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Entrevista a Jacopo Godani ante el estreno de la CND en el Teatro de la Zarzuela

  • 11 dic 2025
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 12 dic 2025



Me reuno con Japoco Godani, que amblemente hace un paréntesis en pleno ensayo para poder atenderme, pues al día siguiente estrena su coreografía “Echoes from a restless soul” con la Compañía Nacional de Danza en el Teatro de la Zarzuela.


Jacopo es uno de los coreógrafos más demandados por compañías de danza en todo el mundo. Y aquí está, frente a mí, tan abierto y simpático. Sus creaciones se han exhibido en los teatros más importantes, como Royal Ballet Covent Garden (Aeon´s run), Royal Danish Ballet (Uncontaminated y Digital Secrets), Royal Ballet Flandes (Simulations y FALL OUTS), Ballet de Zurich (Rituals of Another When), CND (Prototype Hero y Cult Race), Het National Ballet (Subliminal Instant), Cuerpo de baile de la Scala de Milán (Controporete), y conocidos trabajos para la Nederlands Dans Theater, y un largo etcétera que no se puede contener en estas breves líneas.


Quedamos para tomar un té en un restaurante japonés, junto a la entrada de artistas.


Nacido en Spezia (Italia) una población situada cerca de Génova, lo primero que te sorprende de él es su dominio de los idiomas. En la rueda de prensa expuso sus tesis artísticas en perfecto español, pero es que entra al japonés y comienza a dirigirse al camarero oriental en este idioma con total fluidez.


-¿Hablas japonés?


-Es que me encantan los idiomas. El español lo aprendí gracias a mis compañeros bailarines españoles con los que me relacioné siendo muy joven.


-Me quedé sorprendida por tu dominio del español durante la rueda de prensa.


-Sí, mi problema es que, como éramos muy jóvenes, aprendí un español muy macarra (bromea y expresa términos divertidos de nuestro argot)


Y es que él es así, como genovés tiene alma de navegante, un espíritu totalmente inquieto como indica el título de la coreografía que vamos a ver mañana. Es muy consciente de que con sus trabajos ha emprendido una especie de cruzada individual contra la simplicidad vacía hacia la que considera se dirigen muchos de los lenguajes coreográficos contemporáneos, que están empobreciendo el estilo

-Tenemos la gran responsabilidad de transmitir a los jóvenes todo aquello que vivimos, pues mi generación de bailarines fue la depositaria de una enorme riqueza que supuso cosechar los frutos de una gran evolución que comenzó a principios del siglo XX- me cuenta.


-¿Puedes resumirme esa evolución?


-Claro, fue un siglo trascendental desde el punto de vista creativo en todas las artes, y se ve muy claramente en la danza. Los rígidos ballets que marcaban una estética formal y preciosista heredados del siglo XIX van cambiando; la forma se rompe en la búsqueda de otros caminos. Lo encorsetado se quiebra y nos dirigimos hacia una nueva búsqueda.


Somos responsables de transmitir ese legado a las nuevas generaciones, que en muchos casos, lamentablemente, lo ignoran.


Bailarines Shani Peretz, Alessandro Riga. Fotografía Alba Muriel
Bailarines Shani Peretz, Alessandro Riga. Fotografía Alba Muriel

-¿Podrías contarme cómo te hiciste bailarín?


-Cuando yo era niño era muy creativo, buscaba en varios campos artísticos que me atraían, por ejemplo dibujaba muy bien, y estaba muy relacionado con el mundo de la moda. Mi familia se dedicaba a ello. Sin embargo, yo sentía que lo que más me gustaba era algo estético pero relacionado con la carga física. Imagínate que me puse a hacer artes marciales y me encantaba. Pero un día por casualidad conocí la danza.


-¿Cómo fue?


-Yo no empecé de niño sino que ya tenía unos 15 años, me apunté a un cursillo. Nada más entrar al estudio de danza sentí una emoción enorme. Había encontrado mi camino.


-¿Y cómo lo dirigiste para haberte formado como bailarín en las compañías más emblemáticas de Europa como la Escuela Mudra del Ballet de Bejart y posteriormente, entre otras, trabajaste durante diez años en el Ballet de Frankfurt, dirigido por William Forsythe?


-Siempre seguí mi instinto creativo. Me siento en ese aspecto muy afortunado, y cuando era bailarín también pude crear coreografías, que era lo que a mi me gustaba. Entonces buscaba lo que me producía satisfacción. William Forsythe siempre tuvo en cuenta mis ideas y mis obras las empleó mucho desde los años que estuve allí, entre el año 90 y el 2000.


-Y de todas tus creaciones, dime ¿Cuál es la que te produce mayor satisfacción?


(Se queda pensando)- He hecho muchas, pero si te confieso la verdad, la que aparece en mi mente es la que estoy montando ahora, “Echoes from a restless soul” porque además la he modificado, no es la misma que yo estrené en la Dresden Frankfurt Dance Company en 2016.


-Vamos, que eres de los que se quedan prendidos de su último amor.


-Totalmente, a mi me inspira lo que hago y lo que voy a hacer, aunque me sienta contento con lo que hice, mi mente queda poblada mucho más por el proceso de creación que por los recuerdos.



Bailarines Cristina Casa, Gaizka Morales. Fotografía Ximena y Sergio
Bailarines Cristina Casa, Gaizka Morales. Fotografía Ximena y Sergio

-¿Qué has modificado en el “Echoes from a restless soul” que vamos a ver en el Teatro de la Zarzuela?


-Muchas cosas, por ejemplo, la música.


-Es música de piano, el “Gaspard de la nuit” de Maurice Ravel.


-Si pero en la anterior versión no empleé el tercer movimiento, que sí he incorporado ahora, y además el número de parejas que bailan lo he aumentado. Bueno, es diferente.


Bailarines Erez Erez Ilan, Roberto Lua. Fotografía Alba Muriel
Bailarines Erez Erez Ilan, Roberto Lua. Fotografía Alba Muriel

-En el momento de componer una coreografía ¿Te basas en la música?


-No, jamás. Parto de una arquitectura de movimientos. Creo que inspirarse partiendo de una música es un error.


-¿Por qué?


-Porque condiciona. Por ejemplo, la música clásica quieras o no te conduce a un ambiente. Si escuchas una música que tiene lugar en un baile en palacio tu inconsciente te marca una imágenes determinadas, un gusto estético una atmósfera. En realidad, me cuesta mucho encontrar una música. Hace poco me han encargado en el Mariinsky que cree con una música clásica pero que además sea… como lo diría, “cañera”, pues aun estoy buscando.


(Le llaman por teléfono. El en ensayo general va a comenzar. Nos despedimos, le doy las gracias)


Ensayos. Bailarinas: Pauline Perraut, Shani Peretz, Emma Cámara. Fotografía Alba Muriel
Ensayos. Bailarinas: Pauline Perraut, Shani Peretz, Emma Cámara. Fotografía Alba Muriel

MERCEDES ALBI

 
 
 

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