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  • El Moscow State Ballet trae "El Lago de los Cisnes" a Madrid

    Considerando la escasa oferta de ballet clásico en la que nos vemos inmersos, y hasta el desembarco del Royal Ballet en el Teatro Real para el próximo mes de julio, con su propia producción de "El Lago de los Cisnes", este Lago del Moscow State Ballet puede aliviar la pertinaz sequía que padecen los balletómanos. La compañía se creó en 1997, y está integrada por bailarines formados en las mejores escuelas de ballet de Rusia. Dentro de su repertorio se encuentran, entre otras coreografías, "Giselle", "La Cenicienta" y "El Cascanueces". Una de las piezas más valoradas dicho repertorio del Moscow State Ballet es "El Lago de los Cisnes". La coreografía original, creada por Marius Petipa en 1877 y estrenada en Moscú en 1985, está considerada una de las obras cumbres del ballet clásico. Podrá verse en el Teatro Lope de Vega, el próximo día 20 de marzo.

  • Dumas Flamenco: Los tres mosqueteros

    El Ballet Español de Murcia, Cia. Carmen y Matilde Rubio estrenan nueva producción, inspirada en la famosa novela de Alejandro Dumas, "Los tres mosqueteros". SINOPSIS La corrupción y la avaricia han llegado a la corte de Francia. Mientras, algunos siguen defendiendo los valores de justicia y libertad que miden la cordura de un pueblo. Entre ellos, los geniales mosqueteros. D´Artagnan es un joven gascón que marcha a París en busca de su sueño, convertirse en uno de ellos. A través del lenguaje flamenco este ballet cuenta la historia de un apuesto D´Artagnan que, intentando cumplir su ilusión de ser mosquetero del rey, encuentra al amor de su vida: Constanza. El malvado Richelieu y su bella espía Milady construyen un plan para encerrar a su amada, pues es la persona de confianza y protegida de la reina. Los Tres Mosqueteros y D´Artagnan irán en su busca y defenderán el honor de la reina frente a todo aquel que ose amenazarla. La Danza Española es una disciplina artística ligada a Francia, a sus dramaturgos y a sus músicos, desde hace más de un siglo. Nuestros mitos han sido cristalizados en óperas tan célebres como Carmen de Bizet. La inmortal obra francesa de Los Tres Mosqueteros cobra ahora vida a través del Flamenco por medio de este ballet narrativo. D´Artagnan y Constanza protagonizan una historia de amor donde el mal y las adversidades no podrán frenar la pasión que existe entre el uno y el otro. LOS DATOS Dirección: Carmen y Matilde Rubio Coreografía: Inés Hellín Música: Carlos Piñana y Pedro Contreras Dirección de escena: Javier Otero (obra inspirada en el texto de Alejandro Dumas Los Tres Mosqueteros) Diseño de vestuario: Matilde Rubio Diseño de audiovisuales: Tecnologías DIM Diseño de iluminación: Javier Otero Diseño de escenografía: Julio Bernardeau Regiduría: Antonio Gonzálvez Duración: 75 min ELENCO D´Artagnan José Cánovas Athos Ciro Ortín Porthos Ángel Navarro Aramis Esteban Verona Constanza Belén Gómez Cardenal Richelieu José Manuel Molina Milady de Winter María Gómez Reina Ana de Austria Beatriz Sánchez Rey Luis XIII Fran Abellán Alejandro Dumas Erwin Weber &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

  • Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo

    La Compañía Nacional de Danza quiere rendir un homenaje a todas las mujeres con la siguiente filmación, titulada "The Land of Woman" Grabación, montaje y edición de vídeo: Alba Muriel. Co-dirección de arte: Mar Aguiló. Con la colaboración de: Mar Aguiló, Seh Yun Kim, Cristina Casa, Kayoko Everhart, Aída Badía, Lucie Barthélémy, Elisabet Biosca, Natalia Muñoz, YaeGee Park, Helena Balla, Rebecca Connor, Tamara Juárez, Sara Khatiboun, Sara Fernández, Agnès López, Sara Lorés, Maite Villanueva, Clara Maroto, María Muñoz, Daniella Oropesa, Haruhi Otani, Giulia Paris, Shani Peretz, Laura Pérez Hierro, Ana Pérez-Nievas, Pauline Perraut, Giada Rossi, Leona Sivos, Irene Ureña. "El Día Internacional de la Mujer conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Se celebra el día 8 de marzo." (Wikipedia) &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

