Entrevista a Avatara Ayuso

07/02/2018

 

Me encuentro con la coreógrafa y bailarina Avatâra Ayuso en la función de navidad que el Nuevo Ballet Impulsa, la joven compañía de la Escuela de Carmina Ocaña y Pablo Savoye, celebra en el Teatro Paco Rabal. La observo en el intermedio y veo que es difícil que pare quieta, va de un lado del patio de butacas conversando y saludando de aquí para allá. Es muy magnética y desprende energía.

 

Cuando finalmente converso con ella percibo que  Avatâra posee una gran inteligencia y gran capacidad de análisis por lo que tiene el don de detectar el terreno que pisa y cuáles son sus objetivos. Entonces se dirige con firmeza hacia ellos y lo logra. Aparenta ser muy segura de sí misma pero al mismo tiempo siento que conserva un halo de timidez que la hace  reticente a hablar sobre ella misma, hay una parte de ella que solo guarda para sí  como si protegiera su sensibilidad del mundo, un lugar que le parece hostil y fascinante al mismo tiempo. Vive a caballo entre Londres y Dresde, nunca se detiene, irradia energía y está llena de proyectos que aspiran nada menos que a cambiar el mundo.

 

P-¿Cómo es que has venido a España a montar esta coreografía para el Joven Ballet Impulsa?

 

-Hace mucho tiempo que he querido hacer una coreografía para puntas con un grupo de solo mujeres. Necesitaba bailarinas formadas en una técnica clásica específica porque mi trabajo coreográfico se define en parte por dinámicas rápidas y movimientos complejos de piernas y brazos. ¡Las bailarinas de Carmina y Pablo era exactamente lo que necesitaba!

 

 "Divertimento" Joven Ballet Impulsa

 

P-¿Te trae recuerdos?

 

Sí, muchos. Yo estuve estudiando con Carmina en mis años de estudio Universidad  Complutense.

 

Carmina me cambió la vida, me enseñó no solo una ética del trabajo, sino también una ética de la vida “querer es poder”.  En mi carrera profesional me dedico a la danza contemporánea, pero la formación clásica que me dio Carmina me ha servido (y me servirá!) toda mi vida.

(Vídeo)

La escuela de Carmina y Pablo está haciendo un trabajo fantástico formando a las nuevas generaciones de bailarines y dándoles oportunidades en escena como el Joven Ballet Impulsa, por ejemplo. Me siento muy orgullosa de formar parte de ello.

 

 "Divertimento" Joven Ballet Impulsa

 

P-¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a la danza?

 

-Empecé con 7 años, pero saber que quería dedicarme profesionalmente a la danza lo sentí cuando tenía unos 17, fue algo que descubrí poco a poco.

 

P-¿Se dedican tus padres a alguna disciplina artística?

 

-No, mi padre es ingeniero y mi madre enfermera, pero siempre me apoyaron en todo, y así fue cuando me marché después de terminar la carrera de ballet en Mallorca a Madrid, donde compaginé mis estudios en la Escuela de Carmina con la licenciatura de Filología hispánica y lingüística en la Universidad Complutense.

 

 "Divertimento" Joven Ballet Impulsa

 

P- ¿Te costó compaginar  la danza con la universidad?

 

 Yo estaba de 8 a 3 en la Complutense, y de 5 y media a 7 y media hacía ballet, y luego contemporáneo de 8 a 10, era última clase del día (ríe)… Si lo pienso ahora eran días muy muy largos, pero me gustaba todo lo que hacía así que estaba cansada pero feliz.

 

 

P- Te observo y percibo alguien lleno de energía…

 

- Cuando uno disfruta, invierte toda su fuerza en hacer lo que hace y disfruta mucho de esos momentos. La energía para conocer nueva gente, crear y embarcarme en nuevos proyectos no me falta, que es el motor de mi vida.

 

P-¿Dónde vives actualmente?

 

-Vivo en Londres, pero viajo tanto con mis proyectos que eso de "ciudadana del mundo" se aplica perfectamente a mi situación.

 

 

P-¿Después de tus estudios en Madrid, cómo diste el salto internacional?

 

- Debido a un tumor que tuve en una pierna, tuve que abandonar la idea de ser bailarina de ballet. Así que me fui a la London Contemporary Dance School. Luego pasé a formar parte del programa D.A.N.C.E.  bajo la dirección de William Forsythe, Wayne McGregor, Angelin Preljocaj y Frédéric Flamand. Ahí me cambió la vida (para mejor!)

 

P-¿Qué impresión te causó William Forsythe?

 

-Me pareció la persona más inspiradora que había conocido hasta entonces. Era ante todo un ser muy dulce y respetuoso con su equipo. Es difícil imaginar que alguien que está tan arriba sea al mismo tiempo tan humilde.

 

 

P-¿Qué otros coreógrafos han influido en tu estilo?

