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- Antonia Mercé y el estreno de "El Amor Brujo" en París (1925)
Entre las artistas que, además de la rusa María Kousnezoff, quedaron fascinadas con el estreno de “El Amor Brujo” en el Teatro Lara en 1915, se encontraba una joven bailarina que durante años soñaría con poder representarlo. Pues desde aquel momento, una chispa que nunca se apagaría quedó prendida en el alma vivaz y creadora de Antonia Mercé, la Argentina. Si en ella reside el mérito y el talento de ser la pionera en elevar la danza española desde el “tablao” a los escenarios más importantes del mundo, no podemos olvidar el importante papel que “El Amor Brujo” jugaría en esta transformación. Antonia Mercé esperó diez años desde que Pastora Imperio protagonizara Candelas pues “no quería ofenderla bailando un papel de su repertorio”. El 25 de mayo de 1925, día memorable en la historia de la danza española, tuvo lugar el estreno de “El Amor Brujo” en el Teatro Trianon-Lyrique de París. La chispa interior que Antonia Mercé sentía por la obra se materializaría al fin en un verdadero incendio. No fue fácil convencer a Manuel de Falla, que vivía retirado en Granada y deseaba evitar cualquier clase de agitación. El compositor aun recordaba con disgusto los problemas acaecidos durante el estreno de 1916, especialmente los generados por las discusiones del productor y libretista de la obra, Martínez Sierra, con el autor de la escenografía, el pintor Néstor, cuyo planteamiento escénico no fue respetado. El pintor grancanario había diseñado el cuadro segundo -en el que la acción se sitúa en una cueva en penumbras- a base de un marcado contraluz. Pero Martínez Sierra, sin consultarle, ordenó encender unos focos rojos para que se viera bien a Pastora Imperio. Néstor no pudo perdonar la insolencia del productor, y tal vez en ello estribe la causa de que no realizara los decorados y figurines en las nuevas representaciones, los cuales fueron encargados a Bacarisas. El mérito de embarcar a Don Manuel en esta nueva aventura escénica corresponde al compositor Joaquín Nin, gran amigo de Antonia Mercé, a quien le fuera encomendada la tarea de mediar con el maestro, que casi se echó atrás en un par de ocasiones. En el transcurso de los años, Falla había ido aumentando el potencial sinfónico de la obra. La música se había enriquecido, y se había modificado también el argumento, con la supresión de las partes habladas. El “bailable-lírico-pantomimesco” de Pastora Impero fue transformado en ballet. Es fundamental el papel que ejerció el compositor Joaquín Nin en la concepción del género balletístico elaborado por la compañía de los Ballets Espagnols de Antonia Mercé. Fue idea del compositor recrear los "bailetes", un género propio del teatro español del siglo XVII, consistente en pantomimas danzadas que aderezaban el final de las representaciones teatrales. Tuvo un reparto antológico. El protagonista masculino, Carmelo, recayó en el gran bailarín Vicente Escudero. Y hubo una gran novedad, muestra inequívoca de la modernidad y de la capacidad de fusión de la danza española: el papel del Espectro no fue interpretado por un bailarín sino por el mimo francés Mr. Wague. Los amigos de la colonia española de residentes en París acudieron a acompañar a Falla al estreno, invadidos por una gran expectación. El propio maestro dirigiría la orquesta desde el foso. La música de la “Historia de un Soldado” de Stravinsky inauguró la velada, y una parte del público comenzó a abuchear, lo cual aumentó el nerviosismo de los españoles que se miraban unos a otros. <<¿Qué nos pasará ahora a nosotros?>>, preguntó el dramaturgo Marquina a Gisbert, el cual continúa describiendo: << Nosotros éramos, naturalmente, “El Amor Brujo” y Falla. Desde los primeros acordes el público estaba ya fascinado. Los aplausos se repitieron en toda la obra y cuando al fin llegó la Danza del Fuego, y cayó el telón, el entusiasmo fue delirante y hubo de bisarse la parte. Antonia Mercé y Vicente Escudero, de la mano de Falla, fueron paseados en triunfo por el escenario >> No se había visto un entusiasmo de público semejante en París desde los tiempos de la llegada de los ballets de Diaghilev, comentaría la prensa al día siguiente. “El Amor Brujo es un espectáculo extraordinario, de una profundidad de acentos arrebatadora. El éxito ha sido triunfal” (Comedia, París, 1 de junio 1925) Es muy significativo para conocer la parquedad de medios escénicos de que dispusieron en la representación, el texto de una carta que Vicente Escudero envía a Manuel de Falla desde Nueva York en 1935. El bailarín le informa sobre el éxito que acaban de obtener en la ciudad de los rascacielos con “El Amor Brujo”, y resalta el hecho de que en esta ocasión hubiera 37 bailarines en escena, no como en el Trianón Lyrique -rememora el pasado y el mítico espectáculo- donde sólo contaron “con 8 bailarinas, y con los vestidos faltos de tela. Los fuegos fatuos dos alambres con una bombiyita a la punta y tirándolos por los lados de la escena (…)”. La maravillosa música de Falla unida al entusiasmo y al genio de Antonia Mercé y de los artistas que allí intervinieron fueron los verdaderos artífices del milagro. Pues “ya soy Candelas para mientras viva” (Carta de Antonia Mercé a Manuel de Falla, 5 de agosto de 1925). El éxito obtenido fue el impulso que necesitaba la bailarina para consolidar su compañía de danza española, con la que recorrería los grandes escenarios del mundo. Mercedes Albi