  • Conversaciones desde el Ateneo. Entrevista a Joaquín Albaicín

    Joaquín Albaicín es memoria viva de toda una estirpe, los Albaicín, una rama gitana de la que nacen frutos rebosantes de arte y belleza. Le deben este nombre artístico nada menos que a Sergei Diaghilev, que se lo puso a su tía María cuando la descubrió en Sevilla allá por 1920 y la contrató para llevarsela a París con los Ballets Rusos. María era la hija de la gitana Agustina, hermosa musa de los artistas de la Edad de Plata, y de Benigno García, tratante y desbravador de caballos. Ellas dos acompañaron a Pastora Imperio en el estreno de El Amor Brujo de 1915, María era casi una niña, y su madre Agustina, aunque no figuró en el reparto, salió a escena para no dejarla sola. Gracias a las notas que la erudita de la danza, Dolores de Pedroso, recogió de la misma Pastora -custodiadas en los archivos de la Fundación Victoria y Joaquín Rodrígo- y a los recuerdos de Joaquín, hemos conseguido descifrar la identidad de la “otra gitanilla” que figura en el programa con el nombre de “Perlita Negra”. Y es que los Albaicín no han llegado al mundo para pasar desapercibidos, llevan el arte en la sangre y se manifiesta generación tras generación con diversas formas: su abuelo Rafael, pianista, torero y actor; su tío Miguel, bailaor en la compañía de la Argentinita y también actor; su madre la bailaora, María Albaicín (con el mismo nombre de su tía abuela)... Joaquín, que es escritor, está casado con otra artista, Salomé Pavón Ortega, que a su vez condensa célebres dinastías del arte gitano -de los Pavón y los Ortega: la Niña de los Peines, Manolo Caracol, los Gallos...- P-Uno de los personajes que más me impresionan de la historia de la danza es tu tía, María D´Albaicín, la única española que formó parte de la mítica compañía de Diaghilev, pero además siendo casi una niña ya acompañó a Pastora Imperio en el estreno de “El Amor Brujo… ¿Cómo fue esta participación? -Bueno, pues aquel episodio, que supuso el debut en los escenarios de la futura María D´Albaicín, vino motivado por el anhelo que mi tía sentía desde niña de ser bailaora, arte para el que nació dotada con cualidades excepcionales. Por otra parte, parece que el Destino la había señalado con el dedo para estar siempre el día adecuado y en el sitio justo, porque si aquel primer Amor Brujo supuso el nacimiento de la “hispanomanía” teatral, el estreno en Londres años después de La Princesa Durmiente de Diaghilev, obra en la que también participó con un papel muy destacado, marcó el nacimiento de la “balletomanía” rusa... -¿Cómo llegó a interpretar el papel? Sobre esto debo decir que su madre -mi bisabuela Agustina- y Pastora eran íntimas, como hermanas. Aparte de esto, mi bisabuela era una mujer muy hermosa que, en una época en que la mayoría de los pintores y escultores españoles se inspiraban a menudo para sus obras en motivos y estampas de la vida tradicional gitana, había sido retratada con frecuencia por muchos de ellos: Anselmo Nieto, Benlliure, Zuloaga, Sebastián Miranda, Álvarez de Sotomayor, Manuel Benedito... Agustina, Casa-Museo Manuel Benedito A través de ellos había conocido a Falla, que sabía que, pese a que nunca fue artista, cantaba y bailaba maravillosamente. Entonces, tanto su amistad con Pastora como los círculos de artistas plásticos que frecuentaba favorecieron el que se pensase en ella y en su hija. -Te confieso que un día visitando el Museo de Manuel Benedito, encontré 2 retratos de tu bisabuela en la misma sala donde había otro muy conocido de Pastora Imperio. Entonces sentí que aquella bellísima mujer también merecía ser destacada en la historia. Ahí surgió mi interés por vuestra rama que me parece fascinante ¿Cómo participó tu bisabuela Agustina en el Amor Brujo? -Sólo puedo decir al respecto que yo siempre escuché en mi casa que mi bisabuela había actuado en el primer Amor Brujo para no dejar sola a su hija en el escenario. -Y sobre el problema de identificación del reparto de papeles ¿Piensas que era Agustina la Perlita Negra que figura en el libreto? El hecho de que ni mi bisabuela ni mi tía abuela no comparecieran ante el público con sus verdaderos nombres se debió no sólo a lo habitual de usar nombres artísticos, sino también a que, por entonces, en el mundo gitano no se veía bien que una mujer fuese artista. En realidad, no se aprobaba que fuésemos artistas ni las mujeres, ni tampoco los hombres. Pero mi tía tenía sólo doce o trece años y su padre, mi bisabuelo Benigno, pensó que aquello de bailar en el teatro era un capricho de niña que se le pasaría en cuatro días y accedió al deseo de su hija, pero claro, de modo que los demás gitanos no pudieran deducir por el cartel que eran su mujer y su hija quienes actuaban. En torno a todo esto, he leído tu reciente artículo, según el cual la artista que actuó con el nombre de Perlita Negra no sería en realidad mi bisabuela, sino una bailaora de la época. -He estudiado la cuestión y gracias a las notas que he encontrado escritas por la erudita de la danza, condesa Dolores de Pedroso, que las recogió de su puño y letra de la misma Pastora, queda claro que Perlita Negra fue una tal María Benítez. -La verdad es que no lo sé. Habría que rastrear si aquella mujer utilizó otras veces el nombre artístico de Perlita Negra, pues sería raro que lo hubiese empleado una única vez. -Es posible que no siguiera una carrera artística, o si lo hizo que no llegara nunca a ser conocida, porque además si actuaba en los tablaos de aquella época no se imprimían programas. -Pero los nombres de los artistas que actuaban en ellos sí aparecían en los anuncios de la prensa... Sólo puedo decir al respecto que yo siempre escuché en mi casa que mi bisabuela había actuado en el primer Amor Brujo para no dejar sola a su hija en el escenario, aunque lo de Perlita Negra no recuerdo haberlo oído en casa, sino leído en el curso de los años en artículos de Álvarez Caballero y otros estudiosos. Así que no puedo certificar al cien por cien que Perlita Negra fuera ella, y creo difícil que pueda llegar a averiguarse, pues de aquel montaje han sobrevivido poquísimas fotos y no demasiados testimonios. Agustina, Casa-Museo Manuel Benedito -Álvarez Caballero tampoco lo asegura. Y recoge una crítica que sí especifica cuando actuó Perlita Negra fue según la crítica de El Heraldo: “una preciosa señorita cuyo nombre desconozco, que compuso muy bien la escena del primer cuadro”; tu bisabuela Agustina, ni era una desconocida ni una señorita, sino una bella señora madre de tres hijos, cuyo sobrenombre por el que pasó a la historia es el de La Reina. Una reina no puede ser una “gitanilla”. -Evidentemente, no parece que fuese ella la artista a quien se refería ese pasaje, pero no tanto porque fuese una reina en sentido estricto como porque no era, cierto, una desconocida. Sí puedo decirte que en mi casa se dijo siempre que la Canción del Fuego Fatuo y otras composiciones del libreto eran originalmente bulerías que cantaba mi bisabuela y que Falla trasladó al pentagrama y adaptó y arregló según su criterio. Sé que Pastora decía que aquellas melodías eran cantes de ella y de su madre, pero eso es lo que yo he escuchado, que era mi bisabuela Agustina quien las cantaba, lo que, claro, no significa que ellas no pudieran también conocerlas. Probablemente Falla se inspirara en cantes escuchados tanto a mi bisabuela como a Pastora y a su madre. -Pienso que es totalmente cierto que tu bisabuela, Agustina, La Reina, estuvo allí, y en las notas de la Condesa de Pedroso, la nombra específicamente, como testigo de la recopilación de melodías que se cantaron en casa de Pastora. Seguro que también cantó esas bulerías tal y como te contaron. Puede ser que saliera al escenario como figurante que acompañaron a Pastora en el Amor Brujo, como María Benítez (Perlita Negra, la “otra gitanilla”), incluso hubo quien dijo que La Mejorana también participó. Pudo salir algún día... ¿Por qué no? Si hubo 29 representaciones... -Bueno, habría que saber si esas notas de la Condesa de Pedroso reflejan el cartel definitivo o sólo fueron unas notas preliminares de producción que después sufrieron cambios. Ni idea. -Y otra cuestión sobre aquel estreno. El que tu tía, la pequeña María, comparta en el programa el mismo apellido artístico que Pastora: “Imperio”, ¿Es que acaso Pastora la consideraba como una sobrina o sucesora? -En efecto, el nombre artístico de María Imperio se lo puso Pastora para dar a entender al público que era sobrina o, cuando menos, protegida suya, una niña en cuyas calidades artísticas creía. Después no volvió a usarlo, pues siempre se anunció como La Faraona o La Faraónica hasta que en 1921, cuando Diaghilev la incorporó a sus Ballets Rusos, la rebautizó como María D´Albaicín (o Dalbaïcin en la grafía francesa). Como ella no tardó en ganar fama y prestigio, ese mismo nombre artístico lo fuimos adoptando quienes después de ella hemos sido artistas en la familia. Así que, contra la creencia de muchos que, al escucharlo, lógicamente se inclinan a asumir que procederíamos de Granada, el Albaicín no se lo debemos, en nuestro caso, a Granada, sino a Rusia. -Vosotros sois gitanos madrileños, y familiares de los Pelaos, que crearon el baile de la farruca y vivían en el barrio de Tetuán. -Sí, los pelaos son parientes nuestros, primos de mi bisabuela y así mi tía, María Albaicín aprendió de niña la farruca de "El Gato" y del "Pelao Viejo" fue, por tanto, de las primeras mujeres que la bailaron. María D´Albaicin -Si Diaghilev se quedó maravillado con ella hasta el extremo de llevársela a su compañía, algo debió ver… ¿Cómo tuvo María valor para irse al extranjero sola y tan joven? El empresario ruso la descubre en Sevilla, cuando busca gente para el “Cuadro Flamenco” que estrenará en París en 1921. -Bueno, lo que todo artista desea es volar. Y si se trata de debutar en París, mayor motivo para no andarse con muchos titubeos. Mi tía tenía dieciocho años y, aparte de que la danza es de por sí un arte en el que hay que empezar y triunfar de jovencito, hablamos de una época en la que, quien no podía o no servía para estudiar, a los catorce años o antes estaba ya trabajando. Esto de vivir con los padres hasta los cincuenta y cinco años o debutar como torero o dramaturgo a los cuarenta es cosa de los tiempos actuales. María D´Albaicin en La Bella Durmiente -María Albaicín fue la única española que formó parte de los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, solo ella y Félix el Loco bailaron en la mítica compañía. La única española y la única gitana. María D´Albaicin en La Bella Durmiente -Hay un ballet sobre Félix el Loco, pero no sobre María D´Albaicín, cuya historia es tan trágica y conmovedora. Falta rendirle el debido homenaje a su figura. Debía ser una artista fascinante y bellísima que desde sus triunfos con la compañía de Diaghilev da el salto a estrella de cine, ¿Cuándo sucede esto? -En el cine debutó en 1924, tras cuatro temporadas en los “Ballets Rusos” de Diaghílev. Lo hizo como protagonista femenina de “Surcouf”, una película francesa y de piratas en la que tenía también un papel Antonin Artaud, que aún no se había vuelto loco todavía. O creo que no... -¿Qué papeles bailó María D´Albaicín en los Ballets Rusos? En “Le Tricorne” interpretó a la molinera. En “La Princesa Durmiente”, donde Nijinska coreografió para ella una danza árabe con gran éxito de crítica, a Scheherazade, y también a una de las Damas de Compañía en la escena de “El Bautismo”. También bailaba sus piezas flamencas y números de “El Amor Brujo” en las galas que los Ballets Rusos ofrecieron en Montecarlo. -¿Conservas las cartas que enviaba tu tía? -No conservamos correspondencia suya. La nuestra ha sido una familia de muchos ajetreos y también con muchos cambios de vivienda. -Tu tía se enamora y se casa en París con un famoso artista, Aimé Simon-Girard, que ha pasado a la posteridad como el D´Artagnan de la primera versión en cine de “Los tres mosqueteros”. A Aimé Simon-Girard lo conoció en los ambientes artísticos de la capital francesa. Él ya era famoso como actor de cine cuando mi tía cosechó aquel gran éxito en París con Diaghilev y su espectáculo “Cuadro Flamenco” en el Teatro Olympia. La primera película protagonizada por ella fue de la misma casa para la que solía rodar Aimé las suyas, así que el conocerse era inevitable, como seguramente también el enamorarse. -Aimé Simon-Girard era también famoso cantante. Sí, mi tía y él compartieron escenario muchas veces. Pusieron en pie juntos varios espectáculos con los que actuaron en varios países, además de figurar en el cartel de infinidad de galas benéficas con otras estrellas de la época: Mistinguette, Josephine Baker, Damia, Georges Charpentier... Protagonizaron juntos dos películas -”Milord l´Arsouille” y “La grande amie”- y coincidieron también en el reparto de “Les Quatre Vagabonds”. María D´Albaicin -En el archivo de alguna filmoteca francesa habrá una copia de "Milord l´Arsouille” y seguro que en ella María bailó, pues hizo el papel de Fanny Elssler. Ojala algún día alguien la difunda. ¿En qué otras películas actuó María D´Albaicin? -En cuanto al cine, mi tía protagonizó también la antedicha "Surcouf" y tuvo un gran éxito con "L'espionne aux Yeux Noires". Todas eran películas aún mudas, de las llamadas cinenovelas, que eran proyectadas en las salas de cine por episodios. Ya sonoras, hizo "Valencia" -para una productora alemana- y "El Embrujo de Sevilla", de Benito Perojo. Y no pudo continuar su carrera, pues ya sabes que falleció con sólo veintiocho años. -Es una historia terrible y trágica, enfermar en plena juventud, cuando el éxito y el amor le sonríen. -Mi tía murió de tuberculosis en un sanatorio de los Alpes franceses. Luchó hasta el final por sanar, y de hecho tenía, cuando murió, firmados contratos de cine y proyectos de espectáculos, pero ya sabes que la tuberculosis era entonces un mal prácticamente incurable. Mis tíos ganaron una fortuna, llevaban una vida mucho más que confortable, pero, por sí solo, el dinero no podía llenar los vacíos de la ciencia médica de la época en que les tocó vivir. -Esta canción de su esposo, Aimé Simon-Girard, pienso que se la cantaría a ella y después de su muerte, recordándola. La pongo en homenaje a María D´Albaicin. -De los testimonios escritos que hay sobre María en los libros, el que más me gusta es lo que sobre ella cuenta el escultor Sebatián Miranda, que relata como en un lujoso hotel de Viena se queda mirando a una bellísima mujer; y de repente, ella se le acerca con los brazos abiertos y le dice, ¿Es que no me conoce Don Sebastián?... Era María D´Albaicin, la niña que antaño acompañaba a su madre, Agustina, al estudio del escultor cuando hacía de modelo. -Claro. De hecho, ha sobrevivido una fotografía de mi bisabuela bañando a mi abuelo, de pequeñito, en la fuente que tenía Sebastián Miranda en la terraza de su estudio. -Y lo que termina contando el escultor es muy triste: en los cines de Madrid podía escucharse un llanto, el de Agustina, que cada tarde iba a ver las películas protagonizadas por su hija cuando ya estaba muerta, pues aquí la películas francesas se estrenaban con retraso... -Bueno, es una recreación literaria de Miranda, con un punto melodramático, pero es de suponer que también con un punto de verdad. ¿Cuándo publicarás tu libro sobre María D´Albaicin? Me gustaría mucho invitarte a presentarlo aquí en el Ateneo. -Pues primero he de terminarlo. Quizá mi creencia de ser diría que la única persona que puede escribirlo, me hace tomármelo con calma. De momento, estoy esperando buenas noticias de mi agente, Laura Santaflorentina, sobre la publicación de otras obras ya acabadas y listas y que seguramente me servirán como estímulo para darme más prisa. Ojalá pueda decirte pronto algo y poder aceptar tu generosa invitación. MERCEDES ALBI

