El último Nijinsky: Till Eulenspiegel (1)

13/02/2015

Las fotografías en las que Vaslav Nijinsky interpreta a Till, que ilustran este artículo fueron tomadas en 1916 en Nueva York, por el fotógrafo Karl Struss, durante la gira que empredió dirigiendo el mismo por Estados Unidos la compañía de Ballets Rusos, acompañado por su esposa Rómola.

 

Esta sería su última sesión fotográfica, y el "Till Eulenspiegel" su última creación. Un ballet que se ha perdido totalmente y del que solo conservamos estos vestigios.

 

Cuando más se profundiza en las creaciones de Nijinsky, cuando más anécdotas y comentarios se leen sobre él, se va ahondando en un misterio que atrapa.

Solo realizó 4 trabajos coreógráficos, "El fauno", "Juegos", "La consagración de la primavera"; y el último, su obra más desconocida: "Till Eulenspiegel".

Si de cada persona existen al menos tres versiones: la real, lo que los demás piensan que es, y lo que él mismo cree que es. En Nijinsky todo se complica como una especie de gran madeja que hay que tratar de desenredar. 

 

El motivo fundamental de la confusión surge con los escritos de su esposa Rómola, alguien que considero fue nefasta en su vida. Tanto la biografía que ella escribe sobre Nijinsky como su supuesto Diario -del cual afirmaba que estaba basado en las notas del bailarín, cuando en esa una época Vaslav estaba imposibilitado para comunicarse porque padecía esquizofrenia catatónica-, son dos libros que han empañado con falsedades la realidad del gran genio.

Sin embargo, hay algo que queda claro, por encima de todas las cosas. Nijinsky no era un ser que se expresara con palabras, su lenguaje era el movimiento. Nijinsky no sólo fue el dios de la danza, fue más allá. No solo bailó, sino que interpretó y creó un lenguaje coreográfico tan original que escapaba a toda idea preconcebida.

 

Resulta muy reveladora la descripción que hace de él la bailarina Lidia Sokolova:

 

<<En apariencia era como un fauno, una criatura salvaje que había sido atrapada por la sociedad y estaba siempre incómodo. Cuando se le alcanzaba el paso, giraba su cabeza furtivamente, mirándote como si de un momento a otro fuera a sacudirte un puñetazo en el estómago. El andaba sobre las puntas de los pies, y tenía que encontrar la forma de dar salida a su energía nerviosa: cuando se sentaba chasqueaba los dedos o jugaba con sus zapatos. Rara vez hablaba a alguien, y parecía existir en un plano diferente. Antes de bailar aun se volvía más ausente, como un alma embrujada.>>

Es sorprendente que aquel que era considerado el mejor bailarín de ballet del mundo, formado en los rígidos cánones de la Escuela Imperial de San Petersburgo, cuando tiene la oportunidad de crear, sus obras rompen abruptamente los esquemas clásicos. Nijinsky es el primer coreógrafo de danza contemporánea, porque nadie antes que él había ideado para una compañía clásica, como eran Los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, unas creaciones con una técnica y un lenguaje totalmente nuevo.

 

En esta filmación, se recrea el comienzo de lo que debió ser el Till de Nijinsky, cuya música es el famoso poema sinfónico de Richard Strauss:

Till fue un personaje en el que evidentemente se sentiría cómodo, porque podía expresarse con total libertad. Till pertenece a la tradición folklorica alemana es un joven amante de la diversión, casi un bufón irreverente y siempre dispuesto a hacer mofa de los demás. A veces finge no entender para burlarse de su interlocutor. 

Nijinsky fue el travieso Till, un rol que le posibilitaba el lucimiento de sus enormes cualidades de expresión, aquel movimiento sin palabras que sobrecogió incluso al mismísimo Charles Chaplin..

 

Till fue el personaje en el que Nijinsky se sintió más libre. Pronto su mente escaparía  para siempre del mundo real.

 

MERCEDES ALBI

 

 

 

Please reload

Reciente
Please reload

Archivo
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square