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- Últimos días de presentación propuestas Muestra Coreógráfica Beta Pública
Esta Edición 2021 se celebrará los días 22 y 23 de mayo 2021 en el Teatro del C.C. Paco Rabal de la Comunidad de Madrid Madrid, 15 de marzo de 2021. La Asociación BETA PUBLICA tiene como objetivo impulsar la fuerza creativa en torno a la danza contemporánea aumentando el conocimiento de las audiencias sobre el proceso creativo. Cada aportación cuenta y, por eso, proponemos un encuentro continuo on y off-line donde crear, provocar, conectar, descubrir, probar, experimentar, compartir y apoyar. En esta VIII EDICION de BETA PUBLICA y con ganas de superar la situación en la que vivimos, seguimos buscando que público, coreógrafos, bailarines, programadores culturales, medios, productores y demás participantes estén – física y virtualmente – presentes en los procesos creativos de las piezas seleccionadas dando lugar a nuevas reflexiones y acercando puntos de vista que contribuyan a enriquecer el proceso creativo, para ello esperamos poder realizar la Muestra en las fechas previstas los días 22 y 23 de mayo 2021. La VIII EDICION de la Muestra Coreográfica Internacional BETA PUBLICA se materializará en sendas funciones los días 22 y 23 del próximo mes de mayo, en el teatro del Centro Cultural Paco Rabal de la Comunidad de Madrid. La Convocatoria de propuestas creativas, de 10 a 15 minutos de duración, se realizará mediante un proceso de inscripción en la web de la Asociación y contará una vez más con un procedimiento de votación para que los seguidores de la cuenta de Instagram de la Asociación seleccionen con su votos uno de los Creadores que participarán en la Muestra. Como las ediciones anteriores, las redes sociales de BETA PUBLICA y de los participantes, serán el vehículo para amplificar el alcance y ampliar los vínculos de los creadores con las audiencias. La convocatoria estará abierta hasta el 16 de abril del 2021. La semana del 3 de mayo se comunicarán los proyectos creativos seleccionados. La VIII EDICION BETA PUBLICA será una realidad gracias a la colaboración del C.C. Paco Rabal de la Comunidad de Madrid donde se realizará la Muestra Coreográfica y cuya apuesta decidida por la danza contemporánea nos permite continuar haciendo crecer la Muestra y gracias, un año más, a la ayuda que nos ha concedido la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid.
- Programa del Homenaje a Antonio por el BNE
El Ballet Nacional de España celebra el Centenario de Antonio Ruiz Soler en su ciudad natal recuperando algunas de sus coreografías más destacadas El estreno de ‘Centenario Antonio Ruiz Soler’ será en el Teatro de la Maestranza de Sevilla los días 15 y 16 de abril. El programa incluye también obras de Rubén Olmo, Miguel Ángel Corbacho y Carlos Vilán inspiradas en el estilo de Antonio el Bailarín. Antonio Ruiz Soler (1921-1996) es uno de los bailarines y coreógrafos que más han marcado la evolución de la danza española en el siglo XX. Para recordar a quien dirigió el Ballet Nacional de España entre 1980 y 1983, la compañía pública ha diseñado, con motivo del centenario de su nacimiento, un programa que reúne montajes fieles al original de piezas clave de su trayectoria, así como creaciones inspiradas en su estilo. “Antonio renovó la forma de bailar y engrandeció aún más la danza española, además de ser el bailarín, coreógrafo y director más completo de la historia. Dominaba todas las disciplinas y creó montajes de folclore, danza estilizada, escuela bolera y flamenco maravillosos. Interpretó y coreografió películas tanto en España como en Hollywood. Era un genio y una de las figuras de la danza en España dotadas con un carisma especial. Antonio era único”, respalda el director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo. El Ballet Nacional de España estrenará Centenario Antonio Ruiz Soler los días 15 y 16 de abril en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Las coreografías de Antonio el Bailarín seleccionadas para el programa son Sonatas, Zapateado y Fantasía galaica. Las tres representan la cumbre de su talento dentro de tres estilos distintos: la escuela bolera, la estilización del flamenco y el folclore estilizado. Aunque durante todas las direcciones se han representado coreografías de Antonio Ruiz Soler, siendo las más populares Eritaña, El sombrero de tres picos, Fantasía galaica y el Zapateado de Sarasate, Sonatas no había vuelto a los escenarios completa desde su estreno en el Teatro de la Zarzuela en 1982 y la posterior gira. “Me parecía que era una obra muy rica como para que siguiera en el baúl. Quería que estuviera en el programa del Centenario porque esta coreografía de escuela bolera refleja muy bien la influencia de la técnica de la danza clásica en el estilo de Antonio; tiene una estructura perfecta, como un ballet clásico”, argumenta Rubén Olmo. “Tampoco podíamos dejar de incluir el Zapateado de Sarasate. Es el solo que quizás le dio más éxito a Antonio Ruiz Soler, así como a muchos intérpretes de danza española que después lo han podido interpretar. Era su sello”, continúa el director del Ballet Nacional de España. En el programa que se representará en Sevilla lo bailará Francisco Velasco, bailarín principal invitado. El programa Centenario Antonio Ruiz Soler presenta además, bajo el título de Estampas flamencas, los palos flamencos que Antonio representó con frecuencia con su compañía a través de nuevas coreografías creadas por Rubén Olmo y Miguel Ángel Corbacho. “Hemos querido seguir el estilo y la estética de Antonio y del flamenco de los años 50 y 60 y, actualizando los pasos, presentar un Martinete, Zorongo, Taranto y Caracoles que lleven al espectador a recordar su figura”. Rubén Olmo destaca especialmente el Martinete, coreografiado por Miguel Ángel Corbacho. Antonio fue el primero que bailó este palo flamenco, reservado hasta entonces al cante, y se lo reservó para interpretarlo siempre él en el escenario. La pieza que estrena el Ballet Nacional de España, interpretada por 11 bailarines, pone el acento en la sobriedad del baile masculino en el flamenco tradicional. Completa el repaso a la carrera artística de Antonio el solo Leyenda, coreografía creada por Carlos Vilán para la composición Asturias, de Isaac Albéniz, otra de las