  • Balance de "Una Mañana en Danza"

    La cuarta edición de ‘Una Mañana en Danza’ reúne a 3.200 alumnos y profesores de la Comunidad de Madrid e incrementa un 15% su asistencia Con «un grado de satisfacción muy alto de los participantes tanto alumnos como profesores», la Asociación BETA PUBLICA da por concluida la cuarta edición de Una Mañana en Danza. Nacido en 2015, Una Mañana en Danza es un programa de sensibilización, creación y educación dirigido a nuevos públicos, estudiantes y/o amantes de la danza, para ayudarles a descubrir la danza. La actividad se compone de una conferencia sobre la historia de la danza, impartida por Pilar Villanueva, directora artística de BETA PUBLICA, y de una muestra coreográfica buscando unir el impulso al desarrollo del proceso creativo y la generación de nuevos públicos. El éxito de esta iniciativa dio lugar a la creación de su gemelo vespertino, Una Tarde en Danza, en 2017. Las diez días de actuaciones (nueve funciones de Una Mañana en Danza y una de Una Tarde en Danza) han reunido a 3.200 alumnos y profesores, procedentes de 31 colegios públicos y privados de la Comunidad de Madrid, lo que supone en cómputo global un 15% más que la anterior edición. El 70% de los colegios habían participado en ediciones anteriores. Destaca también de esta cuarta edición la participación de Carlos Pinillos y Filipa de Castro, Primeros Bailarines de la Companhia Nacional de Bailado, quienes impartieron una Master Class en la que tomaron parte más de veinte asistentes. Premio Positano/Léonide Massine como ‘Bailarines del año 2016’, el tándem Pinillos-de Castro participó como invitado en Una Tarde en Danza, donde bailó un dúo de la obra Cantata, creada por el coreógrafo italiano Mauro Bigonzetti. Los asistentes al programa además han resaltado «el nivel coreográfico y la calidad de los bailarines» de las piezas presentadas en la actividad, que incluyeron obras de Arnau Pérez (I’m not a kid anymore/ Siblings’ call), de Laura Miralbes del Pino (Tratando de echar raíces en el aire) y de la directora artística de Una Mañana en Danza/Una Tarde en Danza, Pilar Villanueva (Baila con ella), entre otros. Los participantes también subrayaron «la rigurosidad educativa y el formato con breves actuaciones para mostrar los diferentes colores de la danza contemporánea», de la conferencia en la que Pilar Villanueva desgrana los pormenores de la historia de la danza y en la que cuenta como colaboradoras con Nuria Jiménez para la técnica de Martha Graham en danza contemporánea; Radamaria Nazarenko, en danza clásica y vestuario; y Maite Pérez Larumbe, en texto. Un poco más de información… Asociación BETA PUBLICA Impulsar la creación en el ámbito de la danza contemporánea y de las artes del movimiento e incentivar la formación de un público con capacidad crítica fueron dos de los objetivos que confluyeron en la creación de la Asociación Beta Publica en 2014. Desde su nacimiento, BETA PUBLICA ha desarrollado varias líneas de trabajo, entre las que destacan principalmente la Muestra Coreográfica y el programa de sensibilización de nuevos públicos Una Mañana en Danza. Nacida en 2014, la Muestra Coreográfica ha ido creciendo en el número de creadores que participa, a la vez que ha extendido su radio de acción. En sus cuatro ediciones, ha reunido coreógrafos de Taiwan, Canadá, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, Brasil, Venezuela, junto con creadores estatales. Por su parte, el programa Una Mañana en Danza ha ido consolidando un crecimiento constante, que ha pasado de los 1.200 alumnos y profesores de ESO y Bachillerato de 12 colegios públicos y privados de la Comunidad de Madrid en 2015, a los 3.200 alumnos –incluyendo estudiantes de Primaria- y profesores de 31 colegios de este año. El éxito de esta iniciativa dio lugar al nacimiento de su gemelo vespertino, Una Tarde en Danza, abierto a todo el público amante de la danza. Pilar Villanueva, directora artística Nacida en Pamplona, Pilar Villanueva se formó en danza clásica, danza contemporánea (técnicas Graham y Limón), jazz e improvisación en Madrid, donde fundó su primera compañía, Grupo Comba. Durante esta etapa trabajó con el Ballet de Víctor Ullate en producciones clásicas como Giselle o Don Quijote e incluso creó coreografías propias para la escuela del maestro zaragozano. Establecida en Seattle (EE.UU.), Villanueva se graduó en danza y coreografía en la Universidad de Cornish con summa cum laude, en 2006. En su etapa estadounidense, bailó en producciones de coreógrafos como Wade Madsen, Ezra Dickinson, Alex Martin y creó piezas para 12 Minutes Max de On the boards, el Festival Men in Dance y otros trabajos coreográficos para la Universidad de Cornish. Cuando retornó a Madrid, puso en marcha la iniciativa Pilar Villanueva L.A.N. 1 que, desde 2008, se ha traducido en más de 16 proyectos estrenados en España y Estados Unidos. Iratxe de Arantzibia

