top of page

Resultados de la búsqueda

Search this site

Se encontraron 1093 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • Encuentro entre la palabra y el movimiento en el Ateneo de Madrid

    La Editorial Cumbres y la Agrupación de Danza del Ateneo de Madrid, os invitan a asistir a un animado coloquio en el que se presentarán la colección de libros de danza publicados por la editorial, junto con sus autores. El sello madrileño se dispone a presentar, por primera vez, un catálogo único en el panorama editorial español. Libros referencia para los amantes de la danza, obras necesarias para artistas y público, una cita impostergable que tendrá lugar el viernes 24 de febrero en el Ateneo de Madrid. El evento contará con la presencia de destacados artistas de la danza y será presentado por Mercedes Albi y Mayda Bustamante. En 2012, cuando inició su andadura con Ediciones Cumbres, quizá la editora Mayda Bustamante no imaginó que cinco años más tarde su sello se convertiría en una referencia en el mundo de la danza. Hoy, después de aquel primer título de Roger Salas, Mas allá del escenario: El ballet “Muerte de Narciso” de Alicia Alonso, la editorial madrileña alcanza los ventisiete títulos y una importante legión de lectores. Ediciones Cumbres es una propuesta editorial que conjuga los intereses de artistas, investigadores y público. De ahí que sus libros, en contenido y estilo, cuidan los detalles de su idea del arte como vía de transformación social. Mayda Bustamante considera que “Ediciones Cumbres propone a nuestros lectores una reflexión desde la visión multidisciplinar de las artes, con la mirada puesta en la danza, y en la necesidad de llenar un vacío editorial existente. Para ello, os proponemos nuevos títulos de interés, buscando siempre la calidad en los contenidos, cuyo objetivo es, y será, el de contribuir al desarrollo de las personas a través del arte y la cultura”. En este tiempo el sello ha publicado títulos como Construir, siempre construir, de Francisco Garzón Céspedes; Alicia Alonso o la eternidad de Giselle, de Mayda Bustamante; ¿Por qué bailamos? de Roger Salas; Danzar mi vida de Marta García e Iconografía de lugar en la danza y en el cine, de Eduardo Blázquez Mateos, entre otros. Estamos ante un trabajo cultural sin precedentes en el medio cultural español, logro que trasciende las modas para dejar un registro de la danza en el tiempo. Si existe una fuerza que identifica a las personas que hacen posible Ediciones Cumbres es la emoción, comenzando por la propia Mayda, quien es una mujer apasionada por el libro y sus consecuencias transformadoras en los lectores, pero también la emoción identifica a su equipo. Y atraidos por esa fuerza serán muchos los lectores que asistan el próximo viernes 24 de febrero, a partir de las 19 horas, al Ateneo de Madrid. El evento será presentado por Mercedes Albi, Presidenta de la Agurpación de Danza del Ateneo y por Mayda Bustamante, editora de Huso. Importantes figuras de la danza internacional prometen asistir a la cita, algunos autores de los libros y otros seguidores de un patrimonio que habla de la palabra y del movimiento. El encuentro será en la sala Nueva Estafeta del Ateneo de Madrid, recinto ubicado en calle del Prado, 21. La entrada es libre hasta completar aforo. Os esperamos. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

  • La Gala Homenaje a Maya Plisetskaya comienza su gira

    La Compañía Nacional de Danza comienza mañana sábado 18 de febrero una gira por cuatro teatros de la Comunidad de Madrid con su espectáculo Gala Homenaje a Maya Plisetskaya. La CND dedica esta Gala de Danza a la memoria de Maya Plisetskaya, la gran diva de la danza que falleció en 2015, bajo cuya dirección de 1987 a 1990, la compañía estatal consiguió acercarse al repertorio clásico con gran calidad. La figura del cisne, esencial en la trayectoria de la legendaria rusa, está presente en varias formas. José Carlos Martínez, ha incluido además algunos de los pasos a dos y escenas de ballet emblemáticos de su carrera, así como piezas creadas en su honor. En el programa en la Comunidad de Madrid se incluye el estreno de La Favorita, coreografía de José Carlos Martínez sobre música de Gaetano Donizzetti. -TORRELODONES Teatro Bulevar Sábado 18 de febrero, 2017 (20h) -FUENLABRADA Teatro Tomás y Valiente Sábado 25 de febrero, 2017 (20h) -COSLADA Teatro Municipal de Coslada Sábado 4 de Marzo, 2017 (20h) -SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES Teatro Adolfo Marsillach Sábado 11 de Marzo, 2017 (20h) PROGRAMA: RAYMONDA DIVERTIMENTO Coreografía: José Carlos Martínez (sobre la original de Marius Petipa y la versión de Rudolf Nureyev) Música: Alexander Glazunov Figurines: Jordi Roig y Carmen Granell -dedicado a Maya Plisetskaya- PASO A DOS DE EL CISNE NEGRO (Paso a dos del Acto III de El Lago de los Cisnes) Coreografía: M. Petipa y L. Ivanov Música: P.I Chaikovski Figurines: Iñaki Cobos LA ROSE MALADE Coreografía: Roland Petit Música: Gustav Mahler Puesta en escena: Luigi Bonino -director Artístico de los Ballets de Roland Petit- Supervisor técnico e iluminación: Jean-Michel Désiré DON QUIJOTE (Extractos) Coreografía: José Carlos Martínez Música: Ludwig Minkus Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel (A.A.I.) Figurines: Carmen Granell GISELLE (Extractos del segundo acto) Coreografía: Jean Coralli y Jules Perrot Adaptación de la coreografía: José Carlos Martínez Música: Adolphe Adam Figurines: Carmen Granell y Anthony Pina ROMEO Y JULIETA (Escena del Balcón) Coreografía: Leonid Lavrovsky Música: Sergei Prokofiev Figurines: José Carlos Martínez EL CISNE Coreografía: Ricardo Cué Música: Camille Saint-Saëns LA FAVORITA Estreno Coreografía: José Carlos Martínez Música: Gaetano Donizzetti Vestuario: Agnès Letestu -dedicado a José Ferrán- &&&&&&&&&&&&& FOTOGRAFÍAS Y FILMACIÓN JESÚS VALLINAS