piezas imprescindibles de los espectáculos de Antonio Ruiz Soler. Carlos Vilán fue primer bailarín de la compañía de María Rosa cuando Antonio creó para ella en los años 90 la obra El Rocío, entre otras coreografías. El colaborador del maestro en los últimos años de su carrera concibió Leyenda en 2016 especialmente para Esther Jurado, bailarina principal invitada del Ballet Nacional de España, que lo incluye ahora en su repertorio. Tampoco falta un guiño a la carrera de Antonio en el cine y a los años que vivió entre Nueva York y Hollywood junto a su pareja artística Rosario. Rubén Olmo recrea, junto a Miriam Mendoza, bailarina solista del Ballet Nacional de España, el paso a dos Vito de gracia que Rosario y Antonio interpretaron en la película Hollywood Canteen en 1944. El programa recuerda también así a la artista que le acompañó desde sus primeros pasos en la academia de Realito en Sevilla siendo un niño hasta que creó su compañía en 1953. Fantasía galaica, basada en el folclore gallego, es la pieza coral que cierra el programa Centenario Antonio Ruiz Soler. “Es una de mis obras preferidas de Antonio, porque creo que es redonda. Todavía no se ha vuelto a crear una obra así”, concluye Rubén Olmo. La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, dirigida por Manuel Coves, interpretará las composiciones del Padre Soler, Ernesto Halffter, Isaac Albéniz y Pablo Sarasate que componen el programa, mientras que los músicos y cantaores flamencos del Ballet Nacional de España acompañarán en el escenario a los bailarines en Estampas flamencas. Además, participarán como cantantes invitados la soprano Carmen Solís y el cantaor Juan José Amador ‘El Perre’. Vestuario y escenografía El montaje de estas obras que el Ballet Nacional de España estrena en Sevilla es fiel a las coreografías de Antonio. Las maestras repetidoras Maribel Gallardo y Cristina Visús han estudiado el archivo audiovisual del Ballet Nacional de España para acercarse en todo lo posible a la primera versión que montó Antonio. La mayoría de las coreografías de este programa se ha surtido asimismo de los fondos de vestuario del Ballet Nacional de España. Se ha recuperado y adaptado el vestuario original utilizado en su estreno en los años 80 para la reposición de Sonatas y Fantasía galaica. El departamento de Regiduría de Vestuario ha buceado entre las anteriores producciones hasta hallar los trajes que remitieran a la estética vigente en las distintas etapas de la vida profesional de Antonio Ruiz Soler. Por ejemplo, las bailarinas de Caracoles responden a esa arquetípica imagen flamenca asociada al boom turístico de España: batas de cola de lunares, flores en el pelo, caracoles en la mejilla y mantones de colores. Mientras que el vestuario femenino de El vito se inspira en el que utilizaba Carmen Amaya, con chaquetilla corta y falda capa que recuerda a un capote de torero. En lo que respecta a la escenografía, el criterio general ha sido la reutilización de elementos y la reproducción audiovisual de los diseños utilizados originalmente por Antonio Ruiz Soler en sus montajes. Los arcos que representan el escenario palaciego en el que Antonio situó las Sonatas son un préstamo del Teatro Real. Corresponden a la escenografía diseñada por Daniel Bianco para la producción Las bodas de Fígaro. Mientras que el telón pintado con el escudo idealizado de los alabarderos se ha sustituido por una proyección creada por José Maldonado. El también bailaor y coreógrafo ha diseñado además otras piezas audiovisuales para Estampas flamencas con el palo flamenco de cada una como hilo conductor. Centenario Antonio Ruiz Soler Teatro de la Maestranza, Sevilla 15 y 16 abril 2021 19.00 h. PROGRAMA CENTENARIO ANTONIO RUIZ SOLER SONATAS Coreografía: Antonio Ruiz Soler Música: Antonio Soler Dirección musical: Manuel Coves Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Orquestación: Juan José Solana (Orquestación a partir de la versión de Ángel Currás sobre el original de Antonio Soler) Escenografía original: Carlos Viudes Escenografía arcos: Daniel Bianco (Escenografía del Teatro Real de Madrid) Escenografía suelo: Basado en la escenografía original de Carlos Viudes Iluminación: Felipe Ramos Proyecciones telones: José Maldonado Vestuario: José Caballero y Vicente Viudes. Zapatillas y Calzado: Sansha y Danzes-Vous Lanzas alabarderos: María Díaz Reposición: Maribel Gallardo Estreno absoluto el 20 de julio de 1953 por Antonio y su Ballet Español, en el II Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Jardines del Generalife. Estreno absoluto el 11 de junio de 1982 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro Lope de Vega de Sevilla. Partes: Introducción. Sonata núm. 2, en Mi bemol mayor 1. Sonata núm. 85, en Fa sostenido menor 2. Sonata núm. 84, en Re mayor 3. Sonata núm. 86, en Re mayor 4. Sonata núm. 88, en Re bemol mayor 5. Sonata núm. 90, en Fa sostenido mayor 6. Sonata núm. 2, en Mi bemol mayor 7. Sonata núm. 87, en Sol menor 8. Sonata núm. 38, en Sol menor 9. Sonata núm. 89, en Fa mayor Saludos finales. Sonata núm. 90 en Fa sostenido mayor En 1952, el director Edgar Neville le pidió a Antonio que preparara algún baile original para la película Duende y misterio del flamenco. Además del primer martinete bailado, incluyó una primera versión, más reducida, de las Sonatas, con música del Padre Soler, una de sus obras de más éxito de su repertorio posterior. Esta primera versión ya dejaba apreciar que su estilo de escuela bolera no seguía los postulados de la escuela tradicional ni en los pasos de baile, ni en el braceo, los toques de palillo ni en la estética goyesca. La escuela bolera que presentó Antonio en una escenografía palaciega, con infantas, cortesanos y alabarderos, es una mezcla de bolera con danza clásica de gran complejidad técnica. Un año después, el primer programa de su compañía Antonio Ballet Español incluyó la suite completa de ocho sonatas, interpretada por toda la compañía de 35 bailarines en distintos cuadros. El estreno tuvo lugar dentro del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, celebrado en los Jardines del Generalife. VITO DE GRACIA Coreografía: Rosario y Antonio Música: Popular Dirección musical: Manuel Coves Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Orquestación: Manuel Coves Iluminación: Felipe Ramos