- Una Bella en el Real
Nacho Duato regresa a los escenarios españoles y nos muestra un lado diferente de su efervescencia creativa. Lejos de la polémica suscitada sobre su capacidad o no de hacer ballet clásico, lo cierto es que era muy dificil que su acreditado talento fracasara en este campo. La Bella Durmiente es un ballet que lo tiene todo música e historia con un elenco de primera, como es en esta ocasión la Saatsballet de Berlín y lo fue en su origen el Mijailovsky de San Petersburgo. La estructura narrativa se mantiene en su esencia pero se agiliza, incluso Duato se ha arriesgado a cambiar los tempos de la música, acelera los adagios y otras escenas incrementando la tensión del drama. El estatismo de la danza clásica se suaviza con pinceladas de naturalismo aumentando la expresividad y acentuado la gestualidad en los intérpretes. La Bella de Duato nos sumerge en un campo totalmente onírico de gran efectivismo, alejado de la estética desnuda de sus obras contemporáneas, empleando algún toque de barroquismo exquisito, especialmente, en el vestuario de Angelina Aelagic que luce de forma sobresaliente, iluminado por luces suaves y brillantes en las escenas cortesanas, oscureciéndose en las apariciones del hada Carabosse y su corte maléfica. La escenografía de caracter simbólico genera el marco propicio para el desarrollo de una obra con gran elegancia. Así, en la escena de la boda, todo queda coronado de forma ascendente, dirigiéndose hacia un cielo infinito que se refleja en un espejo enmarcado por pavos reales. La pricesa Aurora (Iana Salenko) etérea en su baile, elegante y menuda llega al perfecto equilibrio que exige la técnica para su rol, y emociona gracias al buen despliegue de sus dotes interpretativas. Rishat Yulbarisov en el papel de Hada Carabosse desata un magnetismo escénico insuperado por cualquier otra hada mala de la historia. Su entrada levantando los puños con ira es imborrable, surge de una aparición violenta bajo un manto de seda negro que todo lo cubre, hasta casi el foso de la orquesta. El séquito del mal que le acompaña es mucho más terrenal y contemporáneo, sin perder las líneas clásicas, pero marcando una diferencia de estilo coreográfico que acentúa la diferencia entre el mundo del "bien" y del "mal". Los solistas hacen una exhibición de sus extraordinarias cualidades, sin renunciar al romanticismo de la composición de Chaikovski, reforzando la presencia de los personjes de cuento, que aparecen en la fiesta de las bodas. Acude Caperucita Roja, el Rey Rana, la Cenicienta, la Bella y la Bestia, entre otros, destacando el pas de deux del Pájaro Azul. Un buen comienzo de temporada para la danza que esperamos seguir disfrutando en el coliseo madrileño. Paola Panizza (Fotografías Javier del Real, salvo escena Hada Carabosse por Jan Revaz)
- Adiós a Paco Romero
Querido Maestro, hoy me ha tocado despedirme de ti, y tu recuerdo se me revela inmerso con el impecable sonido de tus palillos, de raza y honestidad, esa que nos supiste inculcar y que h marcado a generaciones de bailarines, sobre todo en aquellas décadas de los 80, 90 que te vimos en tu plenitud magistral impartiendo clases en Amor de Dios 4, donde había que pegarse para hacerse un hueco pues todos querían tomar clases con Paco. No sólo era exigente y enérgico, sino que tenía un gran carisma... Y a veces, si sabía que no podías pagar sus clases, te decía: "Ya me la has pagado"... Cuanta generosidad demostraste siempre. Era MUY GRANDE! Él fue quien me animó a presentarme a una audición con Antonio Gades cuando solo llevaba 15 días en Madrid, pero también y lo mas importante en mi vida fue, cuando enojado por las injusticias que a veces nos regala la profesión y quise dejarlo todo, su mano estuvo en mi hombro y sus palabras me devolvieron la fuerza que necesitaba para continuar. Nos unía además el respeto y la devoción por Antonio Ruiz Soler y su repertorio. Paco Romero, con exigencia férrea y carismática, me repuso el "Zapateado" de Sarasate de Antonio en su Ballet "5 por la Danza 5", donde se homenajeaba a figuras de la danza española como Pilar Lopez, Mariemma, Rosario y Carmen Amaya, aunque la única coreografía que no era de su autoría y quería respetar siempre, fue la de Antonio. Y debo decir que la repuso con mimo y exactitud, por algo Antonio sabía a quien se lo legaba como a mi "El Sombrero de Tres Picos" me lo dejó de su puño y letra, como debe ser, permitiéndome bailarlo y remontarlo haciendo su legado inmortal. Somos hermanos "antonianos ". Por eso, es difícil despedirse de un ser tan entrañable y honesto... Hermosa virtud que nos ha sabido transmitir a quienes hoy le despedimos con inmensa pena, pero también con una sonrisa que recordándole nos dibujó pues como dice el dicho, "Genio y Figura hasta" ...y mejor le añado, "Hasta El Cielo", pues ahí es donde ya estas ¡Paco Romero! ¡Gracias Maestro! Todo nuestro cariño a sus hermanos que hoy le lloran y con los cuales compartimos su dolor. D.E.P. CARLOS VILÁN