  • Cita con la Danza y el Cine en La Central del Reina Sofía

    Ediciones Cumbres presentó ayer su nuevo título, “Iconografía de lugar en la Danza y en El Cine” de Eduardo Blázquez, en La Central del Museo Reina Sofía. En la mesa formaron un ingenioso tandem, Mayda Bustamante, Directora de Ediciones Cumbres, Mercedes Albi, Presidenta de la Agrupación de Danza del Ateneo y Eduardo Blázquez, Doctor en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid, autor del libro. La cultura y el ingenio de los conferenciantes brilló de forma improvisada y jovial, algo que no es muy frecuente en las presentaciones pues quedó patente la gran química que se estableció entre los participantes. Mayda Bustamante comentó el interés del Editorial por buscar nuevos temas para sus publicaciones donde se trata especialmente a la danza, pero contextualizándola con otras artes, que también tiene lugar entre los títulos de esta selecta editorial. Mayda destacó la relevancia que significa publicar este tercer libro de Eduardo Blázquez en su editorial. Mercedes Albi destacó en su exposición que no se trata de un libro al uso, pues carece de una rígida sistemática y nada más abrirlo sorprende su originalidad expositiva. El propio autor lo califica de un libro “postcubista”, una modalidad ensayística que casa a la perfección con su personalidad caleidoscópica y transversal. Mercedes recomendó que no hay que leerlo con ideas prefijadas, sino que hay que dejarse llevar por el poético juego de imaginación de Eduardo, disfrutando a través de sus páginas de un viaje lleno de imágenes y múltiples sugerencias. La cuidada selección de las ilustraciones así como la maravillosa portada que lo ilustra, con Alicia Alonso en el segundo acto de Giselle, son una muestra de amor por la exquisita selección que solo puede ser producto del cariño con el que está editado cada título de la Editorial Cumbres por su alma mater: Mayda Bustamante. En la presentación se habló de danza y además, entre el numeroso público que abarrotó la sala (casi no hubo sillas para todos), se encontraban miembros de la comunidad “danzante” tan destacados como María Pajés y Eva López Crevillen. Tomando el ejemplo del “Ballet Sylvia”, Mercedes Albi comentó como para el autor este ballet representa un modelo de estructura emblemática de las escenografías paisajísticas: el primer acto es el bosque (alusión al mismo nombre de la protagonista en su acepción latina de “silva” que significa bosque), el segundo transcurre en una cueva y el tercero, el Templo de Diana, cierra el recorrido simbólico de la obra. Otro ballet de los títulos balletísticos sobre los que expusieron sus ideas fue “Baco y Ariadna”, creado en 1931 por Serge Lifar e inspirado, según el autor del libro, en los cuadros que Tiziano pintó para Alfonso I d´Este, duque de Ferrara. Se subrayó de forma emocionada la hermosa historia que trajo estos maravillosos cuadros a las colecciones reales españolas. El rey Felipe IV los recibió del Papa como pago a cambió del estado del Piombino. Un recuerdo de un tiempo en que el arte era algo tan valioso que se consideraba digno pago por un reino. Algo que contrasta con los tiempos actuales en los que la cultura debería ser objeto de mucho mayor valoración por parte de los poderes públicos. Eduardo Blázquez es un autor de reconocido prestigio, Doctor en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y en el Instituto Alicia Alonso, su actividad profesional siempre ha estado centrada en la investigación y divulgación de temas relacionados con las artes escénicas de la época contemporánea, incluyendo la Historia de la Danza. Ha publicado más de 20 libros entre ellos “Divino Escenario”, junto a Esther Merino, “El Reino Veneciano de Tetis” y La Tumba de Jacinto” publicados en Editorial Cumbres. Según el autor los libros son escenarios para convivir. La iconografía a través de los libros y el espacio es la alegría, el contra-arte, una oposición de contrastes, comentó Eduardo Blázquez . El libro es un libro postcubista, como un collage, un rompecabezas que es un recorrido a través del arte, la danza y el cine “cargado de simbolismo y colores”, desde lo más clásico a lo más contemporáneo. Un libro arriesgado y novedoso donde se dan cabida todas las artes que forman la escenografía de lugar. Una presentación muy interesante de un libro diferente a la vez que apasionante para todos los amantes no solo de la danza y de todas las artes. PAOLA PANIZZA

  • El BNE en la Fundación Juan March

    Una auténtica novedad y un logro en la búsqueda de nuevos espacios para la danza del BNE, bajo la dirección de Antonio Najarro, será el ciclo Danzante -que tendrá lugar los sábados 18, 25 de febrero y 4 de marzo (a las 12 del mediodía)-, pues por primera vez en la historia de la Fundación se presenta un ciclo dedicado a la Danza. Y como es habitual en las actividades que se celebran en esta prestigiosa fundación, la entrada es gratuita hasta completar el aforo, al mismo tiempo que se retransmiten por directo en Radio Clásica. La inauguración vendrá de la mano de cuatro bailarines del Ballet Nacional de España: Francisco Velasco (Bailarín principal), Inmaculada Salomón (Primera Bailarina), Miriam Mendoza (Bailarína Solista) y José Manuel Benítez (Bailarín Solista). El programa que interpretarán serán clásicos como: “Fandango de la Molinera” y “Farruca del Molinero” de El sombrero de tres picos, música Manuel de Falla y coreografía de Antonio Ruiz Soler; Viva Navarra, música Joaquín Larregla y coreografía Victoria Eugenia y Zapateado de Sarasate, música Pablo Sarasate y coreografía Antonio Ruiz Soler. La música en directo será interpretada por el violinista Alejandro Bustamante y la pianista Patricia Arauzo. Música Danzante. Danza Española Sábado 18 de febrero de 2017, 12:00h. Fundación Juan March Castelló, 77, 28006, Madrid

  • Ediciones Cumbres presenta en La Central del Reina Sofía libro sobre la danza y el cine