Vestuario: Mujer: Pedro Moreno y realización Justo Robles ‘Salao’. Hombre: realización sastrería González, fondo de vestuario del Ballet Nacional de España Calzado: Gallado. Reposición: Maribel Gallardo, Miriam Mendoza y Rubén Olmo Estreno el 15 de abril de 2021 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Durante los años en los que el dúo de Rosario y Antonio vivió y actuó en Estados Unidos en la década de 1940, la pareja también participó en diversas películas musicales rodadas en Hollywood. Una de ellas fue Hollywood Canteen (1944), un espectáculo coral realizado para animar a los soldados que luchaban en la Segunda Guerra Mundial. El número para versión orquestal de la música tradicional andaluza conocida como El vito que se incluyó en esta película permite vislumbrar cómo eran los espectáculos con los que la pareja recorrió toda América: un rápido entrelazar de giros y zapateados en el que predominaba la espectacularidad sobre la técnica. Rubén Olmo ha elegido este baile como un guiño a la faceta cinematográfica de Antonio Ruiz Soler, que después continuaría en España ya como actor protagonista y no solo bailarín. ESTAMPAS FLAMENCAS Coreografía: Rubén Olmo (Taranto y Caracoles), Miguel Ángel Corbacho (Martinete y Zorongo). Música: Martinete: popular. Zorongo: Enrique Bermúdez, Taranto: Diego Losada, Caracoles: Víctor Márquez Textos: Federico García Lorca y letras populares Escenografía y audiovisuales: José Maldonado Iluminación: Felipe Ramos Vestuario: Martinete: Camisa Lopez de Santos, pantalones González; Zorongo: Fondos BNE, realización bata de cola Lina. Hombres: realización González; Taranto: Realización José Antonio Arroyo; Caracoles: Batas de cola Justo Robles ‘Salao’. Calzado: Gallardo Martinete Zorongo Taranto Caracoles Estreno absoluto el 15 de abril de 2021 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Rubén Olmo y Miguel Ángel Corbacho han creado cuatro piezas inspiradas en el estilo, la estética y el carácter de Antonio Ruiz Soler. Estas coreografías recorren el flamenco tradicional desde sus orígenes, tanto de vestuario como musicalmente. Este repaso del cante, el baile y el toque primigenios transita por los palos flamencos habituales en los trabajos de Antonio: el zorongo, el martinete, el taranto y los caracoles. Sigue la estela de la puesta en escena que utilizaba en sus montajes de flamenco, con una coreografía más actual. LEYENDA “ASTURIAS” Coreografía: Carlos Vilán Música: Isaac Albéniz Dirección musical: Manuel Coves Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Orquestación: Albert Guinovart Iluminación: Felipe Ramos Realización de vestuario: Lopez de Santos Calzado: Gallardo Edición musical: Tritó Edicions Estreno absoluto el 16 de octubre de 2016 en la Ópera Nacional de Bucarest. Estreno el 15 de abril de 2021 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Cuando Esther Jurado, bailarina principal invitada del Ballet Nacional de España, pidió a Carlos Vilán que creara para ella una coreografía de clásico español, el bailarín y coreógrafo argentino la imaginó bailando con una bata de cola la partitura Asturias de Albéniz desconociendo que su madre era asturiana. Esta coreografía, que tituló Leyenda, se estrenó en la Gala de Estrellas de la Ópera de Bucarest en 1998. Rubén Olmo ha querido incluirla en este programa porque la composición de Albéniz era habitual en el repertorio del Ballet de Antonio, aunque en su caso lo interpretaba un bailarín masculino. Para el director del Ballet Nacional de España, esta creación de Carlos Vilán encajaba con el espíritu de este programa porque el coreógrafo conocía muy bien el estilo del maestro. Carlos Vilán trabajó estrechamente con Antonio como repetidor de El Rocío, obra que María Rosa encargó a Antonio para su compañía. ZAPATEADO Coreografía: Antonio Ruiz Soler Música: Pablo Sarasate Dirección musical: Manuel Coves Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Orquestación: Manuel Coves Diseño de iluminación: Ginés Caballero (AAI) Realización de vestuario: Primer elenco: Taller González. Segundo Elenco: José Antonio Arroyo Calzado: Gallardo Estreno absoluto en 1946 por Antonio, en el Teatro Bellas Artes de México. Estreno el 14 de junio de 1982 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro Lope de Vega de Sevilla. La interpretación que Antonio Ruiz Soler realizó de la música de Pablo Sarasate elevó su prestigio como bailarín y coreógrafo y se convirtió en una de las joyas de su repertorio desde su estreno en 1946 en el Teatro Bellas Artes de Buenos Aires. La influencia del claqué que se aprecia en la técnica de este zapateado lo convierte en una virtuosa muestra de flamenco estilizado. En 1959, Antonio interpretó una versión de este solo andando por una carretera rural en la película Luna de miel, una coproducción hispano-británica dirigida por Michael Powell, que visualmente remite al Gene Kelly de Un americano en París. Con los años lo han bailado innumerables primeros bailarines de diversas compañías, todos ellos intentando seguir la máxima de Antonio: “Bailarlo es acariciar el suelo; hay que hablar con el suelo, no dar patadas”. FANTASÍA GALAICA Coreografía: Antonio Ruiz Soler Música: Ernesto Halffter Dirección musical: Manuel Coves Real Orquesta Sinfónica de Sevilla Soprano: Carmen Solís Escenografía original: Carlos Viudes Figurines: Carlos Viudes Adaptación de escenografía: Jesús Acevedo Realización de escenografía: Sfumato Iluminación: Ginés Caballero (AAI) Vestuario: Encarnación, Perís y Sastrería González Calzado: Gallardo y ArteFyl Edición musical: Monge y Boceta Reposición: Cristina Visús Estreno absoluto el 30 de junio de 1956 por Antonio y su Ballet Español, en el V Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Jardines del Generalife. Estreno el 12 de mayo de 1979 por el Ballet Nacional de España, en el Teatro Juárez de Guanajuato, México. Esta coreografía sublima la estilización de las danzas populares en la que Antonio Ruiz Soler fue un maestro. En este caso, Antonio reinterpretó la muñeira gallega a través de la técnica clásica, combinando el baile coral y el paso a dos. Sin perder referencias como las vieiras y los arcos florales, trasladó el baile más popular de Galicia de la plaza de un pueblo al teatro de cualquier ciudad del mundo, haciendo visibles la armonía y la poesía de las notas de Ernesto Halffter sobre la leyenda de la Santa Compaña. Fotografías Pablo Guidali