- Entrevista a Mercedes Suárez, Directora del Centro Coreográfico Galego
El verano toca a su fin, las energías resurgen después del letargo vacacional y las ilusiones se renuevan. Tenemos el placer de visitar el Centro Coreográfico Galego, donde una nueva compañía comienza su andadura. Se llama “Ballet Norte”, sus componentes son 12 bailarines: Silvana Sestelo, Julia Méndez, Ailén Ramos, Miguel A. Ponte, Rosalía Vázquez, Lago Alonso, Dauron Valdés, Fernando Piñeiro, Noemí Trincado, Paula Ripoll, Yolanda Pérez, Lidia González y Luisa Isabel Vázquez. Están ensayando “Atlántica”, su primera obra, una coreografía de Juan M. Hernández, que nos sumerge en una atmósfera marina, ese embrujo gallego que percibimos con la poética expresividad de la pieza con música compuesta por Ismael Berdei. Mercedes Suárez, Directora del Centro Coreográfico Galego, supervisa el ensayo. Le pregunto: -¿Cómo está la situación del Centro Coreográfico Galego? -La crisis nos ha afectado mucho, el presupuesto se nos redujo un 50%, no hemos tenido fondos para hacer una producción propia. Imagínate lo que un recorte así significa. Pero hay que seguir adelante, entonces tuvimos la idea de hacer una convocatoria para compañías que desearan hacer con nosotros una coproducción. Y solo se presentó una: “Ballet Norte”. -¿Cuál es la razón por la que sólo se presentó una compañía? -El motivo es que se pedía un mínimo de 6 bailarines para su realización, y la mayoría de las pocas compañías existentes están compuestas por una o dos personas. La ayuda tampoco era muy cuantiosa (50.000€)... Pero es un orgullo para mí que surja una nueva compañía y sus bailarines estén o hayan estado vinculados muy estrechamente a este Centro. La pieza de Ballet Norte se llama "Atlántica", coreografiada por Juan M. Hernández y con música de Ismael Berdei, cuenta con 10 bailarines y es un homenaje a los poetas del "Rexurdimento Galego" (Rosalía de Castro, Pondal, Curros Henriquez). También hemos financiado una segunda coproducción de danza tradicional gallega, cuyo concurso está a punto de resolverse, pero todavía no se sabe cuál será la formación elegida. -¿Cómo ves la situación de la danza en España? -La situación de la danza... (ríe). Siendo optimista y sabiendo que la danza nunca ha sido "nada" en nuestro país, pues creo que está como siempre. Siempre los bailarines han tenido que emigrar, y así seguimos. Las grandes y pequeñas compañías de todo el mundo están plagadas de bailarines españoles. Algo que no ha favorecido nada la situación ha sido la proliferación de pequeñas compañías de teatro físico, intérpretes que hacen performances, danza experimental... En realidad, aunque muchos de ellos califican sus creaciones como "danza" eso no es cierto. Pienso que sería muy importante la correcta aplicación del término “danza” y que su uso quedara restringido para los verdaderos bailarines. -¿Qué diferencia a un verdadero bailarín del que no lo es? -La formación, deben ser profesionales formados en la disciplina dancística, ya sea clásica, contemporánea o tradicional, pero no cualquiera que se mueva con música y ya está. -¿Cuáles son para ti las causas de esta “invasión” de supuestos bailarines? -Para hacer una buena coreografía también se necesita al menos un número determinado de bailarines. Las compañías desaparecen por motivos econónicos, pues es mucho más caro contratar una compañía de 10 bailarines que una “performance” de un único intérprete. Y esto no favorece en absoluto la danza. -¿Predomina el criterio económico sobre el artístico a la hora de programar? -Por desgracia está siendo así y de esta forma no se puede avanzar. Te pongo un ejemplo, yo tenía un amigo que decía que cuando iba a un restaurante leía la carta de derecha a izquierda, es decir, comenzaba por mirar el precio, y después el plato al que correspondía... Y decía que siempre era "pan" (ríe). Algo así ocurre con la danza. Yo creo que mi amigo sería más inteligente si no fuese a un restaurante a comer pan, porque siempre le saldrá más caro que comprarse una baguette en una panadería. -¿Cuál es el estilo que tratas de imponer en el Centro Coreográfico Gallego? -Nuestro estilo es el que cada coreógrafo invitado quiera. En el CCG se han programado piezas de, entre otros, Tony Fabré, Angel Rodríguez, Amaury Lebrun, Nacho Duato... Y recientemente, Johan Inger. ¿Tú como definirías su estilo? No se parecen mucho entre ellos, lo que tienen en común es que cuando se realizan las audiciones necesitan bailarines con formación académica, lo que algunos definen como “clásico”, pero no creo que Johan o Amaury, o cualquiera de ellos puedan calificarse de coreógrafos clásicos. Creo que todos sabemos lo que es un ballet clásico y la estructura que eso conlleva de primeros