top of page

Resultados de la búsqueda

Search this site

Se encontraron 1090 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • 29 de abril ¡Feliz Día de la Danza!

    MENSAJE PARA EL DÍA DE LA DANZA Carmen Amaya, Valeska Gert, Suzushi Hanayagi, Michael Jackson…danza inclasificable. Yo no podría descifrar sus estilos de baile… los veo como turbinas generadoras de energía y esto me hace pensar en la importancia de la coreografía sobre esa misma energía del que baila. Seguramente lo importante no es la coreografía, sino precisamente esa energía, el torbellino que provoca. Imagino una bobina tesla atrayéndolos a todos y emitiendo un rayo sanador y provocando una metamorfosis en los cuerpos: Pina Bausch como mantis religiosa, Raimund Hoghe convertido en escarabajo pelotero, Vicente Escudero en insecto palo y hasta Bruce Lee en escolopendra. Bailé mi primer dúo con mi madre, embarazada de 7 meses. Puede parecer una exageración. Aunque casi siempre bailo solo, imagino que me acompañan fantasmas que hacen que abandone mi papel de “bailaor de soledades”. No querría decir Didi-Huberman: de soleares. De pequeño, no me gustaba el baile, pero era algo que salía de mí de una forma natural y fácil. Casi instintiva. Con el tiempo me di cuenta que el baile curaba, me hacía efecto, casi medicinal, me ayudó a no ser tan introvertido y a abrirme a otras personas. He visto la imagen de un niño enfermo de ébola curándose a través de la danza. Se que es una superstición, pero, ¿sería eso posible? Después, el baile, acaba convirtiéndose en una obsesión que consume mis horas y que hace que baile hasta cuando me quedo quieto, inmóvil, apartándome así de la realidad de las cosas. No sé si esto es bueno, malo o necesario pero… así es. Mi hija Milena, cuando estoy quieto en el sofá, pensando en mis cosas, con mi propio runrún, me dice: papi, no bailes. Y es que veo a la gente moviéndose al andar por la calle, al pedir un taxi, al moverse con sus diferentes formas, estilos y deformidades.¡Todos están bailando! ¡No lo saben pero todos están bailando! Me gustaría gritarles: ¡hay gente que todavía no lo sabe!, ¡todos estamos bailando! , ¡los que no bailan no tienen suerte, están muertos, ni sienten ni padecen!. Me gusta la palabra fusión. No como palabra de marketing, confusión para vender un determinado estilo, una marca. Mejor fisión, una mezcla atómica: una coctelera con los pies clavados en el suelo de Juan Belmonte. Los brazos aéreos de Isadora Duncan y el medio cimbreo de barriga de Jeff Cohen en Los Goonies.Y con todos estos ingredientes hacer una bebida agradable e intensa, que esté rica o amarga o se te suba a la cabeza. Nuestra tradición también es esa mezcla, venimos de un coctel y los ortodoxos quieren esconder su fórmula secreta. Pero no, razas y religiones y credos políticos, ¡todo se mezcla! , ¡todos pueden bailar juntos!. Quizás no agarrados, pero sí unos al lado de los otros. Hay un antiguo proverbio chino que dice así: el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. Cuando una mosca levanta el vuelo en Japón, un tifón sacude las aguas del Caribe. Pedro G Romero , después de un aplastante baile por sevillanas, dice: el mismo día que cayó la bomba en Hiroshima, Nijinsky repitió su gran salto en un bosque de Austria. Y yo sigo imaginando: un latigazo de Savion Glover hace girar a Mikhail Baryshnikov. En ese momento, Kazuo Ono se queda quieto y provoca una cierta electricidad en María Muñoz que piensa en Vonrad Veidt y obliga a que Akram Khan provoque un terremoto en su camerino: se mueven sus cascabeles y el suelo se tiñe con las gotas cansadas de su sudor. Me gustaría poder dedicar este Día Internacional de la Danza y estas palabras a una persona cualquiera que en el mundo esté bailando en este justo momento. Pero, permitidme una broma y un deseo: bailarinas, músicos, productores, críticos, programadores, demos un fin de fiesta, bailemos todos, como lo hacía Béjart, bailemos a lo grande, bailemos el Bolero de Ravel, bailémoslo juntos. ISRAEL GALVÁN