- Acertado estreno de la CND en los Teatros del Canal
El programa exhibido en la Sala Roja de los Teatros del Canal dentro del Madrid en Danza, ha sido un acierto. La primera parte del espectáculo se inicia con el poético lirismo de “Remansos”, de Nacho Duato, rescatado para el enriquecimiento de actual repertorio, seguido de “Arriaga”, una coreografía de tres autores: Mar Aguiló, Pino Alosa y Joaquín de Luz; en la segunda parte, el estreno absoluto de “In paradisum” de Antonio Ruz. El sustrato musical otorga la coherencia a estas tres piezas tan distintas, pero las partituras escogidas son todas obras destacadas del repertorio musical español. Ha sido para mí una feliz casualidad haber escuchado 2 veces en la misma semana el cuarteto para violín de Arriaga, pues al día siguiente del estreno asistí a un magnífico concierto a cargo del “Cuarteto de la Orquesta de Cámara rumana” donde lo interpretaron. Sobrecoge esta composición tan bella cuando pensamos que su autor falleció una semana antes de cumplir los 20 años. Sin embargo, la coreografía no trasluce esta triste historia sino que se compone de escenas grupales dinámicas, que mostraron una gran sincronización entre los bailarines, alternadas con algún “paso a dos” de concepción muy original. La pieza emana vivacidad. El estreno de “In paradisum” certificó una vez más el talento de uno de nuestros mejores coreógrafos, Antonio Ruz, quien se crece más cuanto mayor es el número de bailarines que maneja en escena. La carga simbólica y plástica de esta nueva obra conmueve. Encantó al público. Se inicia con una sola bailarina que tiembla. La obra va trascendiendo y desde los fragmentos de la hermosa música de Tomás Luis de Vitoria combinada con piezas modernas, los intérpretes van convergiendo, aunque habitan en una niebla, (subrayada en la iluminación) buscando la compañía y marcando también la diferencia de cada uno (visten trajes totalmente distintos unos de otros), salvo en la escena final donde ya todos son iguales. Es un único sentimiento de desvalimiento humano expresado a través del tiempo y la historia. A medida de que la Compañía Nacional de Danza se adentra en nuevas producciones, se confirma el buen gusto de su nuevo director, Joaquín de Luz, en la selección de los títulos. Cada programa es un paso más hacia la necesaria consolidación de la identidad de nuestra Compañía Nacional de Danza. MERCEDES ALBI Fotografías Alba Muriel
- De Georges Balanchine a Mr. B. Su historia a través de las mujeres (2ª parte)
La recién compañía Ballet Society fue acogida con tan gran éxito que el director financiero del City Center Theater, les ofrece su primera sede estable. A partir de entonces hasta nuestros días será conocida con el nombre de New York City Ballet desde 1948. Georges Balanchine encuentra su primera musa nacida en Estados Unidos: María Tallchief (1925-2013). Era tan genuinamente americana que su padre era un indio de la etnia de los osage. Su historia parece un cuento fantástico, pues en el terreno de la reserva se encontró petróleo y los indios se hicieron millonarios. La familia pudo costear a sus hijas una refinada educación que incluía clases de ballet con Bronislava Nijinska. María era solista de los Ballets Rusos de Montecarlo, cuando decide audicionar para el NYCB. Ella será la piedra angular sobre la que Balanchine edificará el repertorio de la nueva compañía. Se casa con ella en 1946. Su nueva esposa, veinte años más joven, es el símbolo de la nueva américa que resurge con fuerza después de la II Guerra Mundial, dispuesta a dominar el mundo. Y es que la energía que despliega la bailarina encanta a Balanchine sobre el escenario, pero no en la vida cotidiana. Al bailarín Robert Weiss, le comentará: “¿Sabes? Amo a María, gran bailarina, gran mujer, es como un tigre. Estar casado con un tigre es muy excitante, pero después de un cierto tiempo, requiere demasiada energía…” En el mismo sentido María opinará sobre su matrimonio: “El trabajo era lo prioritario… La pasión y el romanticismo no tenían su espacio en nuestra vida de casados. Ahorrábamos nuestra emoción para la clase de ballet”, incluso llega a confesar que dormían en camas separadas. Los nuevos ballets son ideados para ella como figura central, siendo capaz, incluso, de bailar todas las funciones. Además, por intereses financieros la compañía consideró conveniente rescatar títulos que fuesen conocidos para el gran público. Así, a continuación la podemos admirar bailando un fragmento de la Princesa Encantada de “El Pájaro de Fuego”, muestra clara de la proeza técnica exigida en la que se aprecia el sello definitorio del estilo balanchiniano, seguido de un extracto de "Sylvia". Se divorcian en 1952. Aunque María continuará en la compañía y su ex-marido seguirá creando roles para ella, pero una jovencísima bailarina ha cautivado su corazón. Tanaquil Leclerq (1929-2000), se convertirá ese mismo año en su cuarta esposa. Georges Balanchine se ha transformado en el poderoso Mr. B. Se ha consolidado su planteamiento de que los ballets sean de tema abstracto, prefiere no contar nada ni ornamentar nada más allá de lo que es la danza. Los bailarines deben mantener el rostro hierático para expresar únicamente con el movimiento de sus cuerpos, que se torna rápido y audaz. Llama la atención el hecho de esta pretensión de despojar a la coreografías de cualquier atisbo de sentimentalismo se corresponde con la frialdad de su carácter. Cuenta Ruthana Boris que un día de 1937 estaba Balanchine en la sala de ensayos, cuando Lincon Kirstein entró, le dejó un telegrama encima del piano y se marchó. Balanchine no le prestó ninguna atención hasta que la clase terminó. Entonces abrió el telegrama, que estaba ribeteado en negro, lo leyó y lo dejó abierto sobre el piano. Se marchó, sin decir palabra ni mostrar sentimiento alguno... Ruthana, intrigada, lo leyó: el padre de Balanchine había muerto. Lincon Kirstein, para justificar su modo de ser, porque a pesar del largo tiempo que colaboraron juntos no llegaron a entablar lazos de amistad, decía que Balanchine "era georgiano como Stalin". Alexandra Danilova explica cuales son las razones que a su juicio justifican la dureza de su modo de ser: "Creo, quizás, que