bailarines, solistas y cuerpo de baile, con las variaciones correspondientes, los pasos a dos y las "32 fouettés". Eso es el clásico, no vayamos a confundir un bailarín con formación académica y pensar que cualquier estilo que baile con puntas y tutús se convierta en clásico. He sido muy criticada aquí en el sentido de que en el CCG solo hacíamos clásico y que eso ya no se lleva, etc... Que lo que se lleva es la "NO DANZA", pero supongo que para eso habría que hacer un "NO CCG". -¿Qué nuevos proyectos tenéis? -Todavía no te puedo contar nada. Antes de que termine el mes tengo que presentar el nuevo proyecto, y si me lo aprueban, si es factible su realización, te prometo que serás la primera en saberlo. Creo que es un proyecto muy bonito, pero... Habrá que esperar. MERCEDES ALBI (Fotografías Gabriel M. Olivares)
- Los recuerdos de Carlos Vilán: Antonio El Bailarín (I)
En Buenos Aires, cuando yo era niño, había oído hablar de Antonio Ruíz Soler vagamente, como una evocación de sueños sobre un mundo lejano -no había los medios de difusión que existen actualmente, ni siquiera imaginábamos que algún día podría existir YouTube-. Yo disfrutaba con las películas de Carlos Saura “Bodas de Sangre” y “Carmen” por lo que Antonio Gades me era más familiar. Sin embargo, recuerdo que mi maestra María Luisa Pericet me decía que yo tenía un aire a ese genial “desconocido”, no sé si por la fuerza y rapidez que tenía, o esos brazos que venían de la misma escuela, ya que Antonio había estudiado en Sevilla con su padre. Su hermano Ángel me contaba que Antonio era un niño de aquellos que rompían moldes y un poquito a su aire... Y otras anécdotas sobre cuando ellos eran pequeños que me narraba con esa guasa sevillana que tiene tanto arte. Unos tiempos en los que el niño Antonio comenzaba a bailar para poder llevar algo de dinero a su necesitada familia. Y a su madre, por la que siempre sintió adoración. Ya una vez vine a España, Paco Romero, mi primer maestro en Madrid, me hablaba de Antonio a quien consideraba su referencia y su espejo. Esto le hizo dibujar sus mismos trazos en “Asturias” de Albeniz y el “Zapateado” de Sarasate, unas piezas que yo también bailaría muchos años después. Cuando en el Ballet de María Rosa, a finales de 1986, se nos anunció que el gran Antonio venía a dirigirnos, se armo un gran revuelo. Alguna bailarina que había estado en su compañía nos previno sobre él, nos contó que era durísimo y de un carácter tremendamente fuerte, rozando la crueldad. Pero nunca me dejé, ni me dejo llevar por lo que dicen... Allá las leyendas y sanbenitos que te los cuelgan con mucha facilidad y con poca razón... Entoncés, le conocí, apareció ese pequeño GRAN HOMBRE. Vino a ver un ensayo en el estudio de María Rosa. Yo le bailé el Benamor de Betty, y ya allí, con un respeto increíble, me preguntó donde había estudiado y diciéndole que venía de los Pericet, acusó con gran alegría mi forma de escuela sevillana al bailar y a la cual él había pertenecido. He de decir que jamás tuve ni una riña, ni una impertitencia, ni una mala palabra de esas que me habían contado que pronunciaba, sino que absolutamente maravillado sentí que tenía enfrente al GENIO DE LA DANZA ESPAÑOLA EN AQUELLA EDAD DE ORO. Su estudio en calle COSLADA 7 bis Entrar por primera vez en su estudio fue como entrar en una Catedral, hoy por suerte recuperado por Carmen Roche. Dos fotos inmensas suyas presidían la entrada, había obras de incalculable valor histórico dándote la bienvenida, y a la izquierda, el gran salón con sillones y cuadros inmensos de Antonio con su perra bóxer, el gran gobelino, regalo de Cayetana de Alba, y ese gran telón de boca pintado del Teatro de la Comedia, que adornaba el escenario. Su sobrino Paco Ruíz, que era su secretario y su sombra, salía a recibirnos y de repente, ese SER INCONMENSURABLE, aparecía con una enorme sonrisa abriendo sus inmensos brazos, que le llegaban casi a las rodillas, con un gorro turco, unas botas altas, jersey de cachemir puro sobre su piel y un poncho auténtico de vicuña argentina, y me decía: “CAJLITOOO, ESTO VA EN TU HONOR”. Realmente, agradecí tal recibimiento. En ese tiempo hay que pensar que Antonio había sido cesado por María de Ávila del BNE, y no pasaba por sus mejores momentos, y fue por el mérito de María Rosa que lo volvió a colocar en la brecha irradiando luz. Antonio amaba Buenos Aires, ya que ahí fue el primer lugar donde emigró en plena guerra civil y donde Carmen Amaya lo había incorporado a su compañía junto con su pareja Rosario, como los Chavalillos Sevillanos, pasaporte a Hollywood para las películas que filmó. También me contó de anécdotas con Ava Gardner en el Gran Hotel Alvear, que ella enojada porque él llegaba tarde a su presentación en el teatro de la Ópera, estuvo llamada al orden por los conserjes del Alvear, pues quería tirar los muebles de la suite por la ventana....jajajaja, son tantas anécdotas las que me contó que es para escribir memorias. Era un Sir, también Vivien Leigh, Walt Disney, (foto sup.) y otras y algún príncipe europeo suspiraron por él, era guapísimo