  • Un encuentro con Marc Álvarez: entre la música y la danza

    La segunda vez que coincido con Marc Álvarez ha sido en la puerta del Centro Cultural Paco Rabal. Hace solo unos días fue en el Teatro de la Zarzuela, al final del estreno de "Carmen" de la CND, pues quise felicitarle por su excelente trabajo compositivo. Me intrigó qué era lo que hacía allí, en el Festival Beta Pública de danza contemporánea, y descubrí un poco más de la personalidad de este gran músico vinculado personal y profesionalmente con la escena. Marc es una curiosa mezcla de precisión mental y sensibilidad. Ama lo que hace, posee un gran sentido de la libertad creadora que compagina con su enorme adaptabilidad a la acción dramática, ya sea en el ámbito teatral como en el cine o la danza. Si se navega por su web son tantos los espectáculos en los que ha participado, que uno tiene la sensación de estar consultando una cartelera. Su pareja es la bailarina y coreógrafa Amaya Galeote. Hoy en el Paco Rabal van a cerrar el Festival Beta Pública con "Lego´s", de la compañía Danza 180º , dirigida por Amaya con música compuesta por Marc. Ellos dos forman una irresitible unión entre música y danza, entre la pasión y vida que destilan sus trabajos. Les pregunto: P-¿Cómo os conocistéis? (se miran y sonrien) Amaya- Fue hace ocho años, nos conocimos en el musical Jesucristo Super Star. Marc era el director musical y yo la asistente de Ángel Rodríguez. P.- Pero tú, Marc, ¿De dónde eres? Marc- Soy de Barcelona, pero desde que conocí a Amaya me quedé a vivir aquí, desde el principio me sentí tan bien en Madrid que me encanta. (Amaya se despide pues tiene que ir a camerinos para preparar la representación, y sigo conversando con Marc) P.- ¿Cuándo empiezas a componer música para danza? -Mi primer contacto con la danza fue a través de María Rovira. Hicimos, junto con Javier Gamazo, la música de una pieza suya para un festival de calle en Mataró con la compañía Trànsit Dansa. Luego le seguiría "El Salto de Nijinsky", espectáculo que giró por varios países y con el que ganamos el Premio Butaca al mejor espectáculo de danza del 2008. Mi conexión ahora la tengo en casa, porque le pongo música a todo lo que Amaya coreografía. Más me vale... (bromea) P.-¿Qué trabajos has hecho con Amaya? -Hicimos un espectáculo precioso para el Ballet de Carmen Roche: "La Niña farola". Fue una pena que no tuviera más recorrido. Después hicimos "Lego's" y "Destino/destino", pieza que hemos decidido retomar porque nos gusta mucho. P.-¿Cómo te seleccionaron para componer la "Carmen" de la Compañía Nacional de Danza? -Eso se lo tengo que agradecer a Gregor Acuña, nuestro dramaturgo. Nos conocemos desde hace tiempo, y hace cuestión de un año me llamó para preguntarme si podría enviarle una propuesta de solo para Don José, para un ballet que iba a hacer con Johan Inger. En un par de días le envié una música, y al cabo de unas semanas me confirmó que el trabajo era mío. Yo ni sabía quien era Johan Inger, pero si vieras la cara que puso mi chica cuando se lo comenté... No pude negarme. Luego ha sido todo muy fácil, Johan tiene muy buen trato y muchísimo sentido del humor, que son dos cosas básicas para mí. P.-Pues mira, te soy sincera, cuando me enteré de que a la versión que siempre se utiliza para los ballets de Carmen (Bizet-Shchedrin) le habían doblado el tiempo de duración, me asusté, porque se tenía que hacer muy bien, o te cargabas la obra. Y enfrentarse a una música tan poderosa.. ¿Cómo lo hiciste? -Te contaré mi secreto. A la hora de componer necesito saber dos cosas: el sentimiento o la sensación que se quiere reflejar en la escena y el estilo en el que se va a hacer. Y tengo una obsesión: inspirar al coreógrafo. No me es suficiente que mi música les "funcione", necesito que les guste mucho, muchísimo... Si detecto que no es así, lo borro todo y empiezo de nuevo. P.-¿Te resultó fácil o dificil conectar con la idea sobre la musica que tenía Inger? -No, con Carmen fue muy sencillo desde el principio. Solamente en un par de ocasiones, con uno de los solos de Don José y con lo que nosotros llamamos Torero's world, en el segundo acto, tuve alguna dificultad a la hora de llegar a algo que me gustara a mí y a todos. Aún así, hoy cambiaría algunas cosas. P.-Siempre pienso que el creador de cualquier disciplina, si vuelve sobre su obra, la modifica. Hasta Velázquez daba pinceladas sobre lienzos que hacía años había pintado... Y vosotros, Amaya y tú, sois los dos creadores, no quiero imaginar si no os ponéis de acuerdo en la forma de colocar los muebles de casa... ja ja -Con Amaya suelo coincidir en todo, además de mi pareja, es la coreógrafa con la que más he trabajado y la que más me inspira. Estoy convencido que mis mejores cosas las he realizado para ella. P-¿Cuál es el estilo de las coreografías de Amaya? -Tiene un estilo entre neoclásico y contemporáneo, que le va muy bien a mi manera de ver la música y de ver el arte en general. Aunque he hecho música para todos los estilos, me siento muy cómodo en la melodía, en lo estéticamente bello. P-¿Te gusta componer para danza más que para otras disciplinas? -He puesto música a mucho teatro y a algo de cine pero me siento muy cómodo en la danza. P-¿Por qué? -Porque la música se escucha sin voces de por medio y se alimenta a su vez del movimiento de los bailarines. Música y danza se complementan, se enriquecen mútuamente. P-¿Cómo se siente un músico en el ambiente de la danza? -Lo único que no me gusta de la danza (en teatro también se ve) es esa obsesión por trabajar para la profesión. El arte, como yo lo concibo, es para el público, ya sea de clásico-clásico o del contemporáneo más duro, pero trabajar pensando en qué va a pensar Pepe cuando lo vea, me parece un error y la mejor manera de no ser honesto. La función va a comenzar. En el vestíbulo reciben al público con performances. En unos instantes se levantará el telón. Nos despedimos. Me siento en mi butaca, dispuesta a que la magia del espectáculo me sumerja en nuevos sueños, está vez serán los de siete creadores procedentes de diferentes partes del mundo. MERCEDES ALBI (Fotografía de "Lego´s" por Jacobo Medrano; de "Carmen" por Jesús Vallinas)

  • Beta Publica: abriendo caminos

    La segunda edición del Festival Beta Pública, que ha exhibido este fin de semana siete piezas en el Centro Cultural Paco Rabal de Madrid, es toda una experiencia para que el espectador conozca, disfrute y se sorprenda con la danza contemporánea. En la presentación, su directora, Pilar Villanueva, supo contagiar su entusiasmo evitando la frialdad o la distancia que muchas veces se impone entre el escenario y el público. Pilar salta las barreras, tiende puentes, suple la falta de medios económicos con su pasión. Algún día esperamos que nos cuente lo que no se ve: el gran esfuerzo que posibilita colgar un cartel como este. Y es que BETA PUBLICA es una iniciativa innovadora de apoyo a la creación, dentro del ámbito de la danza contemporánea. El proyecto se estructura a través de tres elementos, pues además de esta muestra coreógrafica, tiene una plataforma online y un banco de proyectos, cuya finalidad es establecer un contacto para que el creador y su público puedan implicarse en el proceso artístico. El abanico de obras seleccionadas desplegó una atrayente variedad, producto de la más pura necesidad de expresión de los jóvenes artistas. La coordinada perfección de “22h 21m.” de Fernando Carrión y Luca Vetere; el emocionante “Haiku” de Mariano Cardano; el juego de equilibrios establecido en el “Outline” de David Guerra e Inés Navaez; la original “¡Gul, Giallo, Geltonas!” de Carolina Duarte y Mara Pacheco; un fragmento del Proyecto “The oldest thing in the World” de Natalia Fernandes; e Irene Cortina y Yannis Karalis fueron “The Wolf and the Deer”, un interesante juego de fuerzas entre los dos protagonistas donde el cazador acaba siendo la presa. El broche final llegó con “Lego´s” de la compañía Danza 180º, una coreografía de Amaya Galeote, danzada por ocho bailarines, que trazaron bellas geometrias sobre el escenario, integradas en la música de Marc Alvárez, que recientemente ha sido el destacado compositor de la “Carmen” estrenada por la CND. El diálogo desnudo de ese “aquí estoy y aquí me entrego” que establecen los artistas al pisar el escenario, tuvo su correlación con el que se estableció al final de la actuación -moderado por Pilar Villanueva- en el cual los propios creadores contrastaron con el público lo que éste había sentido y percibido a lo largo de la representación. Felicitaciones a todos, y esperamos la tercera edición. MERCEDES ALBI (Fotografías cartel y 2ª de Daniel Guinda; fotografía "Lego´s" de Jacobo Medrano)