  • Alicia Alonso: su última función

    “El ballet es un arte ingrato” Así debe sentir un bailarín, y así lo aprendí por primera vez, hace ya décadas, de Raisa Strúchkova, la gran artista del Ballet Bolshoi. Para adquirir la técnica del ballet es necesario comenzar desde la niñez, cuando los músculos y, sobre todo, los tendones y ligamentos, son muy dúctiles y capaces de modificarse de acuerdo con las exigencias muy específicas requeridas por la técnica del ballet. Casi siempre son los padres los que deciden por los hijos, sin saber, porque es imposible saberlo entonces, si el infante en realidad tendrá talento para convertir en arte lo aprendido en esos salones de enseñanza en los que el vacío es interrumpido a la vista sólo por las barras y los espejos en las paredes, y, a los oídos, por la voz del maestro, el sonido del piano y el de los pies de los estudiantes sobre el piso. Y, de igual manera, tampoco es posible predecir si una vez alcanzado el nivel profesional, el ballet será la vocación del bailarín, es decir, la dedicación que amará. La técnica es el medio, pero el arte es el fin. La técnica se adquiere, pero el talento no, sólo se cultiva. Por eso, tal preparación entraña siempre una incógnita y un riesgo, pero no hay otro modo de hacerlo. Y la “ingratitud” a la que me referí al comienzo no se hace esperar mucho tiempo. Cuando ya el bailarín ha logrado consolidar su madurez artística (cuando la logra), ya tiene que ir preparando su retiro, porque un bailarín de ballet (y cuando digo “bailarín”, me refiero tanto a bailarines como a bailarinas), a los 40 años de edad ya es un “viejo”, por mucho talento y arte que tenga, porque ya su cuerpo no puede más con las exigencias físicas extremas de esa técnica que obliga al cuerpo a ir más allá de ciertos límites. Esta “ingratitud” no la comparte el ballet con otras formas de arte. En los cantantes de ópera, la voz puede mantenerse en forma unos 20 años más que en los bailarines. En cuanto a músicos instrumentistas, estos logran seguir vigentes hasta una avanzada edad. Mientras que los compositores “mueren” componiendo, como los pintores y los escritores. ¡Qué ingratitud la del ballet! ¡No es justo, pero es así! Orlando Salgado, Alicia Alonso y Víctor Gili La mayoría de los bailarines de ballet se retiran alrededor de los 40 años de edad, y a más de uno he oído decir: “Quiero que el público me recuerde en mi plenitud.” Y de hecho, las grandes compañías tienen la política de “inducir” a los bailarines a dejar “las tablas” cuando ya se acercan a esa edad; aunque muy a menudo también ocurre que la decisión la tome el propio bailarín. Y eso lo vemos casi a diario con tristeza, y nos dolemos como ante un crimen, y decimos para nosotros mismos o para otros: “¡Pero si todavía tal bailarín o bailarina puede seguir bailando esos papeles de menor exigencia técnica, y hacerlo con un arte que otros no tienen!” Pero si el bailarín tiene la rara suerte de pertenecer a una compañía de ballet que muestre flexibilidad en cuanto a la edad del retiro –algo que, aunque muy raro de ver, sería lo ideal– podría tener dos alternativas: 1) Retirarse como bailarín alrededor de los 40 años de edad “para que el público lo recuerde en su plenitud física y técnica” o, 2) seleccionar un repertorio de acuerdo con sus posibilidades físicas, y en papeles en los que pueda mostrar su arte y deleitar aún al público. ¡Cuántas veces nos aburrimos al ver bailarines que sólo saben mostrar sus virtudes técnicas, dejando al público marcharse del teatro con un recuerdo más bien visual, producido por la proeza física! Y, aunque en proporción inferior, ¡cuántos bailarines hacen a los espectadores sacudirse por dentro de emoción por la entrega de su arte, cuando tal bailarín excepcional ya cuenta con más de 40 o 50 años de edad! Lienz Chang y Alicia Alonso Alicia Alonso estuvo en este último caso porque tuvo el privilegio de decidir ella misma el momento de su retiro, pasando mucho más allá del “ingrato” número 40, y tuvo también el privilegio de escoger su propio repertorio de acuerdo con sus posibilidades físicas del momento, en la compañía que primero llevó su nombre, que luego pasó a llamarse “Ballet de Cuba” y más tarde, y hasta la actualidad, “Ballet Nacional de Cuba”. Alicia logró su longevidad sobre las “tablas” de diversas maneras: dejando de bailar los ballets largos en su forma íntegra, por ejemplo, “El lago de los cisnes” o “Coppélia”, y bailando de ellos solo un acto, como hacía con el segundo acto de “El lago de los cisnes”, o bailando solamente algún pas de deux de estos y otros ballets como “Giselle”, o bailando obras cortas, entre ellas, el “Grand Pas de Quatre”, y algunas creadas para ella o por ella misma, como en su último ballet, “Farfalla”, donde la “bravura” de antaño era reducida a sus posibilidades de entonces, dando predominio a la concepción artística de la obra. El debut escénico de Alicia Alonso se produjo en el Teatro Auditórium el 29 de diciembre de 1931 en la primera función de ballet ofrecida por la recién fundada Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical de La Habana, siendo ella aún una alumna llamada Alicia Martínez, de once años de edad. En esta, su primera función en un escenario, Alicia bailó con otras condiscípulas el Gran Vals del ballet “La bella durmiente del bosque” (Petipa-Chaikovski), montado por el histórico profesor Nicolai Yavorski, fundador y director de esta Escuela de Ballet. Y ese momento marcó el inicio a una de las carreras de mayor longevidad en la historia de la danza clásica. La fama no se hizo esperar, y Alicia Martínez llegó a ser conocida mundialmente con el nombre de Alicia Alonso, al casarse en Nueva York con Fernando Alonso en 1938. El impulso inicial para este trabajo me lo ha dado una pregunta que he escuchado con cierta frecuencia, incluso aquí, en Facebook: ¿cuál fue la última función de Alicia Alonso? O también esta otra: ¿cuándo se retiró Alicia Alonso? E incluso esta pregunta algo “lejana”: ¿aún sigue bailando Alicia Alonso? La última vez que Alicia Alonso apareció en un ballet con zapatillas de punta, como estábamos acostumbrados a verla, fue el 28 de noviembre de 1995, unas tres semanas antes de cumplir 75 años de edad. Y ocurrió en la ciudad de Faenza, Italia, en el bellísimo Teatro Masini (con una sola “s”). Para esta ocasión, Alicia escogió un ballet de su propia creación, al cual le dio un título en italiano, “Farfalla” (Mariposa), porque iba a ser parte del repertorio de la gira del BNC por Italia. Sin embargo, es necesario que aclare que, aunque “Farfalla” en Faenza fue la última vez que Alicia bailó con zapatillas de punta, no es justo omitir otras tres apariciones posteriores aunque no haya bailado propiamente, ni haya llevado zapatillas de punta en sus pies. Esas otras tres funciones fueron: “El espectro de la rosa” (Metropolitan Opera House, Nueva York, 1997), “Luz de vida” (Gran Teatro de La Habana, 2001), y “Retrato del recuerdo” (Gran Teatro de La Habana, 2012). FARFALLA El ballet “Farfalla”, se había estrenado en el Gran Teatro de La Habana el 6 de julio de 1995. En ese mismo año, el BNC daría una gira por Italia del 30 de octubre al 28 de noviembre. “Farfalla” se presentó por primera vez en Italia en el Teatro Alfieri, en Turín, y una última vez en el Teatro Masini, en Faenza. En este último teatro se produjo la clausura de la gira, el 28 de noviembre de 1995, y, con ella, la despedida imprevista de Alicia Alonso como bailarina de ballet. “Farfalla” apareció en los programas impresos en Italia, pero en ninguno se dijo que esta sería la última función de ballet en la carrera de la diva cubana. ¡Alicia Alonso cumpliría 75 años de edad tres semanas después! La propia Alicia lo explicó con estas palabras: «Fue en Italia [en 1995, en el Teatro Masini de la ciudad de Faenza]. Bailé ‘Farfalla’. No quería hacer una despedida dramática o doliente, que el público supiera que era la última vez. Pensaba que era cruel para ambos. Cuando terminé de bailar dije, ‘no bailo más’. Nadie lo sabía. ¿Qué mejor que Farfalla, esa mariposa que se va?». Hasta el momento, no he podido determinar si existe alguna grabación en vídeo del ballet “Farfalla”, a pesar de todas mis indagaciones a través de fuentes confiables. Sólo dispongo de fotos tomadas en Italia por Enzo Conte. El elenco de “Farfalla”, y que aparece en las fotos, fue el siguiente: Alicia Alonso, Víctor Gilí, Reynaldo Arencibia, Lienz Chang, Orlando Salgado y William Castro. La música en la que se inspiró la coreógrafa-bailarina para su último ballet fue un fragmento de “Las estaciones”, de Piotr Ilich Chaikovski. Esta obra del gran genio ruso no consta de 4 piezas, como podría esperarse por el título. En lugar de ello, “Las estaciones” consta de 12 piezas que representan los 12 meses del año, y cada pieza está relacionada con alguna característica del mes en cuestión. La pieza que sirvió de base musical para este ballet fue, precisamente, la número 12, titulada “Diciembre: Navidad”, de apenas 5 minutos de duración. “Las estaciones” la compuso Chaikovski para piano, pero otros autores han hecho transcripciones de la obra para otros instrumentos. La más famosa de todas es la versión orquestal hecha por Aleksandr Gauk en 1942, medio siglo después de fallecido Chaikovski. Alicia Alonso y Vladimir Malakov EL ESPECTRO DE LA ROSA El 12 de mayo de 1997 se produjo la función de apertura de la temporada de primavera del American Ballet Theatre en el Metropolitan Opera House (Met) de Nueva York. En ese año, el ABT celebraba el 50 aniversario del estreno del ballet “Tema y variaciones”, de George Balanchine, con música de Piotr Ilich Chaikovski, en el que las dos figuras principales del estreno fueron Alicia Alonso e Ígor Youskevitch. Para esta función de apertura y celebración, Alicia Alonso no podía dejar de ser invitada. Sin embargo, el ballet escogido era muy raro en el repertorio de la bailarina cubana: “El espectro de la rosa” (Fokine-Weber), en el que la parte de mayor lucimiento técnico corresponde al bailarín, y que ella había bailado por primera vez en 1945. Basado en esta característica, se hizo una adaptación en la que la joven que regresa de su primer baile con una rosa y se queda dormida sentada con la rosa en la mano, se mantuvo sentada durante todo el ballet, mientras que el bailarín (Vladímir Malakov) ejecutaba toda la danza desde su entrada por la ventana, alrededor de la joven dormida, y luego su salto final por la ventana opuesta. Alicia tenía 76 años de edad. Llevaba un elegante vestido azul, no tutú, y llevaba zapatos de carácter y un collar de perlas. Cuenta un cronista que cuando se abrió el telón y el rayo de luz la iluminó, el público asistente al Met la reconoció, dándole una ovación estruendosa. No sé si existe alguna grabación de esta función, pero me imagino que sí, que algún “pirata”, de los que, por suerte, abundan en el Met, la haya grabado, pero a mí no ha llegado ninguna copia (todavía). Una adaptación similar de “El espectro de la rosa” se había visto en el mismo teatro, en la Gala del Centenario del Metropolitan (“Met Centennial Gala”), el 13 de mayo de 1984, con la actriz, no bailarina, Lillian Gish, ¡que contaba entonces 90 años de edad! El bailarín fue el francés Patrick Dupond. De esta gala sí existen grabaciones no comerciales (domésticas), ya que fue transmitida por televisión. Lienz Chang, Alicia Alonso y Orlando Salgado LUZ DE VIDA “Luz de vida” fue una pantomima creada por la bailarina cubana, concebida para interpretarla ella misma como sorpresa a su público en el Gran Teatro de La Habana el 29 de diciembre de 2001, cerrando el espectáculo llamado “Gala por el 70 aniversario del debut escénico de Alicia Alonso”. El aniversario se refiere a la primera aparición de Alicia Alonso en el vals del primer acto de “La bella durmiente”, en 1931, a los 11 años de edad, como vimos anteriormente. Para esta pantomima con música, la Alonso tomó una de las cinco piezas del “Diario de un niño”, que constituye una de las obras menos conocidas de Ernesto Lecuona, compuesta en 1949. Las cinco piezas para piano son: “Buenos días”, “El baile de la muñeca”, “Carrusel”, Canción de Luna” y “Bacanal de muñecos”. Alicia escogió “Canción de Luna”, dándole el título “Luz de vida” a su creación escénica. Por fortuna, “Luz de vida” fue grabada en vídeo, y aquí la ofrezco en este álbum. Fue el último número de la gala, y no fue anunciado. Al abrirse el telón principal del Gran Teatro de La Habana al final, apareció Alicia Alonso sentada al frente del escenario, no con vestuario de teatro ni con zapatillas de ballet, sino con un vestido de color azul oscuro y calzado de carácter. Por la reacción eufórica del público es fácil entender que este fue tomado por sorpresa. Tres amigos míos que estuvieron en la función, me contaron que la emoción del público reunido en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana fue indescriptible. La diva, como era de esperarse, ya no tenía el físico que estábamos acostumbrados a ver: ya habían transcurrido seis años de retirada del entrenamiento de la danza, y ahora contaba 81 años de edad, pero esto no fue un obstáculo para ella, como tampoco lo fue para el público, evidentemente. Al abrirse las cortinas, Alicia Alonso aparece sentada con las manos descansando sobre sus muslos. De pronto, se lleva los puños a la cara como lo haría un niño observando su entorno o, en este caso, una niña, y comienza la música. Ahora, con la música que casi parece una canción de cuna, sus brazos con los dedos entrelazados parecen sugerir una madre meciendo a su bebé: ella misma en los brazos de su madre, o tal vez también aluda a ella, la niña, meciendo su muñeca. Entonces lleva sus manos detrás del cuello como para agarrar su cabello, representado por el largo pañuelo que cubre su cabeza, y cuyas puntas cuelgan hacia atrás; y el juego es como un coqueteo, pensando que ya es adulta. Después mira hacia su derecha, como si descubriera algo y se lleva los dedos a la boca, e imita lo que vio: alguna mujer de su familia, tal vez a su propia madre, a quien ha visto coser. Entonces hace unos gestos en que mira a ambos lados para ver si la están observando, y sus gestos indican que está intentando dar unos pasos de baile. Después señala a varias personas delante de sí, deben ser otras niñas que ha escogido para que la sigan en su danza, y a continuación hace un gesto como si hubiese hecho una travesura y dice “yo no fui” con su cabeza y con su mano sobre el pecho. Ahora se queja como si no lograra lo que quiere hacer, hasta que por fin logra sus movimientos de danza. Desde ese momento, ya sus gestos dejan de ser infantiles. Ahora su vida ya ha tomado un rumbo definido: el ballet, sus sueños de niña. Sus manos se extienden y se recogen como en una conocida pose de su “Madame Taglioni” en el “Grand Pas de Quatre”. Después sus brazos y manos parecen representar a Giselle, su personaje más querido. Pero rápidamente sus brazos se agitan como las alas de un ave asustada, un cisne: su inolvidable Odette. Y ahora las alas vuelven a ser los brazos de una mujer, que se trenzan uno con el otro en forma ascendente, como en su ballet “Nos veremos ayer noche, Margarita”, y después las manos, por un instante breve, logran formar como el cáliz de una flor a los lados de su rostro, como en uno de sus últimos ballets: “La Diva: Maria Callas in memoriam”. Y para terminar, sus brazos ascienden y descienden hasta colocar de nuevo sus manos sobre sus muslos como indicando el final de la historia que contaba, y como si dijera “y esta es mi vida”. RETRATO DE UN RECUERDO Este ballet es una adaptación del ballet “Retrato de un vals”, que había sido creado por Alicia Alonso y estrenado el 11 de noviembre de 1990, con la bella música del Vals de la mariposa, que su autor, Ernesto Lecuona, dedicara a Anna Pavlova, y precedido por una breve Introducción de Alejandro García Caturla (“Fanfarria para despertar espíritus apolillados”). Esta vez, “Retrato de un recuerdo” trajo de nuevo al escenario algunas figuras históricas del Ballet Nacional de Cuba, en primer lugar, Alicia Alonso, acompañada por Marta García, María Elena Llorente, Lázaro Carreño, Orlando Salgado, Jorge Vega y Osmay Molina. La función del “Retrato de un recuerdo” se produjo el 29 de octubre de 2012, dentro del Vigésimo Tercer Festival Internacional de Ballet de La Habana. El vestuario creado por el diseñador alemán invitado Armin Heinemann se separaba por completo del vestuario típico del ballet, y era en realidad una evocación de la forma de vestir tanto de hombres como de mujeres elegantes en los años 1920 o 1930. En esta ocasión, la participación de Alicia Alonso, recibida por el público con euforia, se limitaba simplemente a algunos pasos, con zapatos de carácter (al igual que las otras dos bailarinas participantes), y con el apoyo siempre de algún bailarín. Y así lo aceptó el público que la amaba: ¡Siete semanas después Alicia Alonso cumplía 92 años de edad! ------------------------------------- Este ha sido un texto muy largo, pero no quería dejar nada en mi “tintero”. Es un humilde homenaje a una artista cuya mayor pasión en su larga vida fue, y sigue siendo, el ballet, arte al que se dedicó siempre incondicionalmente, dando, además de su arte, un ejemplo sin paralelo de abnegación y disciplina. MARCIAL FERNÁNDEZ Fotografías Enzo Conte