    El miércoles 15 de febrero, a las 19:00 horas, en La Central del Reina Sofía, tendrá lugar una fiesta que integra palabra y movimiento. Se trata de un ensayo sobre espacios con capacidad narrativa, escenarios que, como relatos, van canalizando una historia tejida desde el cine, el ballet, la pintura y la literatura. El libro Iconografía de lugar en la danza y en el cine permite recorrer espacios con capacidad narrativa, escenarios que, como relatos, van canalizando una historia tejida desde el cine, el ballet, la pintura y la literatura, juegos transversales que permiten construir retablos y polípticos con capacidad para crear programas y ciclos iconográficos en los que se presentan algunos emblemas espaciales de la danza y del cine: la gruta, el laberinto, el templo alegórico, el bosque de luz, aguas giratorias, la galería de espejos, bibliotecas suspendidas, el gran retrato y el museo metafórico. El itinerario se inicia con los bosques de luz en la danza y va conquistando los lugares góticos, románticos y expresionistas, adentrándonos en moradas portátiles y en los parajes de Eros alumbrados por escaleras y espejos, por las aguas de Caronte y de Ofelia, para establecer la unión entre la iconografía de lugar y el universo femenino. Julia Barella, Profesora titular de la Universidad de Alcalá de Henares, cuenta que “Caspar David Friedrich decía que descubrir el espíritu de la naturaleza era la gran tarea de la obra de arte, y que para ello el artista debía prestar atención a la voz de su interior. Es siempre del interior de donde crecen los paisajes que más nos comunican. Somos felices viajeros a través de las profundidades y los lejos de los lienzos, de la pantalla y las páginas. La luz y los colores transforman nuestras almas de viajeros. Los colores buscan la comunicación y nosotros dialogamos con las luces de nuestras emociones. Veo el cuadro de Edward Hopper La montaña del faro y veo a Anthony Perkins bajar corriendo de la casa de su madre. Una y mil veces, Eduardo, volveremos a leer juntos el poema de Coleridge Kubla Khan (y a Ciudadano Kane y a Gimferer) luego, tras “cinco tortuosas millas de laberíntico fluir...” contemplaremos el milagro: “La soleada mansión con las cavernas heladas”. Con Iconografía de lugar en la danza y en cine, el sello madrileño Ediciones Cumbres reafirma su especialización en las artes escénicas. Se trata de una edición bien cuidada y apoyada en imágenes que serán del disfrute de los amantes del libro como objeto. Escribe (o dibuja) Blázquez Mateos en un capítulo del libro: “El Bosque Blanco está entrelazado por el simbolismo poético y por el Misticismo, al tiempo, se completa y se explica desde la ut pictura poesis, pilar esencial en el arte de escribir la danza, en las míticas cartas de Jean Georges Noverre... Entre las estructuras antropológico-místicas, el Ballet ha ordenado los cuatro elementos. La Tierra, desde el monte alegórico, se contrapone al Fuego que lleva a la luz, al camino simbólico. El Agua poetizada se enfrenta al Aire y al árbol aéreo para construir la morada giratoria de la Naturaleza... Este texto es un Himno a la Naturaleza y a la Mujer, al Nocturno árbol de luz del Ballet clásico... La noche del Acto Blanco se valora desde lo enigmático, la noche es símbolo del inconsciente, de la intimidad. La densidad del nocturno se articula desde el claroscuro y desde el Sueño reconstruido desde la alegoría. La clave del sueño es revestir la tierra”. Eduardo Blázquez Mateos es Doctor en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid, con una tesis sobre la Pintura de Paisaje y muy especialmente sobre la obra de Cesare Arbasia. Profesor en la Universidad Rey Juan Carlos desde hace unos años, en el Departamento de Ciencias del Lenguaje y en el Instituto Alicia Alonso. Su actividad profesional siempre ha estado centrada en la investigación y divulgación de temas relacionados con las artes escénicas de la época contemporánea, incluyendo la historia de la danza, en cuya docencia es pionero, la historia del cine y de la fotografía. Ha editado El sueño de Leonardo: arcadias en el Cine, El laberinto de la triste condesa y Viajes al paraíso: La representación de la naturaleza en el renacimiento, Divino Escenario, El reino veneciano de Tetis-la tumba de Jacinto, Los Celajes de Virginia Woolf, Paisajes en la literatura y el cine, El velo de Ceres, la Sombra del Centauro, entre otros. El próximo miércoles 15 de febrero, a las 19:00 horas, la librería La Central del Reina Sofía abrirá sus puertas para presentar Iconografía de lugar en la danza y el cine de Eduardo Blázquez Mateos. El autor compartirá palabras con Mercedes Albi, escritora y presidenta del departamento de danza del Ateneo de Madrid y Mayda Bustamante, editora de Cumbres. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

  • Rocío Molina en el Teatro Español con "Caída del cielo"