  • Tras la mirada de Carmen Amaya

    La distancia que separa la mirada de estas dos mujeres no es más que el recorrido que determina las experiencias de toda una vida. El antes y el después son la misma persona. Los ojos de la mujer adulta guardan los fotogramas que relatan las vivencias, esas mismas que determinan las líneas de su cara. Carmen parece estar rebobinando las imágenes de su vida: los sonidos de las olas que mimbreaban su cuerpo, la sensación de la arena de la playa con los pies "descalzos de maestros". Parece escuchar los sones de aquella guitarra que pellizcaban su estómago. Las largas noches sin descanso que eran un sustento inconsciente. Las huidas protagonistas del miedo de una época dura de nuestra historia. Los viajes programados cruzando aquel mar que no tenía un fin cercano o real. Los destellos de las luces de los escenarios y de los brillantes. Los pedacitos de pan y las comilonas en los mejores restaurantes. La mirada de la niña es la de la ilusión de la inocencia. Esa misma que no sabe de miedos y preocupaciones. Con la vista en un presente ausente de juguetes pero con el tesoro de unos "zapatos escondidos" que se convertirían en el mayor tesoro de su vida. Aquella niña que jugaba bailando o bailaba jugando. En esta imagen no están ni la chaquetilla de diamantes, ni más techos que la luna. Sólo aparecen las gitanas que honran la memoria de una cultura. Aquellas que sin perder nunca el norte viajaron por medio mundo utilizando el lenguaje universal del baile "por entrañas", del de dentro "pá fuera" ese que no conoce de academicismos ni reglas impuestas. Ese baile inimitable que no creó escuela porque la genialidad es un don inherente a la persona, que viene con ella y con ella se va. Ricardo Cue fue testigo de aquella mirada. Era 1958, La Habana, el lugar el Copa Room del Hotel Riviera. En aquellos tiempos la vida nocturna de la Habana era de las más brillantes del mundo. El asistió aquella noche a ver un espectáculo como lo había hecho y haría tantas otras. La velada fue inolvidable, no podía imaginar que la mirada que le embaucó no le abandonaría el resto de su vida. Afirma que tampoco era consciente de lo que estaba viendo hasta que nunca jamás volvió a sentir nada igual. En contra de lo que eran los rasgos físicos de Carmen, él no la recuerda ni pequeña, ni menuda. Si recuerda la velocidad de sus giros y sus pies. Pero la magia de sus ojos fue lo más impresionante. Nada más aparecer en escena, Carmen hizo un movimiento de cabeza brusco, contundente, descargando tal energía que le dejó prendado. Tuvo la sensación de sentirse atrapado por una sensación inexplicable como si de un embrujo se tratara. El siguiente recuerdo es el trance en el que entró Carmen, ese mismo que no le abandonó hasta que ella dejó de bailar. GEMMA ORTEGA

  • 75 Aniversario del Real Conservatorio Superior de Danza Mariemma

    El Real Conservatorio Superior de Danza Mariemma ha inciado los actos de celebración de su 75 “cumpleaños”, y lo ha hecho en el contexto de las Jornadas de Formación de Nuevo Publico, que han tenido lugar en la RESAD del 17 al 19 Abril. Es un orgullo celebrar la conmemoración de una institución creada en 1940, con una trayectoria incesante en la meritoria labor de crear y formar artistas. Todos los maestros de danza que forman y han formado parte de esta institución han dado lo mejor de sí mismos para que proyecto sea hoy lo que es. Presentaron un programa en el que los jóvenes alumnos del Taller Coreográfico del Centro “Larreal” ofrecieron una muestra de lo aprendido durante tantas horas de esfuerzo diario, a través de un espectáculo diseñado para posibilitar el lucimiento de las tres especialidades que se imparten en las aulas: Danza Clásica, Danza Contemporánea y Danza Española. La Sala estaba abarrotada, se sentía la emoción de un público ilusionado que aguardaba expectante a los jovencísimos bailarines. Y una vez más nos demostraron que poco tienen que envidiar a los bailarines profesionales, en lo que se refiere al nivel técnico y físico alcanzado. Bailaron las piezas: “La Taberna de Don Quijote“ de Ricardo Franco , “Caida libre” de Sharon Fridman, "Del Origen" de David Coria, “Peso Pluma “ de Pedro Berdayades, "4 Seasons" de Jean Philippe Dury y "La Rosa de Invierno" de Arantxa Carmona. Nos sorprendió “La Taberna de Don Quijote”. El coreógrafo Ricardo Franco ha seleccionado diversas músicas de la partitura de Minkus, que hoy en dia son poco utilizadas -Seguidilla, Danza Española-, para crear una coreografía en la que participaron casi todos los alumnos del taller, ya que los pasos a dos fueron realizados por varias parejas a la vez, al igual que en las variaciones, en las que bailaron dos o tres solistas cada vez, con lo cual la coreografía ganó en color y espectacularidad. Hay que destacar el Gran Pax Deux, donde la pareja principal desprendió emoción a raudales. En “Del Origen“, la coreografia de David Coria impacta, y a la vez cautiva por su belleza. Hay secuencias en las que aparecen tres grupos de bailarines, cada uno con su propia coreografía. Preciosos los pasos a dos por su brillantez y encanto. La singular “Peso Pluma” de Pedro Berdayes, favoreció la búsqueda indivual de cada interprete arrullándose en la musica de Wagner -fragmentos de la ópera Tristan e Isolda, entre otras- y en el sonido del mar. Continuamos con la bellísima coreografía “Four Seasons” de Jeah Philippe Dury que ha creado una pieza de gran dureza física. Es una danza de grupo, de estilo contemporáneo, muy plástica , magnética y muy elegante, deliciosa. Preciosos dúos y bailes en grupo. “Rosa de Invierno” de Arantxa Carmona fue muy aplaudida entre los asistentes: es una bellísima jota aragonesa donde encontramos tradición e innovación. Parte de los parámetros tradicionales para llegar a los más estilizados, y hay en ella 4 partes bien diferenciadas . La primera, con un maravilloso paso a dos muy dulce y poético. La segunda es La Danza del Boto, estilizada. En la tercera se resuelve la historia de amor de los protagonistas. Y una cuarta recrea la jota de Gigantes y Cabezudos, interpretada de forma diferente y original. Estupenda la pareja principal, muy armoniosos y con una gran quimica entre ellos. Felicitamos de todo corazón a los corógrafos y bailarines participantes del Real Conservatorio Superior de Danza Mariemma, y a su directora, Mar Mel, por esta maravillosa función. Y cómo olvidar una mención especial para los maestros de danza, que durante todos estos años y gracias a la dedicación, interés y apoyo constante a sus alumnos han creado una escuela de prestigio nacional e internacional. PAOLA PANIZZA