  • Vera Karalli: una pionera del cine de danza

    Vera Alexeyevna Karalli (1889-1972) nació en Moscú en una época de efervescencia artística que se inicia cuando el gran Stanislavsky -cuyo método para la enseñanza de actores sigue vigente- crea El Teatro del Arte. Todas las influencias confluyen en Moscú, y la línea oficial del Teatro Bolshoi recibe el impacto de los artistas de la vanguardia teatral, así como de los "vientos del norte" procedentes del ballet de San Petersburgo. Isadora Duncan visita Rusia y Fokine, impactado por un sentimiento nuevo de libertad, crea para Pavlova "La muerte del cisne". Vera Karalli es un producto moscovita y su danza hereda unas grandes dotes actorales con las hace suyo el papel más emblemático de Pavlova. Las élites artística de Moscú y San Petersburgo rivalizan y discuten cual de las dos, si Karalli o Pavlova, interpreta mejor "La muerte del cisne". Pero es Vera Karalli la primera en llevarlo al cine en el año 1916: Y es es que la bailarina Vera Karalli fue pionera en el cine de danza. Podemos admirarla en unas filmaciones tan fascinantes como la película muda "Crisantemos" de 1914, una joya que nos permite conocer como eran las representaciones balletísticas en los teatros de principios del siglo XX y como ha evolucionado el estilo, que potenciaba ante todo la expresividad del bailarín con una técnica que estaba muy alejada del virtuosismo exigido en la actualidad a una estrella del ballet. Vera Karalli en Crisantemos hace el papel de una bailarina que es víctima de un seductor. La actriz-bailarina interpreta en la filmación 2 escenas de danza: una de ballet, y otra que es claramente a la manera de Isadora Duncan, un ejemplo palpable de la profunda influencia que su visita causó en Rusia. Podemos ver la película completa a continuación. Diaghilev escogió a Vera Karalli para participar en el primera temporada de los Ballet Rusos, en el año 1909, y el mismo la describe como "poseedora de un rostro inolvidable, aunque muy lejos de la perfección de sus rasgos..."; y el periodista Burssels la dice de ella cuando ensaya su papel estelar en "El pabellón de Armida": "esa muchacha morena y esbelta con ojos de almendra y tez de marfil, que evoca sueños del magnífico oriente, es Vera Karalli de Moscú". Pero la apasionada Vera, se fuga con un tenor, y deja plantada a la compañía en plena temporada, siendo sustituida por la joven Tamara Karsávina. Curiosamente, existe una foto antigua del ballet "La hija del faraón" donde el padre de Tamara, Platón Karsavin, aparece de protagonista con Vera Karalli (1890). Pero Vera Karalli formó parte de un episodio histórico que marcaría su vida. La bailarina sirvió de cebo para que Rasputín, la noche del 29 de diciembre de 1916, acudiera al palacio del Príncipe Yusupov donde sería asesinado, con la colaboración del Duque Dimitri, sobrino del zar y amante de la bailarina. Y aunque ninguno de estos nobles caballeros desvelaron la identidad de las dos damas presentes durante el oscuro episodio, en el atestado policial se señala claramente su participación. Dos meses más tarde estallaría la revolución, y Vera Karalli se uniría al numeroso grupo de bailarines rusos en el exilio, que desprovistos del calor de su público y de su fama, fueron como fantasmas de un mundo que desapareció para siempre. Falleció en Austria en 1972, siendo su último destino profesional el de maestra de ballet de la Ópera de Viena. Me gusta verla bailar su "Muerte del cisne", y contemplar ese rostro al que la cámara amaba. Ella poseía el don de llenar la pantalla con su expresión, con su magnética y rara belleza. Cuantas historias se llevó a la tumba, cuantos secretos quedaron sin conocerse, sin que un biógrafo fidedigno desvelase los misterios que albergaba su mirada... MERCEDES ALBI