    Tras el éxito internacional cosechado a su paso por el aclamado Festival de Flamenco de Nîmes y la Bienal de Flamenco de Holanda, Rocío Molina regresa a España con su última creación, Caída del cielo, que el Teatro Español acogerá los días 16, 17 y 18 de febrero. La pieza, que se estrenó el pasado noviembre en el Thêatre National de Chaillot en París, del que Molina es artista asociada, recala por primera vez en Madrid, acompañada en escena por algunos de sus músicos habituales y con la codirección artística de su también frecuente colaborador y cómplice Carlos Marquerie. Caída del Cielo es un espectáculo rompedor que aúna vanguardia y tradición flamenca en una explosiva exhibición de baile; una propuesta que indaga en el cuerpo de la mujer, sus raíces y sus entrañas, colisionando con otras maneras de entender la escena y otros lenguajes, en una expresión sin domesticar. Esta obra es un viaje, un tránsito, un descenso. Desde un cuerpo en equilibrio a un cuerpo que celebra ser mujer, inmerso en el sentido trágico de la fiesta. Caída del cielo comienza su gestación en el verano de 2015. Es un trabajo de equipo coproducido junto al Théâtre National de Chaillot para el que ha contado con el autor, director e iluminador Carlos Marquerie, la bailarina y coreógrafa Elena Córdoba, los músicos Eduardo Trassierra, Pablo Martín Jones, José Ángel Carmona y José Manuel Ramos “Oruco”, y la diseñadora de vestuario Cecilia Molano. La artista Rocío Molina es una de nuestras bailaoras y coreógrafas más reconocidas nacional e internacionalmente. Con solo 26 años recibió el Premio Nacional de Danza por “su aportación a la renovación del arte flamenco y su versatilidad y fuerza como intérprete capaz de manejar con libertad y valentía los más diversos registros”. Artista precoz y coreógrafa iconoclasta, Rocío Molina ha acuñado un lenguaje propio cimentado en la tradición reinventada de un flamenco que respeta sus esencias y se abraza a las vanguardias. Radicalmente libre, aúna en sus piezas el virtuosismo técnico, la investigación contemporánea y el riesgo conceptual. A sus 32 años, ha firmado ya doce creaciones propias - Entre paredes (2006), El eterno retorno (2006), Turquesa como el limón (2006), Almario (2007), Por el decir de la gente (2007), Oro viejo (2008), Cuando las piedras vuelen (2009), Vinática (2010), Danzaora y vinática (2011), Afectos (2012), Bosque Ardora (2014) y Caída del cielo (2016) -, con las que ha recorrido grandes teatros y festivales, como el Barbican Center de Londres, el New York City Center, el Esplanade de Singapur, el Festival de Otoño, Madrid en Danza, el Festival SPAF de Seúl, el Festival Dance Umbrella, el Festival Flamenco de Dusseldorf, el Mercat de les Flors, el Chaillot de París o el Bunkamura de Tokio; y templos del flamenco como la Bienal de Sevilla y el Festival de Jerez, por citar solo algunos. Colaboradora habitual de grandes figuras del flamenco nacional -María Pagés, Miguel Poveda, Chano Lobato, Pastora Galván, Manuel Liñán, Belén López, Manuela Carrasco, Antonio Canales e Israel Galván, entre otros- y de figuras de la creación escénica contemporánea como Carlos Marquerie, Mateo Feijóo y Sébastien Ramírez, su búsqueda artística ha sido reconocida con un gran número de premios dentro y fuera de España, además de granjearse el apoyo unánime de la crítica nacional e internacional -“Una de las mejores bailaoras de flamenco que jamás haya visto” (The New York Times)-. Presentación de Carme Portaceli “Vi Caída del cielo en Girona, en el Festival de Temporada Alta, en noviembre de 2016. Conocía a Rocío Molina y sabía que este nuevo espectáculo me gustaría. Pues no es la palabra. Me dejó boquiabierta, impresionada. Es un espectáculo de una calidad extraordinaria, un viaje que te abduce y te hace reír, te emociona, te lleva y te trae por todo su recorrido haciéndote olvidar la realidad durante el tiempo de su duración. Lleno de magia, de imágenes muy comprensibles que te llegan al corazón, lleno de poesía, de humor y siempre lleno de contenido”, asegura Carme Portaceli. “Y una cosa elemental: la generosidad de Rocío es fuera de serie. Cuando acabó su juego con sus músicos y cantaores, con el público, divirtiéndose todo el mundo, los de dentro del escenario y los que mirábamos, todo el mundo, sin quedar fuera ni una sola persona, se levantó gritando bravos y sonriendo. Y no porque este viaje no sea crítico, el arte siempre lo es, sino porque la generosidad de Rocío levanta a las piedras”, prosigue. Portaceli añade: “cuando lo vi, acabada de ser nombrada directora del Teatro Español, supe que quería a Rocío y su gente en nuestro teatro, en la Plaza de Santa Ana, en el teatro más antiguo del mundo, en Madrid. En nuestra programación de puertas abiertas, de hospitalidad con mayúsculas, Rocío Molina no podía quedar fuera: excelencia artística, rigor, trabajo bien hecho y un discurso convincente que mezcla la tradición del flamenco con la danza contemporánea, las artes plásticas, la música, el lenguaje del siglo XXI, un ejemplo de Teatro completo. De lo que nos gusta”. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& Fotografías de Pablo Guidali