no sabía como se debía amar a otro ser humano. Tal vez si él no se hubiera separado tan pronto de su familia, lo habría aprendido... Toda la dureza de los acontecimientos que vivimos durante la revolución rusa le afectaron a él y nos afectaron a todos. En cierto sentido, fuimos como animalillos salvajes. Fuimos obligados a tener que sobrevivir solos, a salir como fuese adelante, y eso nos marcó." El tiempo va pasando y su poder aumenta, mientras deja atrás su juventud, de lo cual es plenamente consciente. Cada nueva mujer supone un salto de al menos diez años más de diferencia de edad sobre la anterior. Las niñas formadas en la American Ballet School han crecido y el elenco del NYCB puede nutrirse con sus propias bailarinas. Las exigencias de Mr. B alcanzan una nueva cota, el mismo las crea y las recrea a la manera de un prototipo. Su última esposa, Tanaquil Leclerc, es un claro exponente de la bailarina tipo balanchiniano: alta, esbelta y de largas piernas, que danza con innata musicalidad. Aquí la podemos admirar en "Sinfonía concertante" Balanchine ya no se adapta a las condiciones de su musa elegida, sino que, al transformarse en Mr. B, son ellas las que tienen que esforzase en encajar dentro del canon estético que impone. Pero un terrible drama está apunto de acontecer. El filósofo Plotino escribió que quien se abraza a un cuerpo hermoso y le entraga su alma, terminará sumergido en la tiniebla de las sombras. Y ese fue el caso de Mr. B. Encontrándose el NYCB de gira por Europa, Tanaquil enferma en Copenhague y la ingresan con unos raros síntomas. Los médicos están desconcertados hasta que finalmente emiten el diagnóstico. Vida Brown, maestra de la compañía, cuenta que una noche, sobre las 5:30 h. alguien tocó a la puerta de su habitación y cuando abrió, allí estaba Balanchine con aspecto cadavérico. "Es Tanny, tiene polio", dijo y se abrazaron llorando. Tanaquil nunca volverá caminar. Curiosamente, cuando tenía 15 años fue protagonista de ballet benéfico titulado "Resurgence". Ella interpretó a una enferma de polio y el mismo Balanchine, ataviado con una capa negra, simbolizaba la enfermedad. Él consideró que fue un presagio, y aunque en "Resurgence" la muchacha paralítica logra levantarse y andar, en el mundo real no sería así. Balanchine queda atado a una mujer que no puede andar. Tardará años en poder divorciarse, aunque finalmente lo hará. Aspira a casarse con otra bailarina de sus bailarinas del NYCB, Suzzane Farrell. Pero cuando Balanchine regresa de México, donde logró al fin obtener su divorcio, se encuentra con la terrible sorpresa de que Suzzane se ha casado con otro, Paul Mejía, un bailarín de la compañía. Mr. B confersará al periodista Solomon Volkov: "Es duro tratar con jóvenes bailarinas cuando tú ya no eres joven, cuando has pasado de los cincuenta. Si ellas tienen diecisiete, prefieren ir con sus amigos de diecisiete. Naturalmente, te puedes plantear filosóficamente la cuestión: qué es esto, qué sucede, qué será. Pero ello te consterna, especialmente, si lo que tú no quieres es simplemente causar una impresión agradable, sino que te encuentren atractivo... Si te interesas mucho en ellas, puedes salir muy dañado. El amor es muy importante en la vida del hombre, especialmente hacia el final. Más importante que el arte." Suzzane terminará marchándose del NYCB debido a que Balanchine impide que su esposo vuelva a bailar en escena, lo que cortará de cuajo el desarrollo de la carrera de la bailarina durante una década. Ella se convertirá en una verdadera obsesión para Mr. B que quiere encontrar una sustituta idéntica. Hubo otras "musas", pero tal vez la única que tuvo el valor de contar abiertamente lo que le ocurrió fue Gelsey Kirkland. Ella cuenta que a Mr. B solo le importaba su aspecto físico, no lo que sentía; que él consideraba que ella tenía una cabeza desproporcionada para su cuerpo, y que incluso la presionó para hacerse la cirugía estética con el fin de parecerse a Suzzane Farrell... Su testimonio es espeluznante. Mr. B vive rodeado de sus bailarinas, algunas casi niñas, que lo adoran y harán cualquier cosa por complacerle y lograr inspirarle un papel que lance al estrellato. Toda existencia se compone de luces y sombras, y al modo lunar en Balanchine existe la cara de un hombre elegante que oculta un lado mucho más oscuro. Pero la alta sociedad de NY y la prensa nunca desvelaran lo que era un secreto a voces. Balanchine se cuida mucho, odia envejecer y es asiduo de todo tipo de tratamientos. Irá a Suiza para hacerse una cura de rejuvenecimiento, consistente en inyecciones de células extraídas de órganos reproductivos animales. De repente, enferma, deja de poder coordinar sus movimientos. Su deterioro mental es galopante. Es ingresado en el Roosevelt Hospital of pneumonia durante seis meses. Lo más granado del mundo de la danza irá a visitarle: sus ex-mujeres, sus bailarines, Barishnicov le lleva comida de un restaurante georgiano, Nureyev se arrodilla ante su cama... Fallece el 30 de abril de 1983. La autopsia revela que la causa fue la enfermedad de Creutzfeldt Jakob o encefalopatía espongiforme, tal vez provocada por los tratamientos de rejuvenecimiento que se practicó. Su testamento también provocó sorpresa para el NYCB, pues no legó a su compañía los derechos de las coreografías, sino que los repartió entre una 13 personas diferenciados por títulos. Aunque el gruesos de los mismos fue repartido entre 3 mujeres: Tanaquil Leclerc -le donó el conjunto más rentable entre el que se encontraban los derechos del ballet más rentable: "Cascanueces"-; Barbara Horgan, su asistente personal -quien confesó que la donación a Tanaquil se debió a que Balanchine siempre se sintió culpable por lo que le sucedió-; y la bailarina alemana Karin von Aroldingen, en cuya familia Mr. B se había sentido acompañado en sus últimos años. Se unieron y crearon la Balanchine Foundation para preservar los derechos y memoria del artista. Para Karin coreografío "Who cares?", todo un arquetipo de exhibición acrobática de aquellas bailarinas que fueron conocidas como las velocistas del ballet y marcaron toda una época. Un bello recuerdo de unos títulos que constituyen el gran legado imperecedero del más destacado coreógrafo del siglo XX. MERCEDES ALBI Todas sus mujeres acudirán a su entierro salvo Vera Zorina.