y con un don tan inmenso y enigmático que levantaba grandes pasiones en su juventud. Cuando le mirabas a los ojos, tenía el mismo misterio de Lola Flores en su mirada, aparte de ese arte único e inimitable. De Antonio había mucho que aprender, aparte de los pasos. Cuando te mostraba los recortes y recuerdos de todo el mundo, incluida una escultura de su pie cuya réplica se conserva en el Teatro de Scala De Milán, o el gorro que Juan XVIII le regaló que tenía en una urna acristalada en ese museo colindante a su oficina del primer piso, era alucinante. Libros y más libros exquisitamente encuadernados en cuero guardaban, fotos, recortes, criticas, y las paredes con los afiches de sus presentaciones las vestían. Fotos dedicadas y enmarcadas en plata de su gran amigo Nureyev, Fonteyn, Víctor Ullate y tres años después pase a esa lista con una foto mía que me pidió con una pose de El cuando fui contratado para la Gala de Estrellas. Un gran honor! Pues nada, ahí empezamos el montaje del Allegro de Concierto de Granados, Paso a Cuatro, Almería y su Rocío. Me nombró primer bailarín de María Rosa y repetidor de la compañía. Cada paso, cada movimiento absorbí de El, tenía al MAESTRO POR EXCELENCIA poniéndome todos los pasos de su repertorio para mí y todo el ballet. Los bailarines y la misma María Rosa se reían pues desde su balcón en voz alta decía....CAJLITOOOO, DONDE ESTAS QUE NO TE VEO....! Y yo estaba enseñando pasos, dale que te pego con el ballet, de arriba para abajo, iba como los locos y hasta debía adivinar zapateados que desde el Balcón de su oficina del primer piso me hacia....TE HAS ENTERAO....? cualquiera le decía que no....se lo hacia y decía ...ESO ESO ESO, PONLO! Desde allí le gustaba ver los dibujos de sus coreografías con bailarines que habían estado en su compañía, como Carmen Rojas, Mary Luz Galicia y tantos otros que invitaba. Había felizmente resucitado! Ya a media tarde bajaba con su agüita a la mesa central frente al escenario para vernos, CUÁNTO IMPONÍA, y cuando se subía al escenario ya a montar con sus castañuelas....era estar contemplando la HISTORIA VIVA DE LA DANZA, ESE BRACEO QUE LLEGABA AL CIELO Y SOBRE TODO ESA IDIOSINCRACIA, GENIO Y ESTILO ÚNICOS QUE LLEVABAN OLOR DE NARANJOS, ESOS ESTILOS QUE HOY SE HAN PERDIDO POR QUERER HACER MAS QUE NADIE O CULPA DE LA GLOBALIZACIÓN, SUPONGO.... (continuará) CARLOS VILÁN
- La nueva creación en su "Viaje al centro de la danza"
Con "Viaje al centro de la danza" de los Teatros del Canal se da un paso más dentro del programa de residencias temporales de su Centro Coreográfico, posibilitando la exhibición de alguno de los trabajos generados en sus estudios. Este programa, en el que a lo largo de sus siete convocatorias han participado 200 compañías nacionales e internacionales, tiene como objetivo potenciar la creación, ofreciendo a las candidaturas seleccionadas la oportunidad de desarrollar sus nuevos trabajos en las infraestructuras del Centro. De los nueve estudios del Centro saltarán a escena estas quince piezas que dan una idea del paisaje coreográfico de Madrid y que han formado parte de la séptima convocatoria de "¿Tienes un proyecto coreográfico?". Viaje al Centro de la danza: del 7 al 29 de septiembre Lunes 7 "Materia". Cristian Martín "KAI" (Extracto de A palo seco.) Sara Cano Compañía de Danza "Espíritu ilustrado". Manuel Díaz Compañía Española Lunes 14 "34/35" Carmelo Segura Companhia Martes 15 "Arat" De sangre y raza Viernes 18 "Amarga dulce". Paula Quintana Lunes 21 "Sinergia". Compañía Nueveuno Martes 22 "Ecdysis". Compañía Peter Agardi Vaca Zukdanza "Somos Julieta". Danizza Sabino "Solo juntos". Compañía Lucio Bagliv Viernes 25 "Shy Blue". Compañía Elías Aguirre "Atávico". Compañía Poliana Lima Lunes 28 "Tres muj3res". Enclavedanza Larumbe Danza "Es.Arte" Martes 29 "El círculo eterno". DanceLab Berlín &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
- "Los gitanos cantan a Dios", y su oración se hizo Arte
El gran guitarrista flamenco Tito Losada, al frente de su compañía ha estrenado en el Teatro La Latina de Madrid, esta obra de asistencia imprescindible para todo tipo de público, y que permanecerá en cartel hasta el 30 de agosto. Desde hace cinco años han girado esta misa flamenca de forma ininterrumpida (representada en lugares como La Catedral de la Almudena, Iglesia de San Jerónimo el Real en Madrid y en La Catedral Metropolitana de Ciudad de Mexico y La Iglesia de San Marcos en Milàn, asì como en Teatros de todo el mundo con gran èxito de critica y publico). El espectáculo es una acción de gracias en la que participan todos sus hijos. Surge de la experiencia vital de Tito, una vida alumbrada por el éxito profesional, pero envuelta en la sombras de un grave problema que le condujo a un angustioso infierno del que milagrosamente logra salir. "La oración flamenca. Los gitanos cantan a Dios" surge como un compromiso que el guitarrista Tito Losada adquiere con Dios. Es una historia de revelación, de amor y de fe que conjuga la solemnidad, el fervor flamenco y la contemporaneidad visual, siguiendo el rito