  • "Another Distinguée", otra Pieza "distinguida" de La Ribot

    Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan el estreno en Madrid de Another Distinguée, la 5ª serie del proyecto Piezas distinguidas de La Ribot. Este espectáculo estará en la Sala Negra del 22 de febrero al 5 de marzo. Han pasado veintitrés años desde que La Ribot presentó por primera vez las Piezas distinguidas (acciones cortas organizadas en serie) y el proyecto no ha dejado de desplegarse y transformarse desvelando cada vez nuevas capas y significados. Another Distinguée, la nueva serie de piezas recién estrenada, añade al proyecto distinguido un nuevo estrato llevándolo a un lugar sorprendente en el que, todo lo creado hasta ahora, adopta un nuevo significado. La Ribot, acompañada en escena por el actor Juan Loriente y el bailarín Thami Manekehla, invita a adentrarse en un espacio particular, en un lugar característico y único que se puede designar como un «cubo negro». El espacio apela a la experiencia individual y directa: cada espectador debe hacerse cargo de su propia presencia y es libre para decidir dónde y cómo quiere estar en cada momento. Pero no solo tendrá que tener en cuenta los otros cuerpos que le acompañan en el espacio. En Another Distinguée no sólo hay sombras: una enorme presencia oscura y opaca gobierna este lugar estableciendo un principio de invisibilidad que multiplica al infinito los posibles puntos de vista y que limita profundamente cualquier intento de controlar visualmente lo que sucede. La única salida aquí es aceptar la derrota visual y entregarse a lo que cada uno de nuestros cuerpos es capaz de hacer y entender. La Ribot, madrileña de origen y suiza de adopción, es a menudo presentada como bailarina, coreógrafa, directora y performer; pero esta descripción muy general es aún demasiado reductora. Es una artista radicalmente transdisciplinar; en efecto, el punto de partida de sus proyectos es el movimiento, es el cuerpo y la danza de dónde saca su sustantiva médula. Después, su idea le inspira a adoptar diferentes tipos de prácticas, de sistemas y de materiales. Al mismo tiempo que la danza y la performance live, su trabajo también incluye el vídeo, el discurso, el lenguaje de signos, la concepción de objetos e instalaciones, así como experiencias "relacionales" que implican la participación de otros artistas o de simples profanos. En 1991, comenzó a trabajar con el nombre de La Ribot y estrenó el “striptease” humorístico Socorro! Gloria!, una obra que atrajo nuevos públicos e inspiró su primera serie 13 Piezas distinguidas. Las 13Piezas distinguidas se interpretaron por primera vez en su totalidad en Madrid entre 1993 y 1994.A lo largo de estos años las piezas han sido presentadas en varios dispositivos, pasando del teatro a la galería de arte, el museo o el cine. A lo largo de su carrera ha recibido múltiples premios, entre los que cabe destacar el Premio Nacional de Danza 2000 y con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2015. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

  • En memoria de Marta García

    Marta García dejó de abrir sus ojos a esta vida en la mañana de hoy. Recuerdo cuando su esposo, Orlando Salgado, me contaba que ella había sido su mejor partenaire, tanto en la vida como sobre el escenario: “La crítica decía que era la actriz-bailarina, poseía aparte de una extraordinaria técnica unas capacidades expresivas que bailar con ella era como vivir una historia diferente cada vez”. Marta era un ser especial, una artista que escondía en su elegante y delicado cuerpo un corazón apasionado, un alma de poeta, lo que la hacía capaz de interpretar los roles del ballet con una personalidad que embargaba y que la hace inolvidable. En su autobiografía “Bailar Mi Vida”, publicada por la Editorial Cumbres, la misma Marta relata sus vivencias con una prosa sencilla narrando los momentos de su existencia personal y profesional con gran sensibilidad. La otra Marta, la que no se ve en el escenario se muestra en el libro. Una mujer luchadora, nacida para el arte a la que incluso le fue dado el don de la poesía. Desde niña sobresalió gracias a su talento innato y fue famosa la famosa estrella de la televisión cubana, Marica García, que era capaz de interpretar con maestría el Zapateado de Sarasate. A base de esfuerzo e inteligencia se transformó, cual mariposa en crisálida, de niña prodigio a estrella de la danza del ballet cubano. Marta García como artista ha sido todo: actriz, prima ballerina, directora, coreógrafa, maestra, poeta... Una vida inolvidable para quien fue estrella en la tierra y ocupa ahora su espacio en el cielo. Ella misma escribe lo que ha sido su vida en la dedicatoria de su libro “Bailar Mi Vida”, que a continuación reproducimos: <> Descanse en Paz. MERCEDES ALBI Fotografías cedidas por Editorial Cumbres

