Entrevista a Antonio Ruz sobre el estreno de Pharsalia. La poética del conflicto


Antonio Ruz. Fotografía Javier Garceche

En momento en que el arte escénico trata de sobreponerse al shock pandémico de los últimos tiempos, se agradecen más si cabe propuestas atrayentes como la que se encuentra listo para emprender alguien a quien considero uno de los artistas más creativos del momento: Antonio Ruz.


Los próximos días 21, 22 y 23 de octubre, estrena Pharsalia, en la Sala Roja de los Teatros del Canal. Es la primera producción de gran formato que afronta la Compañía Antonio Ruz.


Siempre es un placer conversar con él por lo que aprovecho esa amable cordialidad y cercanía que le caracteriza para que nos adelante algo sobre su Pharsalia.


Así ha sido, y he terminado nuestra breve conversación diciéndole: “Respondes siempre cosas interesantes. Si alguien es interesante… hace cosas interesantes”


Pronto podremos comprobarlo.


Antonio Ruz. Fotografía Javier Garceche

P.- Antonio, cuéntanos algo sobre este nuevo espectáculo, ¿Cómo es que te decidiste a afrontarlo?


-Ya sabes que yo siempre me meto en líos diversos, en “berenjenales” muy estimulantes al menos para mí… Y espero que este, si lo ves, lo sea también para ti y, por supuesto, para los espectadores.



P.-¿En qué momento decides ponerlo en marcha?


-“Pharsalia” es un trabajo coreográfico que se gestó hace año y medio por varios motivos. Como coreógrafo independiente no había tenido todavía la oportunidad de hacer una obra de gran formato. Después de Electra que hice para el Ballet Nacional de España, luego vino “In paradisum” para la Compañía Nacional de Danza, y en esa estela sentí la necesidad de dar un paso y pensar un poco más en grande.


P.-¿Por qué has decidido acometer un proyecto de mayor dimensión?


-Muchas veces debido a la situación del sector, ni nos planteamos emprender proyectos grandes, que tengan al menos más de cinco bailarines, con una escenografía, un vestuario, música y todo lo que conlleva…


Pero mi reciente experiencia con las obras que he tenido la oportunidad de crear para las compañías nacionales me ha propiciado un bagaje me ha impulsado a afrontar un espectáculo de gran formato. También sucedió algo más que me obligó a decidir mi rumbo a seguir.



P.-Cuéntamelo.


-Verás. El año pasado me ofrecieron una dirección en ballet de Alemania y estuve valorando muy seriamente esta posibilidad, pero, finalmente, no acepté. No quería arriesgarme a perder una alta dosis de mi libertad creativa. Así que decidí quedarme en España para profundizar y hacer mi próximo trabajo a lo grande. En ese contexto nació Pharsalia.


Pharsalia. Fotografía María Alperi

-.¿De qué trata Pharsalia?


-Se basa en un poema épico de mi paisano Lucano. Un poeta cordobés del siglo I, sobrino de Séneca, que emigró a Roma sinedo un niño y del que solo se conserva esta epopeya, que además dicen que está inacabada.


Empecé a investigar. Me encantó la obra, trataba sobre una visión de la guerra universal, casi cósmica. Pensé en lo complejo que era abordar desde la perspectiva de la danza un tema tan desgarrador como el que transmitían los versos…


Llegué a la conclusión que a pesar de que lo bélico genera circunstancias muy duras de digerir, siempre desde el punto de vista de la belleza, desde un algo sublime que nos sobrecoge, es posible reflejar coreográficamente imágenes que incitan a la reflexión.


Pharsalia. Fotografía María Alperi

P.-¿Haces referencias a la guerra de Ucrania o algún conflicto concreto?


-No. Cuando empecé a escribir el proyecto habían una decena de conflictos bélicos en el mundo, y de repente estalló la guerra de Ucrania. Pero no me refiero a un país concreto, si bien el estallido de un conflicto tan cercano me corroboró la idea de que la guerra, por desgracia, forma parte del ser humano desde sus orígenes, y por ello es un tema tratado en la historia del arte en todas sus representaciones.


Hemos partido de la premisa del cuerpo en guerra, del conflicto pero no únicamente desde la vertiente colectiva sino también de la guerra psicológica contra uno mismo, y otras vertientes: la guerra social, familiar, biológica… Lo definiría como poéticas del conflicto.

Pharsalia. Fotografía María Alperi

P.-¿Cómo seleccionaste a los bailarines?


-He escogido el elenco con mucho detalle a fin de poder transmitir lo que tenía en mente. Son once bailarines de cinco nacionalidades diferentes porque quería reflejar ese matiz de universalidad del conflicto.


P.-¿Qué has buscado plasmar?


-Pharsalia no busca para nada una exaltación de la guerra sino que se trata de una reflexión sobre la barbarie en clave contemporánea, la danza como arte de salvación.


MERCEDES ALBI

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