cristiano de la misa con una mirada que trasciende culturas y religiones. El espectáculo explora los ángulos inmortales de la naturaleza humana llevando a escena el sonido atemporal de la música clásica, a cargo de un coro virtual proyectado en pantalla, en diálogo con la guitarra, la percusión, el cante y baile flamenco, interpretados en directo. Esta es una nueva versión renovada por el director Rafael Alvero, que ha incorporado la escenografía, una historia visual que se construye como un viaje de descubrimiento que recrea la búsqueda existencial del héroe clásico. El bailaor, Rober, El Moreno es el hilo conductor de la trama. Sale a escena y se encuentra tres puertas cerradas que intenta abrir, pero taconea, se desespera y es imposible salir de esa angustia que lo atrapa. El baile aparece en cuatro escenas, las más intensas de la representación, como el martinete que baila en el Padre Nuesto, Mónica Fernandez. donde se libera de las cuerdas que la atrapan y logra atravesar las puertas fundiéndose con la luz de la divinidad. O las alegrías que bailan Rober, El Moreno y Mónica cerrándo el espectáculo. La musica flamenca, compuesta por Tito Losada, es acompañada por un grupo de 13 artistas en escena estableciendo un intenso y coordinado diálgo con un coro virtual de 40 voces y música clàsica pregrabada. Mágnifico el duo de cajón flamenco interpretado por Luky y Antonio Losada. Los cantaores también eran excelentes sobrando las palabras para describir el grandísimo nivel de los guitarristas. El propio Tito Losada nos explica su oración flamenca en este vídeo: El espectáculo sobrecoge. El público sale del teatro transformado, conmocionado, traspasado por la enorme fuerza mística del flamenco más hondo. La expresividad, la hondura y la belleza que los artistas transmiten produce una obra que trasciende para llenarnos de gozo y esperanza. PAOLA PANIZZA
- “Sorolla”: la trascendencia de la Cultura Española
Tras diez años de ausencia, el Ballet Nacional de España, bajo la dirección de Antonio Najarro, puso esta semana broche de oro a la Temporada del Liceo colgando el cartel de “No hi ha entrades”. El momento no podía ser más oportuno. Cada espectáculo requiere un entorno adecuado para su lucimiento. En el Gran Teatro del Liceo ha encontrado “Sorolla” el estreno que merecía. Mientras el Teatro Real de Madrid programa conciertos de rock, o el Palau de les Arts de Valencia ignora a dos de sus hijos (Joaquín Sorolla y el compositor Juan J. Colomer), el Liceo de Barcelona ha deparado una clamorosa acogida a este hito de la danza española. El ballet “Sorolla” responde a un concepto de obra de arte total, no sólo desde la confluencia de las diversas disciplinas estéticas -música, danza, vestuario, escenografía- sino también desde el punto de vista geográfico. “Sorolla” realza la gran diversidad cultural de nuestro país, desde el respeto y la puesta en valor de su música y sus bailes característicos. España es un motor artístico de primer orden con mucho todavía que aportar a su entorno europeo. Es difícil concebir las piezas separadamente, pero juntas adquieren una fuerza extraordinaria. Al igual que un mosaico, cada una de las partes aporta algo fundamental para comprender la imagen completa. Es la suma frente a la sustracción, la armonía frente al grito, el vínculo frente al rechazo. Que una obra como Sorolla, que reivindica la cultura española, alcance un éxito tan extraordinario en Barcelona dentro de un contexto político tan delicado como el que vivimos, resulta de una enorme trascendencia. Que una institución musical de la talla del Liceo se colme en pleno mes de julio de un público entusiasta, que aplaude puesto en pie al final de cada representación, nos conduce a una inequívoca reflexión: lo que la política separa, queda unido por el Arte. GABRIEL M. OLIVARES (Fotografías: A. Bofill)
- Una temporada de vértigo para la CND
La Compañía Nacional de Danza, dirigida por José Carlos Martínez ha planificado una temporada variada, ecléctica, intensa. Esta nueva etapa contará con nuevos estrenos como In The Night de Jerome Robbins, Vertiginous de William Forsythe, una nueva creación de Dimo Kirilov o el esperado ballet Don Quijote de José Carlos Martínez. Este estandarte de la danza en España llevará la tradición y la vanguardia a lugares como Cannes (Francia), Estambul (Turquía), Génova (Italia) o Friedichshafen (Alemania). Biarritz y Bari La Compañía Nacional de Danza abre la temporada 15/16 el 18 de septiembre en Biarritz, continuando en Bari, con un programa que revolucionará la adrenalina del público compuesto por piezas de Itzik Galili, William Forsythe, Jiri Kylián y Ohad Naharin. La formación dirigida por José Carlos Martínez actuará por primera vez en el Teatro Petruzzelli de Bari. Cagliari La trágica historia de Carmen resucitará en el Teatro Lírico de Cagliari en otoño de 2015. La Compañía Nacional de Danza vuelve a representar este magnífico ballet coreografiado por Johan Inger, acompañada de la Orquesta Sinfónica di Cagliari que será dirigida por el maestro Manuel Coves, Director