  • Entrevista a Yannick Boquin

    Nos reunimos con Pablo Savoye y Yannick Boquin en el Café Europeo, en la zona de Ópera. Es domingo por la tarde y toman algo después de una jornada de trabajo intenso en la Escuela de Carmina Ocaña y Pablo Savoye, donde Yannick está impartiendo un curso. Están felices y relajados. El hecho de que un maestro de la categoría de Yanick esté impatiendo clases en una escuela cuando se lo disputan en las grandes compañías de danza de todo el mundo... Tiene su "misterio". Es la amistad de dos grandes profesionales, Pablo y Yannick, que desde los tiempos de su infancia en Paris hasta hoy en día han seguido manteniendo. Es un verdadero placer conversar con Yannick. Su trato es afable, distendido y muy cordial. Se nota que se seinte feliz, que ama lo que hace y por ello transmite goza transmitiendo su sabiduría con generosidad. P-¿Es la primera vez que impartes tus clases en España? -No, vine hace 5 años como profesor invitado a la Compañía Nacional de Danza, poco antes de la marcha de Nacho Duato. P-¿Cómo fue que empezaste a elaborar tu método de impartir clases que te ha convertido en un maestro tan demandado por las grandes compañías? -En mi carrera de bailarín he sufrido muchas lesiones. Durante el tiempo que tenía que permanecer convaleciente reflexionaba mucho. Y empecé a cuestionar el modo en que se nos impartían las clases, pues eran para algunas cosas demasiado rápidas y habían aspectos que se tenía que profundizar más. Fui elaborando mis propios criterios. Y claro, no se puede criticar por criticar, hay que hacerlo de forma constructiva, y si dices que algo no está bien... Hay que proponer una solución. Entonces inventé las clases que a mí me gustaría recibir y las puse en práctica. P-¿Cuándo comenzaste? -La primera vez que probé mi método fue con un grupo de 8 bailarines de mi confianza, cuando estaba en el Ballet de la Ópera de Berlín. P-¿Qué era lo que considerabas que se podía mejorar en las clases? -Generalmente, las clases se impartían por mujeres que daban mayor prioridad a ciertas cosas y menos a otras que yo consideraba muy importantes, como por ejemplo los saltos. Y además, las clases solo duraban como una hora y cuarto, por lo que no había tiempo para perfeccionar. He buscado con mi método una mayor eficiencia. P-Entonces... Cuando das tus clases en una compañía, ¿Cuál es el resultado final? ¿En qué aspectos se mejora? -Bueno, lo que suelen decir desde la dirección de las compañías es que aprecian que sus bailarines se ponen en buena forma, saltan, giran mejor; y por parte de los bailarines me cuentan que se siente más seguros y preparados. Dar una clase es algo que mucha gente puede hacer, pero enseñar, lo que se dice enseñar, cuando los bailarines han llegado a lo más alto, no es tan simple. Y eso es lo que yo hago. Yo solo soy un profesor que enseña, y los bailarines notan esa diferencia. En las compañías, preparando las actuaciones, siempre falta tiempo para aprender y mejorar porque no importa que un bailarín sea una primera figura, siempre hay que perfeccionar para poder dar el máximo. P-Además de los saltos, ¿En qué haces mayor incapié? -Por ejemplo, trabajo mucho la coordinación de brazos y piernas. P-¿Qué opinas de los bailarines españoles? -Los bailarines españoles que me encuentro en las compañías extranjeras suelen ser muy buenos. Son muy apreciados. P-¿Qué característica técnica destacarías de ellos? -Los giros. Los bailarines españoles giran muy bien. La primera bailarina española con la que bailé fue Arantxa Arguelles, y me llamaron muchísimo la atención sus giros, las mejores fouettes dobles que hasta entonces había visto... Luego, claro, he visto muchos más. Tamara Rojo es maravillosa y también tiene esos giros. P-Si los bailarines españoles se caracterizan por sus giros, ¿Podrías decirme qué diferencias encuentras entre los estilos de diferentes escuelas de danza de cada país? -En otra época sí se podía reconocer a los bailarines por sus diferentes estilos. En un concurso veías bailar a alguien y podías saber la nacionalidad. Pero en la actualidad eso ya no es posible. El mundo se ha globalizado, los bailarines viajan y acuden a cursillos de aquí y de allá, sus maestros también vienen a veces de otros lugares, proceden de diversas escuelas, y además está internet, “youtube” etc... Y obtienen muchísima más información, todo es mucho más abierto. Esto hace que no se pueda distinguir fácilmente a un bailarín por su origen. Sin embargo, si es difícil encontrar diferencias entre un bailarín italiano, un francés, un español o un americano, no se puede afirmar esto de los rusos. El estilo ruso no ha cambiado tanto, a un bailarín del Bolshoi se le reconoce porque se les imparte un método que es una especie de Biblia, un canon no permeable a otras influencias. También a los que provienen de la escuela Royal se les reconoce ese estilo que es muy puro. Y también los cubanos poseen un estilo reconocible, conformado con una base de enseñanza rusas y reelaborado con las características cubanas. Por ejemplo, hoy nos vino a la escuela de Pablo una niña de Portugal y me llamó la atención que tenía un estilo cubano. Y es que venía de la Escuela Annarella que es una profesora cubana. P-Dime una bailarina cubana que te guste. -Yolanda Correa me encanta. La conocí cuando me llamaron para dar las clases cuando estaban montando El Quijote de Nureyev en el Ballet de Oslo, pues es donde ella está ahora y es una bailarina increíble. P-Y entre los bailarines masculinos, ¿A quien podrías considerar como la mayor promesa del ballet cubano actual? -Un chico, Osiel Gouneo, al que también conocí en Oslo, pero ahora está en el Ballet de Munich, aunque también suele bailar como invitado en el English pues lo llama Tamara Rojo. P-¿Dónde vas a dar tu próximo curso? -En realidad lo estoy dando. Estoy dando un cursillo en el Ballet Capitole de Tolouse. Y por eso estoy aquí, el fin de semana, como estaba cerca, he venido a dar las clases a la escuela de Pablo, pero el martes tengo que regresar a Tolouse. -Pablo: en realidad me ha hecho un gran regalo, me ha regalado un cursillo (ríen). P-¿Desde cuando os conocéis vosotros? -Son muchos años. P-¿Cuando érais niños en la Escuela de la Opera de París? -Antes de la Ópera coincidimos en la misma escuela. Y después entramos al mismo curso en la Escuela de la Ópera de París, donde también estaba Manuel Legris. P-¿Qué te están pareciendo estas clases en la escuela de Pablo? -Estoy muy agradablemente sorprendido. Los alumnos tiene muy buena base, fuerte técnica, giran, se colocan en buena posición de brazos... Y mañana lunes voy a dar la clase a los alumnos más avanzados, y espero ver como reciben la clase al ritmo de compañía, mucho más profesional: quiero ver cómo la gestionan. P-¿A qué te refieres con “ritmo de compañía”? -Una clase en una compañía suele durar hora y cuarto, pero la que impartimos hoy fue de 2.20. La clase de mañana va a darse con la misma rapidez que se tiene en las compañías, es para bailarines casi profesionales. Vamos a ver como reaccionan. P-Cuando ves a los alumnos... ¿Puedes pronosticar quién tiene proyección de futuro? -No, la verdad es que he visto de todo. He conocido algunos que parecía que no tenían ante sí una gran carrera y cuatro años más tarde eran magníficos, y también lo contrario, estudiantes muy prometedores que no llegaron a nada. P-¿De qué depende? -Depende de la cabeza, del físico también, pero una gran parte de la cabeza, no hay que menospreciar la inteligencia y la voluntad. Llega aquel que es capaz de perseverar con inteligencia. P-¿Qué aconsejarías a un bailarín que se va a presentar a un concurso internacional? -Habría que saber si se presenta por tener una experiencia más o para ganar. Y si es para ganar tiene que tener confianza en si mismo, y pensar “soy el mejor y voy a ganar”, no dejarse desmoralizar viendo de lo que los otros con capaces. Si piensas que no vas a llegar no llegas. Si piensas que hay alguien mejor que tú te intimidas y el miedo paraliza. La presión psicológica es muy importante. Hay bailarines que son buenos en sala y no lo son sobre el escenario porque la presión los supera. Y también pasa al revés, y se crecen en el escenario. Son una clase de bailarines cuya personalidad se desarrolla más frente al público. Cada artista es un mundo. P-¿Cómo evalúas la experiencia de impartir un cursillo en una escuela como la de Carmina y Pablo cuando tu sueles dar tus clases a profesionales de destacadas compañías de danza de todo el mundo? -Gracias a Pablo estoy aquí y es una experiencia de la que aprendo mucho. Me atrevo a decir que aprendo más dando clases en una escuela que en una compañía. Tengo tiempo de profundizar, de reflexionar, pues me proporciona una óptica diferente y tengo la impresión de que aprendo más. El alumno de escuela tiene que aprender mucho más que un profesional, tiene mucho más campo que desarrollar, y es por eso una enseñanza mucho más profunda en la que hay que hacer y corregir mucho más. Yo valoro muchísimo la labor de las escuelas. Nunca hay que olvidar al primer maestro, y siempre hay que recordarlo y estarle muy agradecidos, pues es quien construye los cimientos de lo que es y será un gran artista. MERCEDES ALBI Fotografías Estudio Carmina y Pablo por Jesús Vallinas