- De Georges Balanchine a Mr. B. Su historia a través de las mujeres
Era mayo de 1927, la compañía de Ballets Rusos llega en gira desde Marsella a actuar en el Liceo de Barcelona. Es algo que suele suceder en todas las primaveras. Cuenta Richard Buckle que Diaghilev se enteró de que los bailarines le estaban preparando una fiesta sorpresa cuando regresaran a París, para conmemorar el 20º aniversario de la compañía. Pero él se opuso y dijo: "Un aniversario es el principio del fin, algo que cierra una carrera. Y yo no estoy dispuesto a abandonar... Deseo seguir siendo siempre joven" Sin embargo, moriría dos años después, en Venecia. En mi colección cuento con un programa de aquella función. La piezas representadas en el Liceo no eran los últimos estrenos de la compañía, sino coreografías de Massine que estaban en su mayoría incorporadas desde hacía tiempo al repertorio, como muestra el programa. Sin embargo, aunque la muerte está pronta de sorprender a Serge Diaghilev poniendo fin a sus Ballets Rusos, en ellos mismos se contiene el germen del futuro. Basta echar una vistazo a las fotografías de los bailarines que ilustran la página central del programa: En la esquina inferior izquierda, casi ocultando su rostro con la mano y sin que, a diferencia de los demás pueda identificarse por su vestido el rol que interpreta, figura un joven bailarín llamado Georges Balanchine. Tampoco el programa desvela qué bailó, aunque figura entre los bailarines "primerísimos" de la compañía. Cuando Diaghilev en 1924 contrató en París a aquellos 4 jóvenes que había escapado de Rusia, Alexandra Danilova, Nicolás Efimov, Georges Balanchine y su primera esposa, Tamara Geva, fueron incorporados a la compañía como bailarines. Si bien, advertido el empresario sobre la capacidad de Balanchine para coreografiar, se le dio la oportunidad de montar los bailables de las Óperas en Montecarlo. Superado el reto, poco a poco fue empezando a estrenar alguna obra como "Pastorale", que data de 1926. En la siguiente fotografía correspondiente a este ballet se encuentran sus dos primeras musas: a un lado Tamara Geva y en el contrario, Alexandra Danilova, quien a pesar de que era su mejor amiga, estaba próxima a sustituirla en el corazón de su esposo. ¿Era George Balanchin un buen bailarín? El mismo responderá a su biógrafo Taper: "Lo fui, aunque ahora no lo parezca, fui un bailarín maravilloso." El secretario de Diaghilev, Boris Kochno, comparte esta opinión y escribe: "En los pocos papeles que bailó, Balanchine fue maravilloso" y añade, "le gustaba ser cómico y a veces sobreactuaba". También Tamara Geva opina sobre la preferencia que él sentía por maquillarse e interpretar papeles que requerían parecerse lo menos posible a cómo era. Lo más probable es que no bailase en el programa del Liceo, o quizás hiciese papeles acusadamente teatrales, como el corregidor del Sombrero. Ese año sufrió una lesión de rodilla que le fue mal operada, dando al traste con su carrera de bailarín. Esa es la razón por la que en su foto no aparece ataviado para un rol, porque no pudo danzar ninguno significativo. Pero Georges era un superviviente, una de las características que mantiene a lo largo de su trayectoria es su enorme capacidad de adaptación. Desde que empezó a coreografiar con catorce años la fiesta de fin de curso ("La nuit"), supo buscarse la vida y comenzó diseñar pequeñas piezas con un toque erótico y acrobático, que danzaba con Tamara Geva en los music-halls de San Petersburgo para ganarse el sustento. La más curiosa característica de aquel que estaba destinado a modificar el rumbo del ballet en el siglo XX, es que en su vida todo se mezcla. Sus creaciones coreográficas dependen absolutamente de los avatares de su vida personal y de su forma de ser. A Balanchine le encantan las mujeres. Ellas se van sucediendo en su vida y en la escena. Podrían clasificarse sus obras en en períodos diferenciados con el nombre de la mujer que habita en su corazón, su trayectoria profesional toma el rumbo que van marcando sus encadenados amores. Nunca ama a dos al mismo tiempo, pero ellas aparecen y desaparecen de su existencia dejando en cada ballet una huella perenne. Y la de Alexandra Danilova está en la Terpsícore de su "Apolo y las musas". El gran coreógrafo cae rendido ante las bailarinas, siempre bellas, jóvenes y de gran talento en las que se inspira. Robert Gottilieb afirma en su biografía: "Él tuvo relaciones con muchas mujeres que bailaron para él, y varias de sus amantes y amigas lo describen como un hombre enormemente sensual". A Alexandra Danilova la sucede una niña, Tamara Toumanova, que solo tiene 13 años cuando la descubre en París como alumna de la escuela de Olga Preobrazhenskaya. Será una de las tres famosas "baby ballerinas" del Ballet de Montecarlo para las que crea varios ballets. Balanchine, que tenía entonces 29 años, hubiera deseado casarse con ella, pero su madre, que siempre la acompañaba, se lo impide. Lincon Kirstein propuso a Balanchine marchar a los Estados Unidos bajo su mecenazgo con el ambicioso objetivo de fundar la compañía de ballet americano "con bailarines estadounidenses y que no dependiera del repertorio europeo". Aceptó el reto a condición de que primero montasen una escuela para formarlos. Nació en 1934 la School of American Ballet, y coreografió "Serenade" para las 17 alumnas que la componían, emprendiendo una gira por todo el país con gran éxito. El germen del ballet americano comenzaba a echar raíces. Balanchine caerá rendido ante otra bellísima bailarina que está vez sí se convertirá en su esposa: Vera Zorina, quien entonces se encontraba anímicamente desolada por una relación que había mantenido con Leonide Massine. Ella será su "Water Nymph" en una secuencia de la película The Gold-wyn Follies, una escena muy interesante nos permite apreciar el proceso entre lo que Balanchine imagina y su plasmación real. Así el mismo describe preso de entusiasmo: "Será maravilloso, precioso, gran escenario, redondo, con columnas griegas a cada lado; entonces, en el fondo la estatua de un gran caballo blanco. El poeta llega y ve la a la preciosa Ondina salir del agua... cubierta de flores blancas. Ella, lentamente, lentamente sale del agua -estará sexy con las telas húmedas pegadas a su cuerpo-, entonces ella bailará en el agua, y el poeta caerá rendido de amor por ella" Gracias al milagro del cine podemos al fin admirar la filmación de una coreografía de Balanchine interpretada por la mujer para quien la soñó. Las piezas que crea para la hermosa Zorina son hechas a su medida y para su lucimiento. Se observa claramente una relación directa entre amor-deseo y coreografía. Pero Zorina lo deja y se casa con un productor musical con quien tendrá un hijo en menos de un año. Ella le reprocha en sus memorias: "Ponía a sus mujeres en un pedestal, donde ellas no necesariamente querían estar. Las mujeres no buscan ser idealizadas, porque ello las deshumaniza. Ser amada en exceso puede ser algo opresivo, incluso, sofocante." Lincon Kirstein regresa de la guerra en 1946 y crearán una compañía que en un principio se denominó Ballet Society. Comenzará para Georges Balanchine una época de gran efervescencia creativa en la que desarrolla las líneas maestras de su estilo. Nacerán títulos como "Los 4 temperamentos" o "Tema y variaciones", un ballet encargo del American Ballet, que tendrá como protagonistas a Alicia Alonso y su pareja de entonces, el bailarín Igor Youskevitch. A medida que transcurre el tiempo, Balanchine acrecienta cada vez más su grado de exigencia sobre los bailarines. No le gusta que Igor Youskevitch exprese sentimientos, quiere que olvide los tics del bailarín romántico y le corrige incesantemente. La misma Alicia Alonso cuenta como el coreógrafo la exprime hasta alcanzar el límite de sus posibilidades. Está naciendo Mr. B y dejando atrás aquel joven llamado Georges Balanchine. (continuará) MERCEDES ALBI