Artístico y Musical de la Orquesta de la Universidad Carlos III de Madrid. San Sebastián y Cannes Carmen, un ballet con un marcado carácter español ha sido revisado y repensado por el coreógrafo sueco Johan Inger, que ha conseguido darle una vuelta de tuerca a esta famosa y terrible historia y ha compuesto una pieza única, fresca, que da lugar a la imaginación, a la emoción y a la autocrítica de una sociedad todavía machista. Además del Kursaal en San Sebastián, la CND interpretará Carmen en Cannes. La versión de este ballet que Johan Inger creó especialmente para la Compañía Nacional de Danza se estrenará en Francia por primera vez en el Palacio de Festivales y Congresos de Cannes el día 29 de noviembre de 2015. ¿Se volverá a repetir la historia como la conocemos una y otra vez? ¿Renunciará Carmen a su libertad para salvar su vida? Teatro de la Zarzuela Más de veinte años han pasado desde la última vez que la Compañía Nacional de Danza llevó al escenario un ballet clásico completo. El 16 de diciembre de este año la CND representará por primera vez el ballet Don Quijote en el Teatro de la Zarzuela, coreografiado por el director de la formación, José Carlos Martínez, con música de Ludwig Minkus, escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda y figurines de Pedro Moreno. Teatre Liceu La Compañía Nacional de Danza homenajea a Granados en el centenario de su fallecimiento en el Teatre del Liceu de Barcelona y lo hace con un programa compuesto por piezas de Dimo Kirilov, William Forsythe, Jerome Robbins y José Carlos Martínez. El director artístico de la CND ha diseñado un programa muy especial para esta ocasión eligiendo músicas y coreografías que ponen al genial compositor en relación con otros grandes músicos a través del lenguaje de la danza. Teatro Real Robbins, Scholz, Martínez y Kirilov conforman el programa que la CND interpretará en el Teatro Real de Madrid a finales de la temporada próxima. Coreografías unidas por el hilo conductor de la música de cuatro románticos; Chopin, Rachmaninov, Glazunov y Granados. Una noche para disfrutar de un ballet exquisito con grandes profesionales de la danza: los bailarines de la Compañía Nacional de Danza. Se trata de una temporada rutilante donde las giras internacionales y nacionales se suceden. Nuestra CND estará, además, en otros espacios escénicos de igual relevancia actuando también en Alcobendas, Estambul, Friedrischafen, Sevilla, Valencia, Sant Cugat del Vallés, Bilbao, Granada, Génova o Milán.
- "Sorolla", el Ballet Nacional de España en el Liceo de Barcelona
Dentro de pocas horas tendrá lugar el estreno del ballet "Sorolla" en el Liceo de Barcelona. La Orquesta Sinfónica del Gran Teatro del Liceo ensaya la partitura de Juan J. Colomer, bajo la batuta de Manuel Coves. Los bailarines se acomodan a este nuevo espacio y sienten una emoción muy especial, porque cada escenario es único, y llevar lo mejor de nuestra cultura a un lugar con una tradición y una historia como la del Liceo, impresiona. Antonio Najarro, director del Ballet Nacional de España, nos cuenta: "La verdad es que sí, estamos muy contentos, la prensa y los medios se han volcado en esta visita del Ballet Nacional de España al gran teatro del Liceo después de 10 años, que no actuaba aquí el BNE. Para mí realmente es un orgullo el poder representar un espectáculo de danza española tan global, a través de todo el elenco del Ballet Nacional de España en este teatro de referencia mundial. Además por primera vez, Sorolla va a ser interpretado con la música en directo por la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro del Liceo dirigida por Manuel Coves. Todo el Ballet Nacional de España nos sentimos muy orgullosos y emocionados de poder llenar este teatro de danza española". También estará presente en el estreno el compositor Juan J. Colomer, que ha venido desde Los Ángeles para ultimar detalles de la intepretación de su partitura. Nos dice: "Es muy emocionante que Sorolla esté en el Liceo. Hay mucha expectación, mucha curiosidad y se siente una gran acogida. Se que vamos a vivir unos momentos maravillosos, porque este teatro ya lo es por sí solo. Y el BNE, bajo la dirección de Antonio Najarro, los bailarines, los coreógrafos, el diseñador, la orquesta, la evocación de Sorolla... Y el equipo técnico, los músicos (ríe)... No quiero dejarme a nadie, todos son imprescindibles. Creo que gracias a todos sí se logró una obra de arte total". MERCEDES ALBI (Fotografía de Sergio Bernal, de José Nino)
- El Teatro Real cierra la temporada con el Nederlands Dans Theater