  • La Danza Española vista por Gustavo Doré (3ª parte)

    Acompañándose de las elocuentes ilustraciones de Doré, Davillier continúa su recorrido por las danzas españolas con el Bolero, cuyo origen remonta al siglo XVIII, y su invención a un bailarín de la época de Carlos III, Sebastián Cerezo, que lo dio a conocer en 1780, aunque este baile procedería de otros anteriores como la Chacona, la Zarabanda, e incluso las Seguidillas. Entonces solo se bailaba por parejas en los teatros, donde el bailarín y la bailarina, usando las castañuelas, se enfrentaban tras dar media vuelta, pero el papel principal era siempre el de la bailarina. Más antiguo y popular era el Fandango, ya conocido desde el siglo XVII, del que se decía que no solo lo bailaban las personas de”baja condición”, sino también las mujeres” más nobles y de encumbrado nacimiento”. Lo podía bailar un hombre solo, o una mujer, o se bailaba también por parejas. De aquí, la atención de los viajeros pasa de Andalucía a otras regiones españolas, y da comienzo un repaso por el resto de las danzas peninsulares. De La Mancha destacan las Seguidillas, ya mencionadas anteriormente. Cervantes, en el capítulo XVIII de Don Quijote, dice de ellas que son “la confusión de las almas, el transporte de la risa, la agitación de los cuerpos y finalmente el encanto de todos los sentidos”. Mateo Alemán se refiere a ellas en el “Guzmán de Alfarache”, y algunos tratadistas decían de ellas que eran las danzas más antiguas de España después de las danzas en corro o la Danza Prima. No había comarca que no tuviera su versión de las Seguidillas, aparte de las andaluzas o las manchegas, había seguidillas vascas, zamoranas, gallegas, pasiegas, etc. Y cada modalidad reflejaba el carácter de los habitantes de esa zona. Doré tomó bocetos de ellas en diversos lugares de España. En Aragón, naturalmente, la Jota, que se cree derivar del pasacalle del siglo XVI. Ejecutada por numerosas parejas que bailan hasta caer rendidas. Ya entonces acompañaban a las celebraciones religiosas, no solamente en la festividad del Pilar, sino también en otras como la Navidad. La Jota, no obstante, no es exclusiva de Aragón. Navarra y Cataluña tienen sus variantes -la sardana, por ejemplo-. En Valencia, donde siempre hubo una extraordinaria afición a la danza, la jota era el ritmo más popular. Las cacerías que tenían lugar en la Albufera solían terminar con "una copiosa merienda servida sobre la hierba" y el baile de las jotas "al son de la guitarra, de la bandurria y de la dulzaina mora. En ninguna otra parte hemos tenido ocasión de observar, como entonces, en estas fiestas campestres, la alegría y la animación proverbiales de los valencianos". En el siglo XVIII los bailarines valencianos estuvieron muy solicitados, llegando incluso a establecerse una compañía en París, donde despertaron gran admiración. Tal era la pasión por la jota, que Doré y Davillier fueron asombrados testigos de la siguiente escena: "Pasábamos por una calle desierta cuando oímos una guitarra, acompañada por el agudo canto de la bandurria y un repiqueteo de castañuelas. Empujamos la puerta entreabierta de una casa de labradores, creyendo que caeríamos en medio de una boda... Era un entierro. En el fondo de la sala divisamos, tendida sobre una mesa cubierta con una alfombra a una niña de cinco o seis años, vestida como para una fiesta. Su cabeza, adornada con una corona de flores de azahar, descansaba sobre un cojín. Creímos al principio que dormía, pero al ver un vaso de agua bendita junto a ella y los grandes cirios que ardían en las cuatro esquinas de la mesa, comprendimos que la pobre criatura estaba muerta. Una mujer joven, la madre, según nos dijeron, vertía ardientes lágrimas sentada al lado del cadáver de su hija. Sin embargo, el resto del cuadro contrastaba singularmente con esta escena de duelo. Un hombre y una mujer jóvenes, vestidos con el traje de fiesta de los labradores valencianos, bailaban en medio de la sala una jota de las más alegres, acompañándose con sus castañuelas mientras que los músicos y los invitados formaban corro alrededor y los animaban cantando y batiendo palmas. Nos costaba trabajo comprender estos regocijos al lado del duelo. -Está con los ángeles- nos dijo uno de sus parientes. En efecto, en España se considera que los niños que mueren van derechos al Paraíso. Y por eso, al verlos partir hacia Dios, se regocijan en vez de afligirse". Otro baile de los más antiguos es el de los Gigantes y Cabezudos, descrito por Quevedo en 1609, que evolucionaban por las calles con acompañamiento de castañuelas, flautas y tamboriles. También el pueblo de Madrid, a pesar de no tener danzas propias, fue siempre un apasionado del baile. Se practicaban los pasos de moda en otras regiones, dándoles un aire propio. Los bailes más populares tenían lugar en las fiestas de San Antonio, San Pedro, San Juan o San Isidro, que recibían el nombre de Verbenas. Las manolas eran famosas por su habilidad para bailar. Bailes característicos de Castilla la Vieja eran el de las Habas Verdes o el de la Tarasca, este último de orígenes medievales y mencionado por Quevedo y Cervantes. Era una danza parecida a la de las festividades chinas, donde un armazón de madera y tela en forma de dragón que ocultaba a varios hombres evolucionaba por las calles; montada sobre el dragón, trasunto simbólicondel diablo, una muñeca -la tarasca- representaba la figura infamante de Ana Bolena. Se detallan a continuación los bailes gallegos, "tan vivos y ligeros como los valencianos y los andaluces", acompañados siempre por la gaita, cuyo sonido transporta de alegría con las notas de la Muñeira. Sin ella no hay bodas ni "festa do patrón". La Gallegada o baile de gallegos se conocía y se bailaba mucho en Madrid, pero para verla ejecutar con toda su perfección había que ir a Galicia. Una famosa bolera, Concepción Ruiz, triunfó en París con su compañía bailando la Gallegada. Las danzas vascas son analizadas con detalle, encontrándose documentadas en un tratado publicado en Francia hacia 1589, o en obras didácticas como "Guipuscoano dantxa" de Juan Ignacio de Iztueta (1824). Se las describe de la siguiente manera: "un compás binario con zapateados y taconazos", acompañado por un pandero o 'tabourin de basque" rodeado de cascabeles y laminillas de cobre, colgado de la mano izquierda, que se tocaba con la derecha. También se podían acompañar de flauta y gaita. El baile vasco por antonomasia era el Zorzico, dividido en dos partes: la danza real y el "arrin-arrin". Los mozos y las mozas por separado forman cadena cogidos por los pañuelos que llevan en las manos y evolucionan en torno a los árboles. Los mozos van sacando una a una a las muchachas para incorporarlas a su grupo, hasta que todos, mujeres y hombres, forman una sola cadena. Los eclesiásticos y teólogos vascos se manifestaban a menudo contra las danzas, y se conservan muchos escritos en este sentido que las definen como semillas de libertinaje que era preciso erradicar. "El baile es un círculo cuyo centro es el Demonio. Es el reino del Diablo, una escuela de vicios, la perdición de las mujeres, el dolor de los ángeles, el embrujo del infierno, la corrupción de las costumbres, la pérdida de la castidad". Sin embargo, mentes más abiertas, como la de Jovellanos, admiraban el orden y la compostura de estos "pasatiempos de los domingos en los que se ve a todo un pueblo sin distinción de edades ni sexos correr y saltar alegremente al son del tamboril". Y concluye defendiendo firmemente las costumbres populares: "el pueblo que trabaja no necesita que la autoridad le divierta, sino que le deje divertirse". Estrechamente emparentadas con ellas estaban las danzas de Navarra, de donde era originaria la Camargo, célebre bailarina de origen noble alabada por Voltaire. El extenso capítulo dedicado a las danzas españolas en "El Viaje por España" termina con los bailes de carácter religioso, cuya tradición se remonta a la Biblia, donde se alude a danzas como la de la hija de Aarón, la de la hija de Jefté o la del mismo rey David ante el Arca de la Alianza. Los hebreos ya bailaban en el Santuario como muestra de regocijo y existe una larga tradición en la Iglesia que aprueba las danzas religiosas en algunas catedrales como la de Sevilla, Valencia o Toledo. En esta última, el Cardenal Cisneros restableció las misas mozárabes, durante las cuales se bailaba en el coro y la nave del templo. Al comienzo del Concilio de Trento y en presencia de Felipe II, se celebró una gran fiesta en la que las danzas tuvieron un papel protagonista. Algunas procesiones, como la del Corpus, se veían acompañadas también por pasos religiosos -baile de la Pela, en Galicia- y los Villancicos, composiciones religiosas que no se limitaban a la Navidad, sino que abarcaban otras festividades litúrgicas, se concebían tanto para música como para baile. Como muestra más destacada de danza religiosa se describe la de los Seises, los monaguillos de la catedral de Sevilla, cuyo empleo principal consistía en cantar y bailar en las ceremonias destacadas. Una bula de 1439 autorizaba esta danza, heredera de los bailes medievales que adornaban las procesiones del Corpus. El nombre alude a su número original, aunque dicho número se fue ampliando hasta llegar a diez. Debían poseer bellas voces y haber cumplido al menos los diez años; ataviados con un colorido traje de ceremonia, idéntico al que llevaban en el siglo XVI, se colocaban en dos filas frente al altar mayor y comenzaban a bailar parsimoniosamente, cantando un villancico y haciendo sonar unas castañuelas de marfil, con un ritmo de vals muy lento, del género de las antiguas pavanas españolas. Los seises ejercían su función durante algunos años, hasta que cambiaban la voz, momento en que eran sustituidos por otros niños más pequeños. Y así cocluye este recorrido coreográfico por nuestra geografía. Dejemos que sean los propios protagonistas del "Viaje por España" con sus palabras quienes cierren este artículo: "Una vez pasado el Bidasoa, entramos en Hendaya, territorio francés, y decimos adiós, no sin pena, a esta dura tierra de Iberia, dura tellus Iberiae". Gabriel M. Olivares