  • Entrevista a Rafael Estévez

    Rafael Estévez es vehemente y pasional, y sobre todo, uno de los coreógrafos más prometedores de la danza española y el flamenco. Cuando se habla con él, a las primeras de cambio, te das cuenta de que no le valen las medias tintas, que es un artista que se lanza a la vida y al escenario en carne viva. Ese es su secreto: la absoluta entrega. Desde su Huelva natal, sintiendo que la danza despertaba en su cuerpo a la temprana edad de 3 años, su peripecia artística ha sido un constante caminar en busca de sus sueños. Y estos los vislumbra siempre junto a Valeriano Paños, con quien desde el 2003 dirigen su propia compañía (Estévez/Paños). Podrían contarse muchas cosas sobre Rafa Estévez, incluso el mismo las relata en su propio blog. Es evidente que su mente no para, su constante bullir efervescente no se detiene ni en la adversidad, ni en los malos tiempos en los que la enfermedad se ha ensañado con él, pues la muerte le miró a la cara hasta seis veces. Afortunadamente, como los gatos, tenía siete vidas, y sigue y prosigue su senda creadora para deleite de todos los que le admiramos. Le pregunto: -¿Qué ha pasado con tu salud? -Mejor di: “¿Qué no ha pasado con mi salud?” (ríe) He vuelto a nacer, y no solo una vez, ni dos, sino seis veces… -Bueno, pues eso debe ser que tienes siete vidas como los gatos, todavía te queda una.. -La verdad es que todo fue de repente, un caso rarísimo. Según los doctores, soy el octavo paciente documentado a nivel mundial. Un corazón sano que genera un trombo en el ventrículo izquierdo, que envía unos émbolos que terminan por formar un trombo en la aorta, a la altura del abdomen. Al operar, se complica todo, en la pierna izquierda se me forma un edema y tienen que intervenir hasta tres veces (me hacen fasciotomía) para que no la pierda… Y afortunadamente no la he perdido… sigo en rehabilitación, aunque ya bailando, poco a poco, pero bailando. -Debe ser horrible para un bailarín pensar en perder una pierna, su instrumento de trabajo. -Mantuve el sentido del humor y una fuerza que no sé de donde saqué… <>. Me operaron, partieron mi esternón, sacaron mi corazón de mi cuerpo y extrajeron el trombo que había fibrosado… El corazón, no había sufrido, ni antes, ni después de la operación. La última operación fue para cerrar las heridas de la pierna con unos injertos de piel. Muy contento, porque no tuvieron que tocar ni músculo, ni tendones en las intervenciones anteriores… Seis operaciones en menos de dos meses… Cuatro de ellas en 48 horas. -El tiempo de convalecencia y haber pasado por una época tan tremenda... ¿Agudiza el ingenio como creador? En primer lugar, quiero transmitir el positivismo y la energía con la que he vivido, que no sufrido, este trance. Ha sido muy positivo… No sé si agudiza el ingenio como creador. Yo creo que todo lo que se vive personalmente enriquece el alma y en consecuencia, si lo sabes filtrar, se refleja en lo artístico. -¿El sufrimiento nos cambia? -Se cambia, sí se cambia... Se cambian las prioridades, te cambia la percepción, te cambian los hábitos, te cambia la opinión que tienes sobre las cosas y las personas, ya que en estos momentos te das cuenta quien está de verdad a tu lado y quien te quiere de verdad, que es en realidad lo único importante… Hace pocos días, hice un pequeño autovideodanza, en el que improvisaba sobre las Gnossiennes de Erik Satie, que me apasionan, y Valeriano me dice que me muevo distinto… ¡Se cambia, sí se cambia! -En la actualidad es difícil hacer obras de gran formato, como vuestra Consagración, la cual no hemos podido ver en Madrid.. ¿Qué os impulsa a afrontar el reto de embarcaros en unos proyectos de alto cabotaje? -Difícil no. Es dificilísimo. “La Consagración”, es una obra con un elenco muy grande, para la situación que estamos viviendo y pasando en el mundo de la cultura, somos 20 artistas más el equipo técnico. Lo que nos impulsa a hacer obras de “gran formato” son varias razones. -Cuéntamelas... La primera por una necesidad artística. A Valeriano y a mí, nos apasiona coreografiar para muchas personas. Y sobre todo también nos satisface mucho generar trabajo, que la gente joven pueda experimentar. -¿Los nuevos bailarines lo tienen difícil? -Tienen muy pocos lugares donde bailar. Y eso nos preocupa… Si quieren acceder a una compañía, lo tienen difícil porque hay apenas dos compañías públicas (de danza española y flamenco), no hay compañías privadas grandes y las que hay, no tienen apoyos de ningún tipo, o muy pocos apoyos y no pueden, no podemos, ofrecer una estabilidad. -¿Lo ves muy negro? -Bastante. ¡Es preocupante! Pero queremos ser positivos y animar a las nuevas generaciones a que hagan cosas, que se presenten y se hagan ver. Que sigan formándose, para cuando les llegue la oportunidad, la puedan defender, con todas las de la ley. Nos encantaría poder ofrecerle a los jóvenes que nos presentaran propuestas para poder producir y apoyar a estos jóvenes creadores. Está todo muy difícil, pero no imposible! Todo se andará!!! -Cuéntame proyectos de Estévez/Paños compañía. -Como siempre Valeriano y yo tenemos 10.000 cosas a la vez… Últimamente estamos dirigiendo, coreografiando y escribiendo espectáculos para muchos compañeros que nos lo piden… Concha Jareño, David Coria, Ana Morales, Antonio “El Choro” y varios más, tenemos ocho encargos esperando y nos ilusiona mucho y nos hace sentir muy afortunados que los compañeros quieren que seamos nosotros los que firmemos sus trabajos. Y volviendo a Estévez / Paños y compañía: dos de pequeñísimo formato , y también preparando una serie de coreografías que se titulará “LA MÁQUINA CANTAORA” donde llamaremos a colaborar con nosotros a personajes de distintas disciplinas artísticas, junto con algunos de los integrantes del elenco de la compañía. Llevamos pensando desde hace un par de años en una nueva versión en gran formato de “SONATA”. Recuerdo que tú nos hiciste una entrevista para el estreno de este montaje en 2008. -Sí, es una obra maravillosa con la música del Padre Soler. Yo os sigo con placer desde que vi en el Fernán Gómez vuestro ballet “Flamenco XXI: ópera, café y puro”. Soy fan incondicional vuestra. Os lo merecéis. -Además, queremos hacer una nueva versión de “El Salón de Baile”, que en su día creamos para la Joven Compañía Nosolodanza - Córdoba-, pero esta vez para Estévez / Paños y Compañía. Seguimos en activo con “ROMANCES” que nos dirigió Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola en el año 2012, convirtiéndonos así en ser los primeros artistas de la danza española y el flamenco en ser dirigidos por él, todo un privilegio y un honor… Y “Danza 220v”, que se estrenó en el Festival Madrid en Danza 2.010 y que ha tenido muy buena repercusión en Sevilla, París, Lisboa, Rotterdam, Reims o Rouen... Y nos encantaría reponer “LA CONSAGRACIÓN”, para que se vea en Madrid y en el mundo entero. -Una Consagración, que es la primera vez que se ha hecho en clave de danza española, y que todavía no la hayamos podido ver en Madrid... Espero que sea algo temporal, porque me llegan noticias de que es una maravilla. -Fue un trabajo grande el que se hizo para ponerla en pie, tanto la partitura de la primera parte, “TIERRA”, que es a base de cantes campesinos del folklore y el flamenco; y en la segunda parte, la partitura de Igor Stravinsky de “La Consagración de la Primavera”. Fue genial desde el principio…Desde que nos cedieron los derechos de la música, al beneplácito de Millicent Hodson que es quien tiene los derechos de la coreografía original de Vatzlav Nijinsky. -¿Millicent Hodson? !Qué casualidad! Últimamente me hablan mucho sobre ella, precisamente así fue en la última entrevista que le he hecho a José Carlos Martínez. ¿Habéis conocido también vosotros a Millicent? -Sí. Estábamos en Berlín, experimentando con Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola, Luc Dunberry y Antonio Ruz, en “RadialSystem V”, la sede de Sasha Waltz & Guests. Entonces, Sasha le dijo a Millicent: - ahí en el estudio hay dos bailarines de Danza Española y Flamenco que van a montar “La Consagración de la Primavera”. -¿Fue a veros? Sí, vino a conocernos y nos dijo: “ Siempre pensé que esa partitura se tenía que montar en Danza Española y Flamenco… Ya era hora”. -Vaya emoción que sentiríais... -Las palabras de la maestra fueron una motivación bien grande y todo un honor para nosotros. -¿Qué tal va “La Consagración”? -Solamente se ha representado tres veces, y aquí seguimos esperando pacientemente a que se pueda ver en más escenarios. -¡Ojalá! -Nuestra distribuidora está trabajando muy duro y parece ser que hay cosas a la vista!!!. Cuando la representamos tiene muchísimo éxito, muchísimos aplausos. Tenemos el reconocimiento de los compañeros de profesión y de la crítica, y obtuvimos el premio Giraldillo a la Mejor Coreografía en la XVII Bienal de Flamenco de Sevilla. -Esperemos que las autoridades culturales se conciencien de la necesidad urgente de apoyo para la danza española y sus artistas. ¿Qué es lo más preocupante en este sentido? -La falta de conocimiento y la falta de interés en algunos casos. Si no conocemos la historia de nuestra danza, nuestro legado histórico cultural, no podremos avanzar. Me preocupa mucho la falta de rigor y de coherencia y sobre todo la falta de verdad… -¿Qué es para ti la verdad? -Uno tiene que crear su Universo propio… A base de estudio, de afición, de conocimientos… Fruto de la investigación, de la curiosidad, del amor por la danza, la música, la literatura, la poesía, la arquitectura, la pintura, la fotografía, la historia, el cine, el teatro, la vida y un largo etcétera… ¡de la nada, nace NADA! Hay que crear desde la verdad y desde la necesidad artística y vital más pura y absoluta. Hay que hacerlo desde un convencimiento propio. ¡Y no por modas!, ¡No por imitación o desde los conceptos que le funcionen a otros! Creo que aquellos que hacen esto, se están perdiendo un placer inmenso: ¡El placer de la libertad! MERCEDES ALBI (Fotografía de Rafa Estévez en La Consagración de Daniel Múñoz)