 

-Sobre todo Shobana Jeyasingh.  Es una mujer que tuvo que pelear mucho. Es de Chennai, el sur de la India. Desde que la conocí, me fascinó su inteligencia, tiene una mente muy clara. Ella me enseñó mucho sobre la apreciación del detalle en el lenguaje coreográfico. Ella se formó en Baratanatyam, técnica clásica que requiere d una precisión tal que hasta se tiene en cuenta la posición de la órbita del ojo. Esto traducido a nivel coreográfico aporta una enorme capacidad de apreciación de los matices.

 

P-¿Has asimilado en tu estilo coreográfico rasgos de diferentes culturas?

 

-Sí, mucho. Nada surge de la nada.

 

P-¿Cuáles son tus proyectos inmediatos?

 

-Acabo de regresar de Nueva York donde he participado en una conferencia sobre mujeres líderes en el sector de la danza. En estos momentos me estoy dedicando plenamente a buscar financiación e investigar para mi próxima producción: I AM UKI, un dúo entre una mujer inuit del Ártico Canadiense y yo, española del mediterráneo.

 

P-¿Bailas tú con una mujer esquimal?

 

-Sí, ella es Inuk. "Esquimal" es un término más amplio que designa al indígena que vive en zonas del ártico. La mujer con la que trabajaré pertenece a la cultura Inuit.

 

El dúo se estrenará en Alemania en mayo de 2018 en el European Center for the Arts Hellerau Dresden. Espero poder llevarlo al Reino Unido y ojalá que pueda también traerlo a España. 

 

La mujer inuk está en sus 60 y yo en mis treinta. Me interesaba explorar paisajes y culturas totalmente desconocidas para mí, por eso me embarqué en esta aventura artística!

 

La idea para este dúo surgió de un proyecto a largo plazo que tengo sobre mujeres y paisajes extremos. Es una trilogía de cortos llamada Three Women Three Films.

 

 

P-¿En qué consisten estas películas de danza?

 

Este es un proyecto a largo plazo. Ya tengo el primer corto hecho, se titula “I am Raja”, lo hemos filmado en el Sahara y espero poder ir haciendo otros en los próximos años.

 

¡Así que en esas estoy!  De artista, productora y recaudadora de fondos para este proyecto en el que estoy poniendo toda mi energía.

 

 P-Entonces, ¿Te vas a conocer a la bailarina del ártico?

 

-Sí, estoy fascinada. Me voy a Canadá para ponerme en contacto con ella y ensayar. Quiero conocer cómo viven los inuits y aprender de su cultura. No se trata de una apropiación cultural, sino de algo muy diferente: busco un encuentro entre culturas, una conexión entre mujeres… En mi trilogía de cortos busco el encuentro con seres distantes de los que tenemos poco conocimiento.

 

P-¿Por qué siempre colocas a la mujer como motivo inspirador en tus trabajos?

 

-Se debe a la gran influencia que mis padres han ejercido sobre mí. Desde pequeña he viajado con ellos por países de África y de América Latina. Me di cuenta de que las mujeres son las que lo tiene más difícil, no tiene voz, son como los personajes olvidados de una película... Esto despertó mi conciencia.

 

Venir a Europa y contar lo que había visto, no era suficiente, quería darles voz de alguna manera. Quiero dar la posibilidad de mostrar directamente a esas mujeres tan fantásticas que he conocido. No es algo que hago desde la pena o la compasión, sino todo lo contrario, desde mi admiración. Y tengo más proyectos que giran en torno a este intento de ayudar a mujeres que sufren.

 

P-¿Qué otros proyectos?

 

-En Dresde estoy trabajando con un grupo de refugiadas. Tenemos mujeres de 15 nacionalidades distintas que participan.

 

P-¿Cómo las ayudáis?

 

-Es muy simple lo que hacemos, nos reunimos, hacemos una introducción a la danza, comemos juntas y conversamos (una mezcla de inglés, alemán, árabe o lenguaje corporal!) La introducción a la danza es siempre con un calentamiento con músicas del mundo, con la finalidad de sentir del disfrute de bailar y el contacto entre los cuerpos, la confianza postural. Hay que tener en cuenta que participan mujeres que han sufrido muchísimo y necesitan recuperar esa confianza física. Es uno de los proyectos más especiales que jamás he hecho.

 

(Vídeo)

 

He fundado también la iniciativa AWA DANCE. Son mujeres que apoyan a mujeres. Comencé primero trabajando voluntaria con niñas en colegios, luego seguí con el proyecto de las refugiadas, haciendo de mentora… Poco a poco se han ido transformando y adaptando los programas y los objetivos, y otras mujeres fueron y siguen enseñándome a mí, estableciéndose así una corriente mutua de aportaciones. Quería asegurarme de que tres generaciones de mujeres se entrelazasen y apoyasen de muchas formas.

 

P-¿Cuál es tu sueño?

 

-Quiero hacer cosas cada vez más grandes (de infraestructura y de impacto social). Quiero colaborar con organizaciones internacionales para continuar con la labor de apoyo y desarrollo artístico de la mujer en todas partes del mundo. Sin prisa, pero sin pausa!

 

MERCEDES ALBI

Fotos y vídeo del Joven Ballet Impulsa: Jesús Vallinas

 

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