  • Philippe Halsman y sus fotografías de danza

    Estos días en Caixa Forum constituye una cita imprescindible para los amantes del arte visitar la selección de más de 300 fotografías de Philippe Halsman (1906-1979), considerado uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX, reconocido por sus 101 portadas de la revista LIFE, así como por su extensa colaboración con Salvador Dalí. A Halsman se le considera el maestro del retrato psicológico. Algo que se percibe muy claramente en las fotografías que tomó de la bellísima bailarina Tamara Toumanova (1919-1996) "Since I considered the human face the most interesting subject to photograph, I hoped I could explore it the way my favorite writers, Tolstoy and Dostoyevsky, had explored human nature, with psychological depth and honesty", dijo Resulta curioso en la biografía de Halsman como el genio vence y se impone ante la adversidad. Y a pesar de los avatares que le acarreó el ser judío en una época tan convulsa, vuelve a empezar una y otra vez reinventándose. Comenzó su carrera profesional formándose como ingeniero en Dresde, cuando a sus 22 años fue acusado de parricidio cuando en una excusión junto a su padre, se despeñó y murió. Con la sombra antisemita cerniéndose en Europa, Philippe ingresó en prisión por cuatro años, condenado a trabajos forzados y al ayuno completo durante el día en el que su padre murió. Pudo salir tras cumplir dos años de condena gracias a la presión que ejercieron personalidades como Einstein (que apeló a Wilhelm Mikla, presidente de Austria sin recibir respuesta), Sigmund Freud, o los esritores Thomas Mann y Jakob Wassermann, así como a la defensa del periodista y abogado defensor de Halsman, Ernst Ruzicka. La muestra se nutre de las piezas más valoradas del fondo artístico familiar y presenta una retrospectiva completa de su obra, que incluye por primera vez su etapa inicial en París. La exposición se divide en cuatro secciones, en las que se presenta una gran diversidad de temas como retratos, moda, puestas en escena y publicaciones, donde destaca especialmente su performance fotográfica llamada Jumpology, que consiste en fotografiar personas famosas saltando. La amenaza nazi se cernía sobre el París de 1940, pero gracias a Eleanor Roosevelt y Albert Einstein, pudo viajar a Estados Unidos en 1941 con poco más que su cámara, obteniendo la ciudadanía seis años después. Será en esta etapa cuando Halsman podrá dar rienda suelta a las fotografías icónicas que lo hicieron famoso, especialmente cuando tras unos cuantos trabajos, encontró interesantes propuestas por parte de varias revistas entre las que se encuentran la que más fama le proporcionó, Life y para la que realizó un centenar de portadas. El mundo de la danza en los Estados Unidos surge en sus fotografías en blanco y negro preso de la efervescencia de que gozaba en la década de los años 50. Coreografers Jerome Robbins En la serie de fotografías "On the beach" con bailarines del New York City Ballet: O en los trabajos que realizó para Martha Graham Sin que su objetivo se resistiera a captar la magia de los musicales de Brodway La exposición se articula bajo el título de "Sopréndeme" y evoca la respuesta que Diaguilev dió a Jean Ccoteau cuando le preguntó qué podía hacer para colaborar con él... Esta anécdota era una de las preferidas de Halsman y solía contarla pues el criterio del director de los Ballets Rusos le servía de inspiración para su constante búsqueda de nuevos horizontes artísticos. La exposición se podrá visitar hasta el 26 de marzo. MERCEDES ALBI

  • "Una mañana de Danza" con Beta Pública

    DEL 1 AL 10 DE FEBRERO EN EL C.C. PACO RABAL, ASISTIRAN MAS DE 3.000 NIÑOS Y NIÑAS DE 30 COLEGIOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID EL SABADO 4 DE FEBRERO HABRÁ UNA FUNCION ESPECIAL QUE HEMOS LLAMADO “UNA TARDE EN DANZA” PARA TODOS LOS PUBLICOS A LAS 19.00 EN EL C.C. PACO RABAL La Asociación BETA PUBLICA tiene como objetivo impulsar la fuerza creativa en torno a la danza contemporánea aumentando el conocimiento de las audiencias sobre el proceso creativo. Una de las actividades que impulsa la Asociación para cumplir sus objetivos es “Una Mañana en Danza”, actividad extraescolar dirigida a alumnos de ESO y Bachillerato de los Colegios Públicos y Privados de la Comunidad de Madrid. Este Tercer Año de “Una Mañana en Danza” reunirá a más de 3.000 niños y niñas de Colegios e Institutos de la Comunidad de Madrid las mañanas de los días 1,2,3,7,8, 9 y 10 de Febrero con el aforo completo. La actividad, que de nuevo se celebra en el C.C. Paco Rabal, incluye una charla multimedia a cargo de Pilar Villanueva, coreógrafa y directora artística del espectáculo, sobre la historia de la danza contemporánea y las actuaciones de 4 compañías seleccionadas entre las que han participado en las dos primeras Ediciones de la Muestra Beta Pública, terminado con una pieza de improvisación con participación de voluntarios del público y un coloquio entre los alumnos y los coreógrafos, bailarines, músicos y técnicos que han participado en el espectáculo. Las compañías y piezas que participarán en “Una Mañana en Danza” son: Volando de Itsaso A. Cano. Las Cosas Se Mueven Pero No Dicen Nada de Poliana Lima. I´m not a kid anymore de Arnau Pérez. Buscando a Camille Claudel de Pilar Villanueva. La actividad cuenta también con el apoyo de las mejores Academias de Danza Contemporánea de Madrid e Instituciones como El Conservatorio María de Avila o el CDC de los Teatros del Canal, que ofrecen clases gratuitas y jornadas de puertas abiertas para que los alumnos y los profesores interesados puedan seguir descubriendo el mundo de la danza contemporánea. Gracias al apoyo del C.C. Paco Rabal la Asociación BETA PUBLICA puede de nuevo ofrecer este año una función abierta que hemos llamado “Una Tarde en Danza” para todos los públicos que se realizará el Sábado 4 de Febrero a las 19.00 horas. Además de las 4 piezas antes citadas en “Una Tarde en Danza” también actuará Iker Carrerra con la pieza “#7fm” Las entradas para esta función pueden adquirirse en ENTRADAS.COM, en Bankia o en la taquilla del C.C. Paco Rabal (Felipe de Diego 11, 28018 Madrid) -MÁS INFORMACIÓN: La Asociación BETA PUBLICA, fundada en Mayo del 2014, es la promotora del Proyecto BETA PUBLICA para cumplir su Misión de impulsar el desarrollo del proceso creativo coreográfico. La Asociación BETA PUBLICA realiza EDICIONES periódicas de su Muestra Coreográfica utilizando la Plataforma online proporcionada por TALENTS UNITED® para desarrollar una comunidad de público, bailarines, programadores culturales, medios y productores que dinamicen la escena nacional de la danza contemporánea. Además, la Asociación puso en marcha en el 2015 un Programa de Actividades Extraescolares dirigida a niños y niñas de 12 a 16 años de colegios de la Comunidad de Madrid llamada “UNA MAÑANA EN DANZA” con el objetivo de educar a las audiencias del futuro en la danza contemporánea. PILAR VILLANUEVA, Coreógrafa y portavoz de BETA PUBLICA Nacida en Pamplona terminó su BFA en Danza/ Coreografía en la Universidad de Cornish (Seattle,USA) Suma Cum Laude Mayo 2006, tras desplazarse desde Madrid donde estudio danza en diferentes estilos (Ballet, Graham, Limón, Jazz, Improvisación, etc.), y dónde fundó su primera compañía (Grupo Comba). Trabajó con la Compañía de Victor Ullate (Giselle, Don Quijote) y creó diversas coreografías para la Escuela de Victor Ullate, TVE, y la Compañía de Marta de la Vega. Del 2003 al 2007 se establece en Seattle donde, además de sus estudios, bailó para varios coreógrafos (Wade Madsen, Ezra Dickinson, Alex Martin….) y creó piezas para “12 Min Max” (Abril 2006, Febrero 2007) de OtB, el Festival Men in Dance (Octubre 2006) así como varios trabajos coreográficos para la Universidad de Cornish. De vuelta a Madrid, donde reside actualmente, Pilar se lanza, junto con otros creadores, a poner en marcha PILAR VILLANUEVA L.A.N.1 en el que realiza un fructífero trabajo creativo desde 2008 que se plasma en más de 16 proyectos estrenados en España y Estados Unidos. &&&&&&&&&&&&&&&&

bottom of page