  • Una Carmen en rojo sobre sueños en blanco y negro

    Se levanta el día, suena una campana, un niño vestido de blanco juega con su balón. Aparece la sombra, le quita su juguete, pierde la inocencia. Esta introducción tan sencilla funciona a modo de obertura narrativa, es la síntesis simbólica de lo que va a ser la acción del ballet. Una obra muy ágil en su primer acto, y onírica en el segundo. La "Carmen" de Johan Inger es sutil, porque sustenta la historia de la cigarrera de Sevilla con insinuaciones, basándose en unos pocos gestos que la identifican perfectamente con el mito. No hace falta la evidencia, la trama se mantiene en lo esencial con un mínimo de elementos, pero totalmente coordinados y perfectos cada uno en sí. Carmen aparece, es distinta, resplandece por la sensualidad de su danza magnífica y por su traje rojo, que contrasta con los tonos apagados del resto. Los volantes dejan entrever veladamente el toque hispano, y el simple gesto de dar una calada a un inexistente pitillo nos recuerda su oficio. Toda la coreografía del primer acto posee una narrativa de acción trepidante: la pelea entre mujeres, Don José que la detiene, ella que lo seduce y él que, al dejarla escapar, pierde su condición de militar. Y de nuevo el gesto que desde la simplicidad lo dice todo: le quitan sus galones y automaticamente queda convertido en un portero. Pasa de ser el protagonista de una historia de amor, a observador mendicante de una simple caricia de Carmen, a la que busca con desesperación, sin poderla atrapar. Los personajes están perfectamente caracterizados, Don José (Dean Vervoort) tiene la cualidad de un ser normal, un bailarín muy expresivo con el que cualquiera podría identificarse; Carmen (Emilia Gisladöttir), con una danza sensual, dúctil, atrayente... Y el torero (Isaac Montlor), también un excelente bailarín, con ese toque macarra de estrella del rock, no pierde por ello una personalidad llena de magnetismo e incluso algún rasgo de humor. El niño (Jessica Lyall) está vestido de negro en el segundo acto. La conciencia de Don José ya se ha pervertido, se ha vuelto negra. Sin embargo sigue soñando, y ambos se convierten, junto con Carmen, en una familia feliz. Es el niño que nunca llegó a nacer. Un niño que, como Don José, destroza finalmente su muñeca, porque también el niño es él. Esta pluralidad de significados que contiene el personaje infantil confiere a la obra un gran peso simbólico, que llega a estremecer. La violencia y la soledad se han adueñado de todo. El silencio se hace chirriante y, a pesar de la ausencia de sonido,el niño se tapa los oidos en un último gesto. La puesta en escena es magnífica, limpia, con muros que atrapan y se tornan laberintos que confunden, porque el amor de Don José no da la libertad, sino que aprisiona cada vez más y más. La música creada por Marc Alvárez es excelente, ceñida a la acción, y prolonga los significados de las ricas emociones que contiene la obra. La partitura está muy bien orquestada, y las variaciones que hace sobre los temas de los personajes potencian ese universo lleno de sugerencias. El tema del torero, por ejemplo, que aparece en el segundo acto al son de una melancólica trompeta cuyo sonido se interrumpirá con una electro-acústica vibrante, cuando aparezcan las sombras, demonios de los celos. El ballet "Carmen" significa la consolidación de José Carlos Martínez como gran director de compañía. Mejora con cada nuevo ballet, y selecciona unas obras muy exportables, llenas de talento, que serán un triunfo seguro para cualquier escenario del mundo. Felicitaciones a todos!!! MERCEDES ALBI (Fotografía Jesús Vallinas)

  • Dos días para una nueva "Carmen"