  • El Ballet Nacional de España llega al Festival de Jerez

    El Ballet Nacional de España lleva al Festival de Jerez cuatro grandes éxitos de su repertorio: Eritaña, Soleá del Mantón, Zapateado, Bolero y Alento, que ofrecen una visión poliédrica de la brillante historia del BNE, que lleva 40 años reforzando siempre su protagonismo y singularidad en el ámbito del ballet, la danza y la escena internacional. (Vídeo) Eritaña Esta producción fue estrenada el 28 de abril de 1960 por Antonio y su Ballet Español en el Teatro del Liceo de Barcelona. Isaac Albeniz compuso Suite Iberia en el final de su vida, entre 1905 y 1909. Eritaña forma parte del cuaderno nº4 y se estrenó el 9 de Febrero de 1909 en París, tres meses antes de su fallecimiento Su fuente de inspiración son las sevillanas. Eritaña se nutre de los pasos de las sevillanas boleras y su forma de ejecución durante el XIX. En ella, se encuentran los elementos necesarios para que se convierta en una de las obras imprescindibles para entender la danza española, en su camino hacia la excelencia por medio de la estilización coreográfica. Fotografía Fernando Marcos Soleá del Mantón Blanca del Rey no es solo una de las grandes bailaoras de las últimas décadas, sino una de la mayor agitadora del flamenco desde uno de sus templos, El Corral de la Morería. Con esta coreografía, Blanca del Rey, ofrece su más preciado legado artístico: su personal y emblemática “Soleá del Mantón”, una joya exquisita que ha querido depositar en la caja fuerte del Ballet Nacional de España. Fue estrenada en el Teatro de La Zarzuela en junio de 2015, con música de Jesús Torres, escenografía de Emilio Valenzuela y vestuario de Yaiza Pinillos. (Vídeo) Zapateado Se cumplen setenta años desde que Antonio estrenara su versión de Zapateado, de Pablo Sarasate, su solo, sin duda más emblemático. Es una auténtica delicia la interpretación que hizo Antonio, elevando aún más su prestigio. Según Antonio bailarlo “es como acariciar el suelo, hay que hablar con los pies, no dar patadas”. En las últimas décadas lo han bailado primeros bailarines de las compañías que contaron con el arte de Antonio, pues es pieza de repertorio que va pasando de generación a generación, como debe ser en las obras clásicas. Fotografía Jesús Robisco Bolero En esta producción, basada en el Bolero de Ravel, con coreografía de Rafael Aguilar, el lenguaje flamenco, con sus ritmos y su estética, ofrece una nueva lectura, si no más profunda, sí más personal de esta obra enriquecida de una atmósfera y de unos sentimientos nacidos del alma española, de los que Ravel fue un profundo observador, atento e inspirado. En su versión, Rafael Aguilar aprovecha la base rítmica del bolero, compuesto de tiempos y de percusión esencialmente flamencas, empleado como soporte, al que se vienen a añadir melodías plenas de sensualidad y de deseo, expresando la esencia de la obra en medio de una interpretación libre, extra-flamenca, totalmente regida por los movimientos de los instintos y del alma, en una alegoría al narcisismo. La producción se estrenó en 1987 en el Festival italiano de la Versiliana por el Ballet Teatro Español de Rafael Aguilar y en 2014 en Madrid por el BNE. (Vídeo) Alento Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 12 de junio de 2015, por el Ballet Nacional de España. Alento es un fiel reflejo del estilo del actual director, Antonio Najarro como creador, así como de su visión personal de la danza clásico española. Un recuerdo de su bagaje coreográfico, inspirado en la partitura del genial compositor, guitarrista y compañero de viaje Fernando Egozcue, el cual ha creado una música muy rítmica y llena de sensibilidad. Alento está vestido por los exquisitos diseños de Teresa Helbig (ACME) e iluminado por Nicolás Fischtel. Sin duda transmite un mensaje positivo y alentador, a través de una coreografía dinámica y llena de vida. 40 años El programa conmemorativo del 40 Aniversario tiene como objetivo, en palabras de su director, Antonio Najarro “Acercar la danza a todos, porque la Danza Española es un claro exponente de una de las mayores riquezas culturales de nuestro país que triunfa allá donde se presente y que llega al corazón de los espectadores de todo el mundo, por su gran riqueza, belleza y virtuosismo en su interpretación y, sobre todo, porque es un estilo de danza que habla desde el corazón”. Para ello, se han programado diferentes iniciativas que combinan la actividad cotidiana del BNE en nuestro país, con un completo calendario de giras programadas por España y otros países como EE.UU, Colombia, Francia, China y Japón. En concreto, merece la pena destacar la planificación internacional, ya que se ha diseñado una agenda que llevará después de 16 años y este próximo marzo al BNE, de nuevo a Nueva York, actuando en el emblemático City Center. A Miami, después de 4 años, en el Adrienne Arsht Center. Colombia, en el Teatro Julio Mario Santo Domingo. Francia en la localidad de Blagnac en la región de Mediodia-Pirineos, en mayo. Y la impresionante gira por Asia donde visitarán Hong Kong, Shanghai, Cantón, Beijing, Xiamen y Tokio; durante los meses de septiembre y octubre de 2018. Tradición y vanguardia El repertorio del BNE tendrá un protagonismo especial en las giras de 2018 que incluirán producciones de su gran repertorio como Homenaje a Antonio Ruiz Soler, Bolero, Farruca, Viva Navarra, etc., junto a creaciones más vanguardistas como Electra, Suite Sevilla, Alento y Zaguán. El programa conmemorativo incluirá una gala especial en el Teatro Municipal de Coslada, que presentará una selección de las mejores coreografías de todas las ediciones de “Los Bailarines del BNE Crean”. También se invitará a coreógrafos de prestigio internacional a impartir Clases Magistrales a los bailarines del BNE. Por su parte, el director del ballet, Antonio Najarro, ofrecerá conferencias y Masterclass a diferentes colectivos y en eventos como el Congreso Internacional de Danza organizado por la Universidad de Málaga. Además de preservar y poner en valor el vestuario de los diferentes montajes del BNE, diseñados por varios de los más célebres diseñadores de la escena y de la moda, está previsto desarrollar iniciativas vinculas a otras artes como la pintura, la fotografía, la escultura, la moda o gastronomía, fomentar la inclusión social organizando galas solidarias y llevar la danza al ámbito del patrocinio cultural. Las actividades del aniversario se completarán con un programa de becas para bailarines dentro del BNE y diferentes iniciativas que quieren reforzar la vinculación entre la danza y el deporte, acercar y difundir la Danza Española en el entorno de diferentes disciplinas deportivas, como es el caso del “programa flamenco” de Javier Fernández, campeón del mundo de patinaje artístico, diseñado y coreografiado por el Director del BNE, Antonio Najarro. Asimismo, se presentará el libro BNE, 40 años en Imágenes, diseñado por Bernardo Rivavelarde. Y el primer videojuego de Danza Española en el Ballet Nacional de España. Un Ballet único La originalidad, riqueza y diversidad de la Danza Española son únicas en el mundo y justifican el éxito continuado del Ballet Nacional de España en los últimos 40 años, en los que se ha situado como el máximo embajador y principal exponente de la Danza Española en el mundo. Además de este éxito global, la influencia del Ballet Nacional de España ha sido decisiva en la evolución de la Danza Española en el último cuarto de siglo XX y primeros años del siglo XXI, así como en la permanencia de técnicas de baile y formas estilísticas que probablemente se habrían perdido o quedado relegadas de los escenarios, si no hubiese existido la compañía estatal. A lo largo de sus 40 años de existencia, el Ballet Nacional de España ha puesto en escena las grandes obras maestras de nuestro patrimonio coreográfico, algunas de ellas preexistentes y recuperadas para el repertorio de la compañía y otras, la mayoría, nuevas creaciones de sus directores artísticos o de encargos a otros coreógrafos. Su suma ha engrandecido el patrimonio de la danza de nuestro país, creando una trayectoria de éxitos y un claro compromiso de futuro. El sueño de una creación artística El 16 de octubre de 1978 comenzaba su andadura el BNE. Antonio Gades, su primer director, seleccionó a varios de los más prestigiosos maestros del momento y a 36 bailarines, escogidos en base a sus currículums vitae y a una exigente audición en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Comenzaba así un sueño largamente perseguido: la creación de una Compañía Nacional de Danza Española. Poco a poco el baile español triunfó en España y en el mundo, sorprendiendo y seduciendo a propios y extraños, impulsado por la pasión e ilusión de un equipo en el que estaban los mejores y que llevó nuestra danza por el mundo entero con unos espectáculos que unen literatura y coreografía, donde la palabra interactúa con la danza. El Ballet Nacional de España sintetiza los mejor de los bailes populares, las danzas regionales el baile flamenco y la Escuela Bolera, una variante de la danza española que bebe de la fuente de la danza clásica. 40 años después, el Ballet Nacional de España sigue impulsando la Danza Española, a través de nuevas actividades y consolidando las ya comenzadas, colaborando con otras expresiones artísticas como la pintura, fotografía, escultura, moda… en definitiva, acercando más la danza a la sociedad. Acerca de BNE El Ballet Nacional de España (BNE), dirigido por Antonio Najarro desde septiembre de 2011, es en la actualidad el mayor exponente de la danza española, mostrando todos los estilos del baile de nuestro país en los más destacados teatros del mundo a través de muy distintos espectáculos que abarcan tradición y vanguardia, la escuela bolera, la danza clásico española, el folclore y el flamenco en Suite Sevilla, Ángeles Caídos, Ritmos, Sorolla, Alento y Zaguán, Clásicos de la Danza Española, Bolero, etc. En la actualidad, el Ballet Nacional de España acaba de estrenar una nueva creación, Electra, una historia de fantasmas familiares, de viejas querellas, de ausencias ingobernables. Un mito que sigue deslumbrándonos por su fuerza y su universalidad. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&& Foto de cabecera Jesús Vallinas

  • Sin baile no hay paraíso

    La pieza reflexiona con humor y autocrítica sobre la necesidad o el absurdo de la danza en el momento actual a través de cuatro solos emblemáticos. -La muerte del cisne, de Maia Plisetskaia; Singing in the Rain de Gene Kelly; You Should be Dancing, interpretado por Travolta y Fase de Anne Teresa de Keersmaeker y Michele Anne Mey conforman la obra Faura propone un acercamiento distinto al género, incorporando elementos de la cultura pop y de la memoria colectiva. Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan el estreno en la región de Sin baile no hay paraíso, un espectáculo creado y coreografiado por Pere Faura. Este espectáculo estará en dos únicas funciones los días 23 y 24 de febrero en la Sala Negra. Pere Faura propone un collage coreográfico teatralizado que busca al mismo tiempo celebrar y criticar la danza a través de una perspectiva social, histórica y humorística. La muerte del cisne de Maia Plisetskaya; el solo de Singing in the Rain interpretado por Gene Kelly; You Should be Dancing de Saturday Night Fever bailado por Travolta; y Fase de Anne Teresa de Keersmaeker y Michele Anne de Mey son las cuatro piezas emblemáticas que el coreógrafo y bailarín catalán sube a escena en Sin baile no hay paraíso. "Sin baile no hay paraíso" es un collage escénico de coreografías icónicas que forman parte de mis referencias como bailarín y creador, de la misma manera que forman parte del imaginario colectivo", así se acerca Pere Faura (Barcelona, 1980) a esta pieza que se presenta por primera vez en la Comunidad de Madrid y que podrá verse en la Sala Negra de los Teatros del Canal el viernes 23 y el sábado 24 de febrero. Un proyecto de danza sobre la danza, Sin baile no hay paraíso propone una recontextualización del género como un ejercicio de humor y autocrítica. Un único cuerpo presenta y baila cuatro solos emblemáticos de la historia de la danza: La muerte del cisnede Maia Plisétskaya; Singing in the Rain, el solo de Gene Kelly; You Should Be Dancing, de Saturday Night Fever, bailado por John Travolta; y Fase, de Anne Teresa De Keersmaeker y Michele Anne de Mey, de la compañía Rosas. Una estructura simétrica que se complementa con vídeos de youtube en los que bailarines aficionados hablan sobre sus sueños, sus problemas y sus modos de entender la danza. Sin baile no hay paraíso es una reflexión sobre la necesidad o el absurdo de la danza contemporánea en este momento. En la Sala Negra de los Teatros del Canal el 23 y 24 de febrero. "Es una orgía estructurada y ensayada de lo que para mí es muy personal, pero que a la vez es completamente universal. Y es con este diálogo entre lo privado y lo común, entre mis influencias y tus recuerdos, entre mi sudor y tu mirada, con el que propongo poner al mismo nivel estas cuatro coreografías históricas y pasarme por el forro la estúpida separación entre cultura popular y alta cultura". &&&&&&&&&&&&&& "Sin baile no hay paraíso es un talentoso montaje de un creador que ha hecho de esta obra una propuesta personal, llena de humor y también de sentimientos, a camino entre la danza, el teatro y la performance". Marta Carrasco, ABC Pere Faura Pere Faura (Barcelona, 1980) comenzó su carrera como músico, especializándose en flauta travesera y canto. Estudió dos años en el Institut del Teatre de Barcelona, combinando esta formación con la de ballet y danza contemporánea. En 2002 se traslada a Ámsterdam para estudiar dirección coreográfica en la School for New Dance Development, donde se graduó en 2006 con la pieza this is a picture of a person I don't know, que gana el ITS Festival Award y es seleccionada para la gira DansClick en distintas ciudades de los Países Bajos. Ese mismo año entra como coreógrafo residente en el Teatre Frascati de Ámsterdam y en 2009 recibe el prestigioso Premio Charlotte Kohler. En 2011 se gradúa en el Ámsterdam Máster of Choreography y vuelve a Barcelona, donde continúa produciendo nuevos espectáculos con la colaboración de varios centros de creación de la ciudad. Su trabajo se caracteriza por la apropiación de elementos de la cultura pop y la memoria colectiva (musicales, strip-tease, disco, porno), usándolos como herramientas coreográficas para propiciar una experiencia teatral. Aparte de su trabajo como creador, desde su regreso a Barcelona​​también ha participado en procesos de programación y diseño de contextos de exhibición artística a través de la plataforma CRIM (Creadores Independiente en Movimiento), dentro del colectivo ARTAS (ARTistas ASociados a La Poderosa) y como miembro fundador de G.R.U.A. (Grupo de Investigación de Universos Artísticos) donde aún desarrolla proyectos como "Caravana de Tráilers" en colaboración con Claudia Solwat y Anna Rubriola. El trabajo de Faura es eminentemente multidisciplinar, buscando la frontera entre la soledad y la comunidad, lo privado y lo público, la realidad y la ficción. Todo ello tratado en tono humorístico y poético. Su último trabajo son las Sweet Suites, una trilogía coreográfica que se presenta como tres suites que giran en torno a la danza como forma de éxtasis y evasión social. LOS DATOS SIN BAILE NO HAY PARAÍSO DE PERE FAURA Sala Negra 23 y 24 de febrero a las 19 horas Duración: 1 hora Estreno en la Comunidad de Madrid Ciclo Historia / historias de Danza Dirección y performance: Pere Faura Escenografía visual: Desilence studio Diseño de iluminación: Israel QuinteroTécnico de gira: Sergio Roca Saiz Espacio escénico: Jordi Queralt Asesoramiento de movimiento: Amaranta Velarde y Claudia Solwat Música: Arturo Castillo, Lena Mandotter, Jorge Drexler, Mistress Barbara, Pete Ilderton Diseño de sonido: Ramón Ciércoles Montaje musical: Arturo Castillo Diseño de vestuario: Txell Janot Diseño del booklet: Joan Escofet Textos performance: Pere Faura y Anne Teresa de Keersmaeker Voces en off: Enric Arquimbau Producido por: La Comédie de Valence, CDN Drôme-Ardèche (FR), Mercat de les Floras / El Graner (BCN), Fundació Catalunya-La Pedrera (BCN), La Poderosa (BCN) con el apoyo de Generalitat de Catalunya - Departamento de Cultura &&&&&&&&&&&&&&&

