Entrevista a Manuel Segovia ante el estreno de "Electra Jonda" en los Teatros del Canal

“Electra jonda” de Juan Guerrero Zamora, bajo la dirección de Manuel Canseco llega a los Teatros del Canal, donde permanecerá en cartel del 5 al 18 de septiembre en la Sala Roja.
Estrenada el pasado verano en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, recupera la revisión que el dramaturgo realizó del mito clásico para trasladar la tragedia de Electra a un cortijo andaluz, donde el conflicto conserva toda su vigencia.
La danza ocupa un lugar muy especial en una tragedia y lo hace a través de Ibérica de Danza, porque serán 12 de sus bailarines bailarines quienes asumen el papel del coro griego, con coreografías de Manuel Segovia y con la música José Luis Montón a la guitarra.
Me encuentro con Manuel Segovia el día antes del estreno.

Están ensayando. En un descanso le pido que pose y entonces, su aparente seriedad digiendo los pormenores del inminente estreno, se torna divertida. Entonces me doy cuenta, Manuel siempre se reinventa, es como una caja de sorpresas. Su mente creativa aborda nuevos caminos con una capacidad de adaptación y descubrimiento; aunque ya lleva años desde que en 1993 fundase la compañía con Violeta Ruiz, siempre tendrá un algo de niño. Su enorme curiosidad es contagiosa, por eso siempre aprendes algo, pero nunca terminas, porque además es muy sabio.
-¿Dónde crees que se encuentra el atractivo de Electra para que siga ofreciéndonos nuevos planteamientos escénicos?
-Cambian las épocas, cambian nuestras sociedades, cambian nuestros lenguajes, pero seguimos enfrentándonos a las mismas preguntas fundamentales.

-¿Te atreverías a definir el motor inspirador de tus coreografías en “Electra Jonda”?
-“Electra Jonda” habla de algo muy sencillo y muy terrible a la vez: qué ocurre cuando una herida pasa de una generación a otra y nadie consigue detenerla.
Y partí de esa idea. No quería hacer una Electra arqueológica, ni intentar reconstruir cómo pudo representarse una tragedia hace dos mil años. Me interesaba preguntarme qué queda hoy de ese mito y por qué seguimos reconociéndonos en él.

-¿Qué piensas de Electra?
-Electra es un personaje atravesado por la memoria. Vive mirando hacia atrás, incapaz de olvidar el asesinato de su padre.
Y esa memoria termina convirtiéndose en una forma de vida, casi en una prisión.

-¿Qué significa “Jonda”?
-No usamos la palabra en modo decorativo. Para mí habla de profundidad, de raíz, de una emoción que nace en un lugar muy antiguo del ser humano.
-¿Como la danza española?
-Sí, tanto el flamenco como la danza española tienen una capacidad enorme para entrar en esos territorios: el dolor, la dignidad, la rabia, la resistencia, el destino. Pero en Electra Jonda no utilizamos esos lenguajes desde una visión folclórica o ilustrativa. Forman parte de una dramaturgia contemporánea.
-Me llama mucho la atención que el papel del coro griego, que en el teatro antiguo enfatizaba la acción, haya quedado a cargo de la danza.
-En la tragedia clásica el coro no es simplemente un grupo de personas que acompaña la acción: es conciencia colectiva, memoria, mirada social, presagio. Nosotros trasladamos esa función al cuerpo.
A veces los bailarines son pueblo, otras veces son pensamiento, amenaza, recuerdo o incluso paisaje emocional.
La danza posee una capacidad extraordinaria para contar aquello que no sabemos explicar con palabras

-Debió de ser maravilloso haberlo estrenado en un lugar como el Teatro de Mérida.
-Fue algo muy especial. Cuando trabajas en semejante espacio eres consciente de que estás entrando en un lugar que conserva siglos de memoria teatral, y eso, te aseguro, que produce vértigo, pero también da alas para una enorme e inspiradora libertad.

-¿Palabra o danza?
-Pienso que el movimiento tiene la misma importancia que la palabra, la música o el espacio. Me interesaba especialmente que el trabajo del coro fuera en este sentido a veces una expresión de los sentimientos y emociones de los personajes; y otras, parte de lo cotidiano, del instante vivido.
La danza posee una capacidad extraordinaria para contar aquello que no sabemos explicar con palabras.

-¿Prefieres coreografiar con argumento? ¿Te gusta contar historias?
-Como sabes siempre me ha interesado contar historias, aunque quizá no de una manera convencional.
-¿Cuál es el sentido de esa “no convención”?
-Que bajo mi punto de vista, no necesito que la danza explique todo, ni que el espectador entienda exactamente lo mismo que yo.

-Y cuando te enfrentas a una acción, a un argumento… ¿cómo es tu proceso creativo?
-Cuando coreografío no empiezo pensando solamente en pasos. Empiezo intentando comprender qué hay detrás de una persona, de una situación o de una emoción. Qué mueve a ese personaje, qué desea, qué teme, qué intenta ocultar. A partir de ahí aparece el movimiento. Creo mucho en una danza que tenga pensamiento, pero también misterio.
Creo mucho en una danza que tenga pensamiento, pero también misterio
-¿Qué te inspira de los personajes?
-Creo que es importante comprender que los grandes personajes nunca son completamente luminosos, ni completamente oscuros. Y ahí es donde encuentro un territorio coreográfico muy fértil.
Me gustan especialmente las tramas que tienen profundidad y contradicción. No queríamos competir con el teatro. Nos hemos limitado a escuchar el espacio y permitir que los cuerpos dialogaran con él.

-Revélame tu deseo, dime qué buscas transmitir al público.
-Lo que me interesa es abrir puertas, sugerir, dejar imágenes, emociones y conflictos, y posibilitar que el público se lleve dentro de él mismo algo de la función.

MERCEDES ALBI


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