    Próximos a la apertura del telón, José Carlos Martínez y John Inger siguen desvelando como va a ser la nueva "Carmen" de nuestra Compañía Nacional de Danza. ¿Cómo surgió la idea de hacerla? Fue algo que se les ocurrió a ambos artistas. Según José Carlos, la compañía ha ido poco a poco consolidándose, y en el inicio de su dirección, cuando solo podía acometer piezas breves, una de estas fue el "Walkind mad" de Inger. Y este fue el comienzo de una estrecha colaboración que culmina ahora con un ballet de nuevo cuño. Hay muchas "cármenes", justamente, esta es la tercera en la CND -la precediron las coreografiadas por Alberto Alonso y Tony Fabré-. Entonces... ¿Por qué volver sobre un mismo tema? La razón expuesta por José Carlos es, fundamentalmente, que se trata de un producto muy exportable, una historia que interesa, en definitiva, que "se vende bien". De hecho, antes de su estreno han suscirto contratos para llevarla a Cannes y Bonn, lo que es un signo del interés suscitado y un claro presagio para su éxito. Inger subrayó el hecho de su nacionalidad, es por tanto una Carmen concebida por un sueco bajo una óptica diferente, alejada de los tópicos; su tema es la violencia desde el punto de vista de un niño. Los dos actos en que se divide la obra tienen un significado diferente, lleno de contrastes. Pues el segundo es totalmente onírico, es la imaginación de Don José, sus sentimientos, sus recuerdos, así como su tortura... Y aquí se nos revela otro de los "misterios", el que había el doblado el tiempo de duración de la partitura de Bizet-Shchedrín. ¿Cómo podía aumentarse de esa forma una obra musical tan perfecta en sí misma? Se debe a la marcada diferencia de estas dos partes: el mundo real frente al imaginado, las melodías de Carmen frente a la atonalidad creada por Marc Alvárez en el segundo acto. Lo cierto, es que esta Carmen inspira, y esto es algo que ya pudimos sentir en el breve ensayo al que tuvimos el placer de asistir en la sede del Po. de la Chopera. Pronto "Carmen" se nos mostrará, el telón se alzará y aparecerá el mito con todas las ricas sugerencias a que nos incita. Una nueva obra siempre es un nuevo universo. Dejémonos arrastrar por él y disfrutarlo. PAOLA PANIZZA El estreno absoluto por la Compañía Nacional de Danza será el próximo 9 de abril de 2015, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Luego, "Carmen" viajará a Santander (Palacio de Festivales, 25 de abril 2015), Tudela (Teatro Gaztambide, 2 de mayo 2015), Valencia (Teatro Principal, 8 y 9 de mayo 2015), Bonn (Ópera de Bonn, 6 y 7 de junio 2015).

  • El último Nijinsky: "Till Eulenspiegel" (5)

    (anterior) El pasado se proyecta en el futuro de una forma casi mágica. La investigación sobre el Nijinsky perdido -desde aquel que fue, desde aquel que dejó de ser y su último ballet el Till Eulenspiegel- me arrastró a una búsqueda que se tornó apasionante porque, como la vida misma, estaba llena de sorpresas. Roger Salas tuvo la amabilidad de brindarme sus conocimientos y su ayuda, facilitándome sus escritos y recuerdos sobre Valentina Kachouva; pero otra novedad me aguardaba: encontrarme cara a cara con un Till de carne y hueso. De entre todas las versiones que se han hecho del ballet Till Eulenspiegel, no se puede pasar por alto la extraordinaria labor llevada a cabo por Millicent Hodson y Kenneth Archer, en su reconstrucción de la obra para la Ópera de París (1994). Estaba mirando las fotografías de su trabajo, disfrutando de las imágenes a color de los diseños reproducidos de Edmond Jones, y me pareció reconocer bajo una peluca naranja con los pelos de punta a José Carlos Martínez. Le llamé. Eran las cinco de la tarde cuando me citó en la sede de la CND. Subí a su despacho de la primera planta y se mostró feliz recordando aquel papel que le permitió meterse en la piel del propio Nijinsky. Le digo: -Te vi en una foto y era difícil reconocerte vestido de Till, pero... ¡Eras tú! -(ríe) Sí, era un traje verde pistacho con peluca naranja. -¿Cómo recuerdas la experiencia? -Fue muy interesante, verdaderamente apasionante. -Me intrigan muchas cosas... Como por ejemplo que de los valiosos trabajos que Millicent Hodson ha realizado reconstruyendo las coreografías perdidas de Nijinsky, se haya representado mucho su “Consagración de la Primavera”, pero del “Till” no encuentro nada... -Es porque Millie no tenía casi información. Sin embargo, para reavivar “La Consagración” contaba con muchos más elementos, especialmente porque el ballet fue anotado minuciosamente por Mary Rambert, quien colaboró mano a mano con Nijinsky durante su realización en 1913. Del “Till Eulenspiegel” no había tantas referencias. -¿De dónde partió Millicent para la reconstrucción? -Hizo una laboriosísima tarea de investigación. Se basó en testimonios escritos, frases de memoria histórica... Y algo tan minucioso como ir a entrevistarse personalmente con algunos artistas, casi centenarios, que habían participado en el estreno de 1916 en NY. -Roger Salas me contó que Valentina Kachouva, una bailarina rusa que se afincó en España, ayudó a Millicent con sus recuerdos. -Sí, ella fue una de las personas con las que habló. Fue una tarea complicada, pero al mismo tiempo era muy estimulante. Teníamos las fotos de Nijinsky, y así, si de un solo había dos o tres fotografías, y había que pasar de esta pose a la otra... Pensábamos qué pasos o movimientos habría podido hacer Nijinsky para esta transición. Yo bailaba el segundo reparto, y Patrick Dupond el primero, así que como yo tenía más tiempo, fui el encargado de ayudar a Millicent en la reconstrucción reinventada de la danza de Nijinsky. -Dime un ejemplo de como hicistéis esa reinvención. (José Carlos se levanta, y para explicarme mejor, da un salto adoptando la pose de Nijinsky en una de las fotografías, mientras me va explicando) -En esa escena no había coreografía, por ello, uniendo memoria y fotos, con saltos en paralelo, hay otra saltando para ir de aquí a allí... No he tenido una experiencia tan interesante como aquella. Bailar un ballet de Nijinsky te aporta un sentimiento especial. -¿Cuándo fue la primera vez que bailaste una coreografía de Nijinsky? -Yo estaba todavía en la escuela Rosella Hightower, y cuando estudiamos “La Consagración de la Primavera”. Fue lo primero que hice de Millicent. Es tan impresionante estrenar algo que forma parte de la historia de la danza. Entonces todavía no imaginaba que algún día haría de Till. -El Till dura muy poco, porque la música de Strauss tiene unos 16 minutos... Y Till se cambia de ropa tantas veces... ¿Cómo lo hiciste? -Hay 16 cambios de vestido. Y no salí del escenario. Había un momento en que iba vestido de cura, pero debajo tenía el otro traje.... Sobre la malla verde se van poniendo todos; pasaban las damas, y yo, oculto tras ellas sin que el público lo viera, me ponía un abrigo. Y fue tan minuciosa Millicent que, para posibilitar el cambio de ropajes, fuimos a ver al mago Arturo Braquetti, que nos enseñó algunos trucos. El Till es vertiginoso. Es como una película de dibujos animados. -¿O de cine mudo, como un film de Charles Chaplin? -Sí. Son una serie de números, como pequeñas historias que se suceden rápido, unas tras otras. La primera escena es un mercado. Till llega y roba una manzana de una vendedora que lleva un cesto en la cabeza, y entonces todas las manzanas ruedan, la gente tropieza, se caen. Justamente, para coger la fruta inventamos en la coreografía que daba un gran salto. Era evidente, si no era imposible coger la manzana... -¿Gustó al público? -Sí, mucho, tiene un gran impacto visual. Es una coreografía muy fresca, muy vital, un absoluto no parar. -Pues imagínate, si para el público actual que ha visto tantas cosas le resulta impactante, hace un siglo, al abrirse el telón, se quedaría boquiabiertos. -Lo más emocionante fue poder inventar una parte, yo aporté la mía, tuve el gran placer de colaborar estrechamente con Millicent. No era simplemente bailar. Era un estudio de interpretación con una gran dosis pictórica, pasabas de una imagen a otra sin parar. Con la música íbamos jugando, fue una maravillosa mezcla de reconstrucción y de reinvención. -¿Había que sentir el personaje? -Afrontar un personaje como éste, que es un personaje con alma, el último que creó Nijinsky antes de volverse loco, exige un gran respeto y obliga a profundizar en todo lo que te pueda inspirar. Hay que tener en cuenta que Nijinsky comenzó a concebir su ballet “Till Eulenspiegel” desde su cautiverio en Austria, cuando la guerra le impidió abandonar el país. Un bailarín privado de su movimiento, y no un bailarín cualquiera sino un genio absoluto... Lo piensas, y sientes sobre ti el peso de una gran responsabilidad acompañado de una inmensa devoción. -Parece ser que Nijinsky leyó en su cautiverio, porque tenía un ejemplar, la novela de Charles de Coster, Till Eulenspiegel. -Sí, es lo que completa el personaje, la novela. Cuando la leí me di cuenta que era un canto a la libertad. Te he traido un ejemplar del libro. -¡Que fascinante! Por favor, léeme un fragmento... -A ver si lo encuentro. Sí, lo he señalado. Está en el capítulo XIX. Trata sobre un pájaro que se cuela por una ventana en la casa de Till. Se esfuerza en atraparlo para meterlo en una jaula. Pero su padre le recrimina, y le da este hermoso consejo: “Hijo, no le arrebates jamás a un hombre ni a un animal su libertad, que es el don más grande de este mundo. Deja que cada cual se ponga al sol cuando tenga frío y a la sombra cuando sienta calor”. Si Nijinsky tuvo este libro... Si este libro fue su inspiración... Si estaba oprimido, preso y se sintió atraido por Till... Quizás al perder la cordura voló, sus ideas dejaron de ser de este mundo. Pero aquí está el libro, la música, la reconstrucción de Millicent... Y un Till, nuestro magnífico José Carlos Martínez, que lo danzó, y me concedió el inmenso regalo de volver a ser por unos instantes aquel personaje de Charles de Coster. Gracias a todos por tan fantástico viaje. MERCEDES ALBI (París fotos escena, Jaques Moatti; retrato blanco y negro de M. Hodson con K. Archer, por Severine Demarest)