  • Alicia Amatrain recoge el Premio Ojo Crítico

    El Auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid acogió en la tarde de ayer el acto de entrega de los XXVIII Premios ‘El Ojo Crítico’, nacidos al abrigo del veterano programa cultural homónimo de Radio Nacional de España (RNE). La “reconocida trayectoria internacional y su versatilidad a la hora de interpretar un amplio registro dentro del mundo de la danza actual” le hicieron merecedora a Alicia Amatriain (Donostia-San Sebastián, 1980) del galardón en la modalidad de danza. El objetivo del Premio ‘El Ojo Crítico’ es distinguir a los jóvenes talentos, de manera que estos galardones se han convertido en uno de los mejores apoyos para la difusión y la promoción de artistas que comienzan sus carreras. La categoría de danza se instituyó en 2013, habiendo precedido a Amatriain los bailarines y coreógrafos Antonio Ruz (2013), Olga Pericet (2014), Luz Arcas (2015) y Daniel Doña (2016). Se trata por tanto de la primera ocasión en la que el premio recae en una intérprete de ballet clásico. “Para mí es un honor recibir este premio y, además, ser la primera bailarina clásica que así lo hace. Me emociona mucho saber que viene de mi casa, de mi país, al que tanto añoro”, declaró Amatriain, quien dedicó este galardón a su familia “por estar junto a mí apoyándome en esta montaña rusa con altos y bajos que es la carrera de un bailarín profesional”. Tampoco se olvidó de su “segunda familia”, el Stuttgart Ballet, “por haberme impulsado a convertirme en la mejor versión de mí misma tanto como persona y como bailarina”, ni de su lugar de origen, San Sebastián, “la ciudad que llevo en mi corazón”, a la que recientemente dedicó una gala –‘Donostia bihotzean’ (San Sebastián, en el corazón)-. Cómo no, agradeció también a los miembros del Jurado la concesión del galardón y, en especial, a “ese gran bailarín y mejor persona”, Igor Yebra, “por creer en mí para recibir este premio”. Este nuevo reconocimiento se suma al extenso palmarés y trayectoria internacional de Amatriain, quien, en la inolvidable temporada de 2015/2016, cosechó una multitud de reconocimientos internacionales, entre ellos, los premios Benois de la Danse (el ‘óscar’ del ballet, en el Teatro Bolshoi de Moscú), el der Faust (primera española en recibirlo), el Positano (prestigioso galardón italiano), y fue nombrada además bailarina de cámara del Estado de Baden-Wüttemberg (máximo reconocimiento alemán para una bailarina). Además de Amatriain en danza, el palmarés de la XXVIII edición distinguió a Kulunka Teatro (teatro), Carla Simón (cine); Raquel García-Tomás (música clásica); Fernando del Val (poesía); Aroa Moreno (narrativa); Rosalía (música moderna); Paloma Polo (artes plásticas); y Joan Matabosch (Premio Crítico Especial), quien recibió el galardón de manos del ministro de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo. La gala fue retransmitida en directo por RNE y fue presentada por el director del ‘El Ojo Crítico’ Luis Miguel Úbeda y por Luisa Segura Albert, como copresentadora. Iratxe de Arantzbia

  • Alicia Amatrain recibe hoy el Premio Ojo Crítico 2017

    La bailarina Alicia Amatriain (Donostia-San Sebastián, 1980) recibe hoy lunes 12 de febrero el Premio ‘El Ojo Crítico’ 2017 de RNE en la categoría de danza, en el acto de entrega de los XXVIII galardones que se celebrará en el Museo Reina Sofía de Madrid, a las 18.00 horas. El Jurado destacó en el fallo como motivos que le hacen a la intérprete donostiarra acreedora de esta distinción “su reconocida trayectoria internacional y su versatilidad a la hora de interpretar un amplio registro dentro del mundo de la danza actual. Este jurado considera además que su carrera artística merece un mayor reconocimiento a nivel nacional”. Este galardón se suma al extenso palmarés de Amatriain, quien, en la temporada 2015/2016, recibió los premios Benois de la Danse (considerado el ‘óscar’ del ballet), der Faust (primera española en recibirlo), Positano (galardón más antiguo del mundo del ballet), el Dance Open de San Petersburgo al mejor dúo, y fue nombrada además bailarina de cámara del Estado de Baden-Wüttemberg (máximo reconocimiento alemán para una bailarina). EL JURADO Para la modalidad de danza, el prestigioso programa de Radio Nacional de España (RNE) contó con un Jurado compuesto por Igor Yebra, bailarín, coreógrafo y director del Ballet Nacional Sodre de Uruguay; María Pagés, bailaora, coreógrafa y Premio Nacional de Danza 2002; Àngels Margarit, coreógrafa, director del Mercat de les Flors de Barcelona y Premio Nacional de Danza 2010; Daniela Merlo, bailarina, coreógrafa y codirectora de Larumbe Danza; Daniel Doña, bailarín, coreógrafo y Premio ‘El Ojo Crítico’ de danza 2016; Olga Baeza, especialista en danza y directora del programa de R5 ‘A compás’; Luis Miguel Úbeda, director de ‘El Ojo Crítico’ de RNE; y Berta Tapia, responsable del área de Cultura de los Servicios Informativos de RNE. La categoría de danza se instituyó hace un lustro, habiendo recibido previamente este galardón Antonio Ruz (2013), Olga Pericet (2014), Luz Arcas (2015) y Daniel Doña (2016). Se trata por tanto de la primera ocasión en la que el premio recae en una intérprete de ballet clásico. Premios ‘El Ojo Crítico’. Los galardones fueron creados por el programa cultural de Radio Nacional hace 28 años con el objetivo de premiar a jóvenes talentos y se han convertido en uno de los mejores apoyos para la difusión y la promoción de artistas que comienzan sus carreras. El palmarés de la XXVIII distingue a Kulunka Teatro (teatro), Carla Simón (cine); Alicia Amatriain (danza); Raquel García-Tomás (música clásica); Fernando del Val (poesía); Aroa Moreno (narrativa); Rosalía (música moderna); Paloma Polo (artes plásticas); y Joan Matabosch (Premio Crítico Especial). ‘El Ojo Crítico’ se emite de lunes a viernes a las 18.00 en Radio Nacional. Lo realiza el área de Cultura y en él tienen cabida todas las disciplinas artísticas. Con más de tres décadas en antena, es uno de los programas más veteranos de la cadena. ALICIA AMATRIAIN Bailarina principal del Stuttgart Ballet. Alicia Amatriain tuvo su primer contacto con la danza a la edad de 4 años. Recibió la mayor parte de su formación en el Conservatorio de Donostia (1985-1994), bajo la supervisión de Peter Brown y Águeda Sarasua. A los 14 años, accedió a la Escuela de John Cranko en Stuttgart. En 1998, ingresó en el Stuttgart Ballet como meritoria, ascendiendo por los diferentes rangos hasta ser promovida como bailarina principal en 2002. Para su debut en la máxima categoría, Alicia Amatriain bailó el rol de Tatiana del ballet «Onegin» de John Cranko. Gracias a la protagonista de «Lulu», papel creado para ella por Christian Spuck, fue aclamada por la crítica especializada como la bailarina excepcional de la temporada 2003/04. Dos años después, se alzó con los premios Futuro, en Alemania, y Revelación de Gipuzkoa 2006. Obtuvo en Italia los galardones Danza & Danza y el ApuliArte, en 2008 y 2009 respectivamente. Nombrada Bailarina de Cámara del estado de Baden-Wüttemberg –máximo reconocimiento alemán para una bailarina- en septiembre de 2015, la temporada 2015/16 fue inolvidable para Amatriain ya que amplió su palmarés con el premio der Faust, convirtiéndose en la primera artista española en recibirlo, la distinción al mejor dúo del Festival Dance Open de San Petersburgo, el prestigioso Benois de la Danse -otorgado en el Teatro Bolshoi de Moscú y considerado el “óscar” del ballet-, y el Positano, el galardón más antiguo del mundo del ballet. Como bailarina invitada, ha bailado con prestigiosas compañías como el Bolshoi, la Ópera de París, la Compañía Nacional de Danza, el Ballet Nacional de Cuba y el Teatro Colón de Buenos Aires. Iratxe de Arantzibia