La danza con una compañía de excepción, Nederlands Dans Theater, ha puesto el punto final de la actual temporada del Teatro Real. La NDT, creada en 1959 por Benjamin Harkarvy con la finalidad de encontrar otros caminos para la expresión y experimentación de las nuevas formas de danza, es un modelo de referencia dentro de las compañías europeas. Las direcciones de Hans Van Manen y Jiri Kylian constituyeron todo un hito, sin que resulta osado afirmar que los coreógrafos que pasan por ella son los que marcan tendencia y consiguen gran reconocimiento internacional (Nacho Duato, Ojad Naharim..). Es la tercera vez que el NDT actúa en el coliseo madrileño. En esta ocasión el programa contenía dos piezas: “Sehnsucht” y “Schmetterling” de Paul Lighfoot, actual director artístico, y Sol León, asesora y directora artística de la compañía holandesa. Sol León nació en Córdoba y desde 1989 trabaja junto a Paul Lighfoot cuando fueron bailarines de la NDT 2, donde iniciaron su camino llegando a la NTD, familiarizándose con las creaciones que se conviertieron en el santo y seña de la prestigiosa compañía. El tiempo pasa rápido, pero para los buenos artistas que encuentran un campo fértil donde desarrollar sus ideas, estás quedan plasmadas en una sólida trayectoria, y Paul Ligtfoot y Sol León, desde que fueran nombrados coreógrafos residentes en 2002, han creado más de 40 coreografías para la NDT. Las dos obras presentadas componen un único programa en base a una unidad temática que gira en torno al amor y a la transformación del ser humano, el paso del tiempo y la metamorfosis vital fruto de las experiencias vividas. Los bailarines de formación clásica parecían seres venidos de otro planeta, con una técnica increíble y poseedores de una elegancia y virtuosismo excepcionales. “Sehnsucht “ se incia con el bailarín Silas Henriksen totalmente solo dentro de un círculo de luz. Suspendido en el aire hay un cubo móvil a modo de habitación, penetrado por una luz dorada y cálida, iluminando su interior que se abre a través de una puerta. Allí viven una pareja interpretada por Danielle Rowe y Medhi Walerski. Es un escenario dentro de otro, un mundo minúsculo contenido en otro más grande pero con el que comparte los mismos sentimientos de amor, soledad y angustia. La narración se sustenta en la música, en fragmentos de tres partituras de Beethoven (conciertos para piano núm. 3 y 4, así como la 5ª sinfonía), que irán determinado la construcción de las diferentes escenas. La secuencias más emociontes tienen lugar en el interior del cubo, esa pequeña historia de una convivencia que se torna asfixiante y desemboca en el abandono. Pero en la segunda parte todo se ha diluído, el cubo ya no existe, y el cuerpo de baile interpreta una coreografía de gran geometricidad belleza plástica. Durante el descanso, no cesa la danza y siempre hay un bailarín que aunque el telón esté echado, improvisa e interactúa con el publico. Esta novedad, que a base de repetirse pierde su originalidad, contrasta mucho con la calidad del espectáculo programado por lo que más que enriquecer desconcierta y a mi juicio sobra. “Schmetterling” significa mariposa. Los protagonistas son una madre y su hijo (Ema Yusa y Medhi Walerski) que danzan de la vida hasta la muerte. Todo lo que nace muere para dar lugar a algo nuevo, es el tránsito, el devenir de la existencia, la vida efímera que simboliza la mariposa. La madre es una anciana vestida de luto que baila con una hondura llena de significados. Cada cosa tiene su lugar y todo se suboordina al mensaje de la fugacidad. El vestuario, diseñado con trajes de mucho vuelo, formara parte de esa danza que simbolizando las alas de las “schmetterlings” serán batidas con todo el esplendor de los magníficos duos, tríos y danzas corales desarrollados por los bailarines en la parte frontal del escenario. Paul Ligtfoot y Sol León pertenecen, sin duda y por méritos propios, a ese Olimpo de creadores europeos que abren caminos y sobre cuyas creaciones reposa el peso de todas las miradas. PAOLA PANIZZA
- "Giselle" nos visita con el Ballet de San Petersburgo
Hace mucho tiempo que no tenemos en la cartelera madrileña el ballet Giselle, y se echan de menos las memorables actuaciones del Ballet Nacional de Cuba, que solía comenzar en el mes de septiembre. Pero una cita obligada con el ballet se mantiene cada verano gracias a la labor esforzada y constante de la productora Tatiana Solovieva, que trae al Teatro Compact Gran Vía las mejores compañías rusas privadas, que siempre nos deleitan con los títulos del repertorio clásico. Una de ellas, “El Ballet de San Petersburgo”, dirigido por Andrey Batalov representa estos días “El lago de los Cisnes”, y la semana próxima comenzarán las funciones de “Giselle”. Andrey Batalov tiene sobre sus espaldas una prestigiosa carrera de bailarín. Educado en el Academia de Ballet de San Petersburgo, ha sido solista en el Ballet del Teatro Mikhailovsky y hasta la actualidad primer bailarín solita del Ballet Marinsky, obteniendo numerosos galardones en concursos internacionales –Medalla de Oro en Nagoya (Japón, 1996), Segundo Premio concurso Nuriev en Budapest 1996, Primer Premio y Premio Mikhail Baryshnikov en “Arabesk, 1996, Gran Prix de Moscú (1997). Y como coreógrafo sigue la tradición clásica respetando las obras de M.Petipa, L. Ivanov, A- Gorsky y M. Fokine, imprimiendo su sello en esta formación del Ballet Clásico de St. Petersburgo. "El lago de los cisnes" estará en cartel hasta el 19 de julio, y Giselle del 21 al 26 de julio, para regresar el Lago hasta el próximo 8 de agosto.