  • Una siguiriya en la Ópera de Dusseldorf

    "¿Adónde vas Siguiriya?"... Le preguntó, Federico García Lorca a una muchacha a la que llama como este palo flamenco, en su poema «El paso de la Siguiriya»: «Entre mariposas negras va una muchacha morena junto a una blanca serpiente Tierra de luz, cielo de tierra... ¿Adónde vas, Siguiriya?» Nunca Federico hubiera imaginado que la Siguiriya iba a encarnarse tan lejos, en el escenario de la Ópera de Dusseldorf, y en forma de bailarina -interpretada por Marlucia do Amaral-. Ha sido un logro de Brigitta Luisa Merki, directora de la compañía Flamencos en Route, que se ha inspirado en estos versos para crear su nueva coreografía. Así, en la Ópera de Dusseldorf se representa su obra junto con otras dos piezas de Martin Schläpfer y Mats Eks, como explican los tres prestigiosos coreógrafos: Brigitta con su "¿Adónde vas Siguiriya?", ha logrando situar el arte flamenco en la más alta cumbre de los estilos de danza, y en unos teatros del norte de Europa poco habituados a admirarlo, recibiendo muy buenas críticas. En estos días especialmente tristes para la ciudad de Dusseldorf, en su Ópera, los "flamencos en route": Carmen Angulo, Carmen Iglesias, Raquel Lamadrid, Eloy Aguilar, Alvise Carbone y Ricardo Moro, junto con seis bailarines del Ballet del Rhin, danzan "Adónde vas siguiriya?". En su origen la siguiriya sólo se cantaba; hoy día se baila también y se manifiesta con toda su fuerza, llena de rabia y luto, intolerante e irreconciliable, alojada en situaciones límite. Lorca dijo de ella: «En la siguiriya, el poema completo de las lágrimas, llora la melodía, como bailan los versos». Danzarla supone un reto para cualquier bailarín, y hoy al ser interpretada en Dusseldorf, estamos seguros de que a nuestros artistas los pasos les sale aun más directamente del corazón. Nos cuentan que fue especialmente emotivo el minuto de silencio que guardaron en memoria de las víctimas de la tragedia aerea, pues el barítono Oleg Bryjak -fallecido en el accidente cuando regresaba de actuar en el Liceo de Barcelona- pertenecía al elenco de cantantes la Ópera de Dusseldorf. Gracias, Flamencos en Route!! MERCEDES ALBI (Fotografías de Gert Weigelt)