  • Entrevista a Avatara Ayuso

    Me encuentro con la coreógrafa y bailarina Avatâra Ayuso en la función de navidad que el Nuevo Ballet Impulsa, la joven compañía de la Escuela de Carmina Ocaña y Pablo Savoye, celebra en el Teatro Paco Rabal. La observo en el intermedio y veo que es difícil que pare quieta, va de un lado del patio de butacas conversando y saludando de aquí para allá. Es muy magnética y desprende energía. Cuando finalmente converso con ella percibo que Avatâra posee una gran inteligencia y gran capacidad de análisis por lo que tiene el don de detectar el terreno que pisa y cuáles son sus objetivos. Entonces se dirige con firmeza hacia ellos y lo logra. Aparenta ser muy segura de sí misma pero al mismo tiempo siento que conserva un halo de timidez que la hace reticente a hablar sobre ella misma, hay una parte de ella que solo guarda para sí como si protegiera su sensibilidad del mundo, un lugar que le parece hostil y fascinante al mismo tiempo. Vive a caballo entre Londres y Dresde, nunca se detiene, irradia energía y está llena de proyectos que aspiran nada menos que a cambiar el mundo. P-¿Cómo es que has venido a España a montar esta coreografía para el Joven Ballet Impulsa? -Hace mucho tiempo que he querido hacer una coreografía para puntas con un grupo de solo mujeres. Necesitaba bailarinas formadas en una técnica clásica específica porque mi trabajo coreográfico se define en parte por dinámicas rápidas y movimientos complejos de piernas y brazos. ¡Las bailarinas de Carmina y Pablo era exactamente lo que necesitaba! "Divertimento" Joven Ballet Impulsa P-¿Te trae recuerdos? Sí, muchos. Yo estuve estudiando con Carmina en mis años de estudio Universidad Complutense. Carmina me cambió la vida, me enseñó no solo una ética del trabajo, sino también una ética de la vida “querer es poder”. En mi carrera profesional me dedico a la danza contemporánea, pero la formación clásica que me dio Carmina me ha servido (y me servirá!) toda mi vida. (Vídeo) La escuela de Carmina y Pablo está haciendo un trabajo fantástico formando a las nuevas generaciones de bailarines y dándoles oportunidades en escena como el Joven Ballet Impulsa, por ejemplo. Me siento muy orgullosa de formar parte de ello. "Divertimento" Joven Ballet Impulsa P-¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a la danza? -Empecé con 7 años, pero saber que quería dedicarme profesionalmente a la danza lo sentí cuando tenía unos 17, fue algo que descubrí poco a poco. P-¿Se dedican tus padres a alguna disciplina artística? -No, mi padre es ingeniero y mi madre enfermera, pero siempre me apoyaron en todo, y así fue cuando me marché después de terminar la carrera de ballet en Mallorca a Madrid, donde compaginé mis estudios en la Escuela de Carmina con la licenciatura de Filología hispánica y lingüística en la Universidad Complutense. "Divertimento" Joven Ballet Impulsa P- ¿Te costó compaginar la danza con la universidad? Yo estaba de 8 a 3 en la Complutense, y de 5 y media a 7 y media hacía ballet, y luego contemporáneo de 8 a 10, era última clase del día (ríe)… Si lo pienso ahora eran días muy muy largos, pero me gustaba todo lo que hacía así que estaba cansada pero feliz. P- Te observo y percibo alguien lleno de energía… - Cuando uno disfruta, invierte toda su fuerza en hacer lo que hace y disfruta mucho de esos momentos. La energía para conocer nueva gente, crear y embarcarme en nuevos proyectos no me falta, que es el motor de mi vida. P-¿Dónde vives actualmente? -Vivo en Londres, pero viajo tanto con mis proyectos que eso de "ciudadana del mundo" se aplica perfectamente a mi situación. P-¿Después de tus estudios en Madrid, cómo diste el salto internacional? - Debido a un tumor que tuve en una pierna, tuve que abandonar la idea de ser bailarina de ballet. Así que me fui a la London Contemporary Dance School. Luego pasé a formar parte del programa D.A.N.C.E. bajo la dirección de William Forsythe, Wayne McGregor, Angelin Preljocaj y Frédéric Flamand. Ahí me cambió la vida (para mejor!) P-¿Qué impresión te causó William Forsythe? -Me pareció la persona más inspiradora que había conocido hasta entonces. Era ante todo un ser muy dulce y respetuoso con su equipo. Es difícil imaginar que alguien que está tan arriba sea al mismo tiempo tan humilde. P-¿Qué otros coreógrafos han influido en tu estilo? -Sobre todo Shobana Jeyasingh. Es una mujer que tuvo que pelear mucho. Es de Chennai, el sur de la India. Desde que la conocí, me fascinó su inteligencia, tiene una mente muy clara. Ella me enseñó mucho sobre la apreciación del detalle en el lenguaje coreográfico. Ella se formó en Baratanatyam, técnica clásica que requiere d una precisión tal que hasta se tiene en cuenta la posición de la órbita del ojo. Esto traducido a nivel coreográfico aporta una enorme capacidad de apreciación de los matices. P-¿Has asimilado en tu estilo coreográfico rasgos de diferentes culturas? -Sí, mucho. Nada surge de la nada. P-¿Cuáles son tus proyectos inmediatos? -Acabo de regresar de Nueva York donde he participado en una conferencia sobre mujeres líderes en el sector de la danza. En estos momentos me estoy dedicando plenamente a buscar financiación e investigar para mi próxima producción: I AM UKI, un dúo entre una mujer inuit del Ártico Canadiense y yo, española del mediterráneo. P-¿Bailas tú con una mujer esquimal? -Sí, ella es Inuk. "Esquimal" es un término más amplio que designa al indígena que vive en zonas del ártico. La mujer con la que trabajaré pertenece a la cultura Inuit. El dúo se estrenará en Alemania en mayo de 2018 en el European Center for the Arts Hellerau Dresden. Espero poder llevarlo al Reino Unido y ojalá que pueda también traerlo a España. La mujer inuk está en sus 60 y yo en mis treinta. Me interesaba explorar paisajes y culturas totalmente desconocidas para mí, por eso me embarqué en esta aventura artística! La idea para este dúo surgió de un proyecto a largo plazo que tengo sobre mujeres y paisajes extremos. Es una trilogía de cortos llamada Three Women Three Films. P-¿En qué consisten estas películas de danza? Este es un proyecto a largo plazo. Ya tengo el primer corto hecho, se titula “I am Raja”, lo hemos filmado en el Sahara y espero poder ir haciendo otros en los próximos años. ¡Así que en esas estoy! De artista, productora y recaudadora de fondos para este proyecto en el que estoy poniendo toda mi energía. P-Entonces, ¿Te vas a conocer a la bailarina del ártico? -Sí, estoy fascinada. Me voy a Canadá para ponerme en contacto con ella y ensayar. Quiero conocer cómo viven los inuits y aprender de su cultura. No se trata de una apropiación cultural, sino de algo muy diferente: busco un encuentro entre culturas, una conexión entre mujeres… En mi trilogía de cortos busco el encuentro con seres distantes de los que tenemos poco conocimiento. P-¿Por qué siempre colocas a la mujer como motivo inspirador en tus trabajos? -Se debe a la gran influencia que mis padres han ejercido sobre mí. Desde pequeña he viajado con ellos por países de África y de América Latina. Me di cuenta de que las mujeres son las que lo tiene más difícil, no tiene voz, son como los personajes olvidados de una película... Esto despertó mi conciencia. Venir a Europa y contar lo que había visto, no era suficiente, quería darles voz de alguna manera. Quiero dar la posibilidad de mostrar directamente a esas mujeres tan fantásticas que he conocido. No es algo que hago desde la pena o la compasión, sino todo lo contrario, desde mi admiración. Y tengo más proyectos que giran en torno a este intento de ayudar a mujeres que sufren. P-¿Qué otros proyectos? -En Dresde estoy trabajando con un grupo de refugiadas. Tenemos mujeres de 15 nacionalidades distintas que participan. P-¿Cómo las ayudáis? -Es muy simple lo que hacemos, nos reunimos, hacemos una introducción a la danza, comemos juntas y conversamos (una mezcla de inglés, alemán, árabe o lenguaje corporal!) La introducción a la danza es siempre con un calentamiento con músicas del mundo, con la finalidad de sentir del disfrute de bailar y el contacto entre los cuerpos, la confianza postural. Hay que tener en cuenta que participan mujeres que han sufrido muchísimo y necesitan recuperar esa confianza física. Es uno de los proyectos más especiales que jamás he hecho. (Vídeo) He fundado también la iniciativa AWA DANCE. Son mujeres que apoyan a mujeres. Comencé primero trabajando voluntaria con niñas en colegios, luego seguí con el proyecto de las refugiadas, haciendo de mentora… Poco a poco se han ido transformando y adaptando los programas y los objetivos, y otras mujeres fueron y siguen enseñándome a mí, estableciéndose así una corriente mutua de aportaciones. Quería asegurarme de que tres generaciones de mujeres se entrelazasen y apoyasen de muchas formas. P-¿Cuál es tu sueño? -Quiero hacer cosas cada vez más grandes (de infraestructura y de impacto social). Quiero colaborar con organizaciones internacionales para continuar con la labor de apoyo y desarrollo artístico de la mujer en todas partes del mundo. Sin prisa, pero sin pausa! MERCEDES ALBI Fotos y vídeo del Joven Ballet Impulsa: Jesús Vallinas

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