- Conversando con Pablo Savoye, la ilusión de enseñar ballet
Es indudable que Pablo Savoye, desde que los azares de la vida le hicieran instalarse en nuestro país, se ha convertido en uno de los maestros de referencia en lo que a ballet se refiere. Desde su alianza con Carmina Ocaña en el año 2003, comparte con la gran maestra su célebre escuela en Madrid, que lleva sus nombres: Escuela de Ballet Carmina Ocaña y Pablo Savoye. Pablo es muy inquieto como muestra su propia trayectoria internacional. Nacido en París, de madre española, recibe su primera formación en la Escuela de la Ópera de París hasta la edad de 15 años, que desea explorar nuevos horizontes y se deja tentar por Peter Martins a proseguir sus estudios en Nueva York, bajo la tutela del célebre profesor Stanley Williams en la School of American Ballet. Su experiencia pedagógica se remonta a 1987 cuando, de forma accidental tuvo que hacerse cargo del Real Ballet de Flandes durante una gira por los Estados Unidos, y comenzó a impartir las clases y ensayos de la compañía. Desde entonces no ha parado y desarrolla una trayectoria paralela en el mundo de la docencia, que le ha llevado a ser maestro invitado en un sinfín de lugares (Bélgica, Reino Unido, Japón..), y España (Conservatorio de Danza de Murcia, Compañía de Joaquín Cortés, Compañía de Aída Gómez, Nuevo Ballet Español, y en los últimos años, a la Compañía Nacional de Danza -Nacho Duato-, a la compañía internacional Ángel Corella al Taller Estudio del Ballet Nacional de España -José Antonio)… En su enseñanza incorpora las bases de la Escuela de la Ópera de París, influenciadas por la técnica americana desarrollada por la School of American Ballet (recibida directamente de Stanley Williams). -¿Cómo ha sido este año de pandemia? Ha sido un año muy muy duro; justo hoy 14 de marzo hace ya un año… -¿Cómo lo habéis vivido en vuestra Escuela? -Cuando vimos que la Comunidad de Madrid cerraba todos sus centros, preferimos anticiparnos a la declaración de estado de alarma y cerramos. No quisimos poner en riesgo la salud del alumnado. -¿Carmina se ha marchado? -Por edad, al ser persona de riesgo, no está físicamente, pero sigue presente porque la comunicación con ella es tan continua que incluso ha empezado a dar clases por Zoom Yo abrí a mitad de junio pasado, cuando las medidas de la desescalada lo autorizaron, aunque con muy pocas esperanzas de seguir adelante y convencido de que iba a tener que echar el cierre para siempre… -¿De qué modo la Escuela ha podido continuar? -Con mucho trabajo y esfuerzo y con la ayuda y el apoyo de amigos. En verano vinieron a dar clases: Carlos López, Ballet Master del American Ballet Teatro, pero también Fabrice Edelmann o José Carlos Blanco entre otros; y sobre todo gracias al nuevo equipo de profesores que reuní y que ahora forma parte de la escuela. Estoy contento de haber conseguido superar esta desastrosa etapa, mantenido el rumbo, volviendo a ofrecer a tantos alumnos la posibilidad de aprender y disfrutar de nuestras clases y de la danza en general. -Y el riesgo de brotes ¿Habéis corrido peligro? -Hemos tenido suerte. A día de hoy puedo afirmar que gracias a las medidas sanitarias que llevamos a rajatabla y que los alumnos han mantenido con mucha disciplina, no hemos tenido ni un solo caso de contagio en estos 9 meses. Sobre este tema es importante que te diga algo -Claro, dime. -Es importante señalar que por lo general, en todo el ámbito de las Artes escénicas se ha demostrado que la cultura es segura y que tanto los artistas como las personas de su entorno, incluido el público que va al teatro, son gente que tiene cuidado y dónde ha habido muy poca incidencia. Tenemos que seguir yendo al teatro, la cultura es segura y el mejor consuelo para los espíritus sensibles de los maravillosos y anónimos aficionados que son sus sustento. Por favor, que no se tenga miedo. -Háblame de tu actual cuadro de docentes. -Tengo todo un nuevo equipo con el puedo contar y del cual estoy muy contento: un profesor de Preparación Física para bailarines Andreas Anghel, único en su ámbito en España; una estupenda alumna de Carmina, Marina Arnal, que hizo sus prácticas con nosotros da las clases de Elementales-Iniciación e Intermedio con una metodología calcada a la de Carmina; Allan Falieri y Manuel Garzón reconocidos profesores de Danza Contemporánea y Aída Badia, ex bailarina de la CND y profesora muy solicitada que no necesita introducción y que nuestras alumnas adoran… -Me encanta Aída. Cierto que quien la ha visto en escena, pues… Ella no necesita presentación. -En realidad, las cosas parecen que van mejorando y vamos viendo la luz al final del túnel. Los bailarines somos muy luchadores y supervivientes. Si lográsemos unirnos un poco, podríamos ser un colectivo muy potente y exigente. -Además de tu equipo estás tú, que se te considera uno de los mejores maestros del panorama español. -Bueno no sé yo, eso son palabras mayores y un muy bonito alago la verdad, pero creo que la gente necesita y les encanta ponerte una etiqueta, aun así, siempre es agradable que aprecien tu trabajo y sobre todo recibir el reconocimiento de tus homólogos y de la gente del gremio: el caso es que llevamos muchos años consiguiendo buenos resultados. -¿A qué te refieres con buenos resultados? -A los alumnos que pasan por ti y cumplen su sueño. Te pongo un ejemplo: desde aquella vez que estuviste con nosotros en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián, para el programa de Paquita del JOVEN BALLET IMPULSA, la mayoría de las alumnas que has visto bailar desde entonces se han ido incorporado a compañías como el Ballet Nacional de Finlandia, el Ballet Estatal de Varna o el Teatro Mariinsky y también de nuevo, en la Compañía Nacional de Danza. -Me alegro mucho, y actualmente ¿Cómo están los planes del Joven Ballet Impulsa? -Estamos preparando nuestra próxima actuación del 7 de Abril en el CC Paco Rabal con un programa de solos y variaciones clásicas (algunas de Paquita, Bella Durmiente, Raymonda, Gamzatti, Carmen, etc..), un paso a dos neoclásico que estoy montando, el paso a dos de Corsario, y unas escenas de cuerpo