  • "Dueño de tu destino", una oportunidad para dos jóvenes promesas del ballet

    Antonio Cabello, artista multidisciplinar, ha brindado la oportunidad, a jóvenes promesas de la danza, de realizar un cortometraje que se titulará “Dueño de tu destino”. Con motivo de la celebración de los “Viernes Clásico” en el Real Conservatorio de Danza Mariemma, aprovechamos la ocasión para conocer al protagonista de la filmación. Se trata de Guillermo Torrijos Velasco, alumno de 3º de Danza Clásica. Él protagonizará la historia de un bailarín que es tentado para abandonar su camino. Aparecerá en su vida Emilia Rouanet Feliú. Ella le hace reflexionar, y consigue que Guillermo no abandone la pasión de su vida. Emilia, compañera de estudios del mismo curso y modalidad, fue elegida por Guillermo con la aprobación de sus profesores y de Antonio Cabello, para coprotagonizar el cortometraje. Nos reciben tras la maravillosa muestra “MISE EN SCÉNE” representada por todos los alumnos de esta modalidad, y que nos ha dejado con lágrimas en los ojos. Están aún con la respiración entrecortada. La sonrisa les acompaña en todo momento. Iniciamos una conversación distendida para relajar los nervios y empiezan a contarnos. P.-Emilia y Guillermo,¿Cómo entráis en contacto con el mundo de la danza? Guillermo.-Yo estudiaba en el colegio Joyfe. Allí iba a piscina. Un día a la salida me topé con las clases de danza, bueno…. Clases de flamenco y moderno. Me apunté y me encantó. Era el único chico y la profe no me podía dedicar el tiempo que le gustaría. Ella es quien me aconseja que realicé las pruebas del Conservatorio. Así lo hice, y entré con 7 años. Emilia.- Comencé en un colegio de Pozuelo, un poco influenciada por mi madre, que estudió ballet en Elmhurst (escuela interna de ballet profesional en Inglaterra). Allí me recomendaron que fuera a una escuela. Cuando surgió esa oportunidad me marché con Carmina Ocaña. Ella me aconsejó que hiciera las pruebas para el Conservatorio y entre en 2º. P.-Contadme, ¿Cómo es un día cualquiera de vuestra vida como estudiantes de 3º de Danza Clásica y 3º de la ESO? Guillermo.-Entramos en el conservatorio a las 8 de la mañana. Aunque las clases no comienzan hasta las 9, tenemos que calentar. La jornada dura hasta las 14 h. Primero damos 2 horas de clases, después una de "puntas" o "varones" (esas las hacemos por separado). A continuación 1 o 2h de repertorio dependiendo de los días. Y después contemporáneo. Nos duchamos, comemos y aprovechamos para hacer deberes porque a las 16 h. entramos en el "Instituto Cervantes". Allí asistimos a clase hasta las 21:30 de la noche. P.-¿Quiénes son vuestros referentes en el mundo del ballet? Guillermo- Pues me he hecho muchas veces la misma pregunta, y al final creo que..... Mijaíl Baryshnikov. Emilia- Yo no sabría tampoco muy bien quien, admiro a muchas, pero quizá la que más me gusta sea Marianela Núñez, aunque Tamara Rojo también me apasiona. P.-¿Qué expectativas tenéis en vuestro futuro más inmediato? Guillermo- Yo estoy feliz. Me voy 15 días en el mes de Julio a estudiar al Royal Ballet. Me aceptaron entre más de 1.600 solicitudes. Emilia- Pues yo estoy en lista de espera, pero tengo mucha ilusión de que también me llamen... P.-Y el futuro más lejano, ¿Cómo lo veis? Ambos.- Audicionando para la compañía del Royal Ballet. P.-¿Cómo surge vuestra participación en el corto? Guillermo.- Pues yo aún no me lo creo. Llego un día Arantxa Carmona y me lo dijo. Al principio, me quede un poco asustado. Hoy estoy encantado, me parece una maravillosa oportunidad para enseñarle al mundo que a los jóvenes no solo les gusta el fútbol. Emilia.- Yo estoy un poco nerviosa. Nos está preparando Juan Polo un "pax de deux" muy bonito. Ha sido la ocasión perfecta para aprenderlo, ya que por nuestro curso todavía no nos tocaba. Hubiéramos estado horas con ellos, pero ahora tienen un segundo pase de la muestra. Les dejamos que continúen con su pasión. Ya están grabando algunas escenas en el salón de baile del museo Lázaro Galdiano. Gracias a esta oportunidad están descubriendo un mundo nuevo, con mucha ilusión y muchas ganas. Desearles lo mejor y esperar que el trabajo y el tiempo les sorprendan con una vida llena de escenarios. GEMMA ORTEGA

  • “Muerte en Venecia” de Neumeier en el Teatro Real

    “Muerte en Venecia” es un bellísimo ballet narrativo de una gran complejidad, luminoso y minimalista, que consigue envolver al público en la emoción de su historia vital de soledad, pérdida de la juventud y muerte.... Realmente nos encontramos con un clásico, porque a estas alturas del siglo XXI así podemos catalogar la obra de Neumeier (1937), en general, y este ballet en particular, pues fue estrenado en el 2003 en Hamburgo con gran éxito de público y crítica. La famosa novela de Thomas Mann, llevada al cine por Visconti con la música del adaggieto de la 5ª sinfonía de Mahler, se convierte en ballet. La novedad más curiosa es que Neumeier ha trasformado al protagonista escritor en un coreógrafo, también exitoso, cansado y falto de ideas como en la obra original. En el ballet, Aschenbach, es un coreógrafo prestigioso que recibe el encargo de crear un ballet sobre la vida del rey Federico el Grande de Prusia. Viaja a Venecia en busca de ideas y en el Hotel des Bains conoce al joven Tadzio del cual se enamora…. Un amor imposible, inalcalzable que culmina con la muerte del coreógrafo y con su ballet sin terminar. La obra se divide en dos actos compuestos por diez escenas. El interés aumenta según avanza su desarrollo, destacando el segundo acto, mucho más ágil e interesante que el primero. La música es exquisita Bach para las cuatro primeras escenas con fragmentos de “ Das musikalishe Opfer” y “ La Suite n 1 en Mi menor para Laud ; las seis escenas siguientes suena Wagner con una selección de varias de sus óperas -“Tristán e Isolde “ “Thanhauser” y” Sigfried”..- Magnifica la interpretación de la pianista Elizabeth Cooper. El juego de luces sincroniza a la perfección los momentos del día, los estados del alma, y va cambiando desde el blanco luminoso, que otras veces se vuelven moradas, rosadas y tornasoladas como una puesta de sol junto al mar. La coreografía es muy elaborada, densa, descriptiva, llena de pequeños pasos, pero a veces se torna confusa. Es porque Neumeier desea que el espectador se sienta abrumado, sobrepasado por la misma angustia que siente el protagonista. Esto lo logra llenando la escena con muchos bailarines que danzan pasos diferentes, y conviven a su vez con otras personas que simplemente pasean. Así, la soledad y la incomunicación quedan reflejadas y se acentúan en medio de la belleza que además es algo efímero que también se escapa. Entre todas las escenas destacaría por su gran romanticismo, la primera de la segunda parte, titulada “En el Eliseo”. Tiene lugar en la playa del Lido. Hay bañistas, sol y una luz mediterránea radiante. Achenbach (Lloyd Riggins) y Tadzio (Edvin Revazov) bailan su pas de deux pleno de emoción y significado. Y por su impacto, resaltaría la escena de la Danza de la Muerte, cuando la epidemia de cólera se ha extendido en Venecia, la armonía se trunca con dos músicos que tocan música heavy con guitarras eléctricas y los bailarines danzan hacia la muerte. PAOLA PANIZZA

bottom of page