de baile del ballet de Don Quijote además del paso a dos del tercer acto. Y por cierto El JOVEN BALLET IMPULSA de momento y debido a la situación, está en suspenso, pero quiero que vuelva para el próximo curso, en Mayo se abrirá el plazo de inscripciones de nuestra Formación Profesional y toda la información estará como siempre en nuestra web. -Oye y cuéntame ¿Qué más planes hay?, porque tu siempre tienes proyectos en marcha… -Dentro de un par de semanas, el 29, empieza el Cursillo de Primavera y en Julio volvemos a ofrecer nuestro GRAN CURSILLO DE VERANO, cursillo intensivo que se prolongará hasta Agosto y que en esta edición tendrá la novedad de dedicar las clases de Danza Contemporánea de las 2 primeras semanas, al MUNDO FORSYTHE. Para ello tengo confirmado NOAH GILBERT, de todos conocido, que lleva más de una década reponiendo los ballets de Forsythe en las grandes compañías de todo el mundo, así como nuestra profesora Aída quién estrenó y bailó todas las obras de Forsythe que se programaron en la CND en los últimos años, y he hablado con Ana Catalina Román, especialista de la técnica de improvisación y el estilo de Forsythe, y con unos bailarines de su propia compañía de Frankfurt, quiénes debido a las dificultades del COVID19 me tienen que confirmar, pero confío que todo saldrá adelante. ¡Van a ser unas semanas muy interesantes! -Y ¿Antonio Ruz? He oído que también iba a ir a impartir algo. -Sí, le he pedido que viniese a dar un taller a Antonio. Te adelanto que será del 26 de Julio al 6 de Agosto. Espero poder tenerle para los próximos cursos como invitado en cuanto pueda, y su agenda se lo permita, pues está muy ocupado con sus proyectos. Y es que empezando en Septiembre 2021, porque quiero añadir a nuestra Formación Profesional un nuevo programa de 3 años que pondrá el acento sobre la Danza Contemporánea y Neoclásica, para poder dar a los alumnos una formación aún más completa y ofrecer una opción a los que quieren desarrollarse y dedicarse a otros estilos. -Me alegro que sigas adelante con tanto "impulso". Dentro de lo que cabe, la escuela sigue adelante y espero que Carmina pueda volver pronto, si no para el Intensivo de Verano, para el próximo curso, y estoy convencido que hemos dejado atrás el terrible bache que nos ha tocado vivir. -Eres tremendo, cuantos planes... -Debemos esforzarnos para no detenernos. El confinamiento y todo lo que estamos viviendo en estos tiempos es muy duro, especialmente para los jóvenes, que están perdiendo tanto tiempo en una época de sus vidas importante. Creo que el daño psicológico es terrible y mayor de lo que pensamos. Tenemos por tanto que seguir y ayudar a que las cosas se restablezcan. MERCEDES ALBI
- Vicente Escudero en los poemas
Conmemorando el día 21 de marzo, Día Internacional de la Poesía, hemos querido reproducir tres poemas dedicados a este gran bailaor que fue Vicente Escudero (1888-1980) "Y tú, Vicente Escudero ¿De quien eres escudero? ¿De los grandes vencedores del ritmo, que riegan flores sobre el tablao? ¿Del caballero esforzado de la Mancha? El aire a sus pies se ensancha. Como quien coge limones coge Vicente la gracia: La agridulce aristocracia de las puras emociones. A la orilla del abismo -sacrilegio y exorcismo- dime, Vicente Escudero: ¿De quien eres escudero?... ¿De ti mismo?" JOSÉ MARÍA PEMÁN "Tronco ¿para qué te quiero? Para erguirme hecho una torre. Ni Giralda ni Teruel ni proa de Peñafiel. Mi tronco tiene una amante, torre de la Antigua, -dos por seis doce- que al verme me reconoce y baila sin caperuza. Brazos ¿Para qué os quiero? Para cantar en los bordes con pájaros de mi alero. Y la siguiriya trepa, arañando, sentranando, llanto de hiedra. Manos ¿Para qué os quiero? Para crearme el espacio y ahondar como el eco, eco del misterio seco. Dedos ¿Para qué os quiero? Para triscar dulce y neto el esqueleto y llevar con temas y con nudillos en el bastidor del proscenio la cuenta del ritmo, ritmo del cuento de no acabar. Garganta, también te quiero, garganta, gárgola limpia, ronca de estilo y conciencia, manando todos los cantes, de lo de siempre, los de antes a la vera del Pisuerga. Cintura: tu quieta. Muslos ¿Para qué os quiero? Dos rayos de arriba abajo, dos lanzas de abajo arriba. No os vayáis, no me voy, que estoy bailando, pisando, pesando, volando, quedándome, porque soy -como hay cielo y como os quiero- Vicente Escudero." GERARDO DIEGO ESPINELAS (con duendes) PARA VICENTE ESCUDERO "¿De hierro? De soledades tu baile, fiel Escudero: las verdades del barquero, las cuatro solas verdades. ¿Las bailarinas de Gades? ¡El sol de Valladolid! Quijote del aire, Cid por esos mundo de Dios probando que dos y dos son cinco. ¡Duendes, abrid! Duendes del baile más fino, más armonioso y más recto, abrid, salid del camino. Vicente va peregrino, con cañero y en camisa, embajador de la brisa, diciéndole a medio mundo cómo se baila profundo ¡Aprisa, duendes, aprisa! Sobrio, pastueño, afilado, con acento y con estilo, pendiente de siempre del hilo del arte, bien asentado, bailando en hombre, tocado por la gracia, un caballero pasó por aquí primero y lo hizo de tal manera que si Vicente volviera yo sería su escudero." CARLOS MURCIANO
- Giselle llega a Oviedo
¡Qué gran noche! Gracias a todos por acompañarnos y hacer del estreno de Giselle en el Teatro Campoamor de Oviedo una noche inolvidable. Estamos muy emocionados por la reacción del público. Las entradas se agotaron rápidamente y se palpaba en el ambiente mucha expectación y ‘hambre’ de CND. Muchas gracias a todos lo que amáis la danza y apoyáis la cultura en estos tiempos tan complicados. Anoche se estrenó, en el Teatro Campoamor de Oviedo, nuestra Giselle con gran éxito. El público asistente ovacionó a los bailarines y a los integrantes de la orquesta Oviedo Filarmonía, dirigida por Óliver Díaz. Ana Calderón y Anthony Pina dieron vida a los roles protagonistas de la dramática historia, en versión coreográfica y con dirección de escena de nuestro director Joaquín De Luz. Por muchas razones, fue una noche muy emocionante para los miembros de la Compañía. Anoche despedimos a un gran maestro y amigo, Joan Boada. Además era el cumpleaños de nuestra Myrtha, Clara Maroto, y nuestra querida maestra repetidora Yoko Taira bailaba en su tierra. Un día lleno de emociones que quisimos compartir con vosotros en directo, con la retransmisión de la clase de calentamiento de nuestros bailarines en el teatro. Nuestra Giselle continúa su camino por España y pronto volverá a bailar en Donostia-San Sebastián, Granada y Valencia. ¡Hasta pronto maestro! Ayer fue una jornada muy emocionante para todos nosotros por la próxima partida de Boada, que regresará pronto a EEUU con su familia. En 2019 Boada ingresó en la Compañía Nacional de Danza, bajo la dirección artística de Joaquín De Luz , como asistente coreógrafo. Extraordinario bailarín, Joan se ganó a lo largo de su carrera fama internacional, por su precisa técnica clásica y su capacidad dramática. Boada se unió al San Francisco Ballet como bailarín principal en 1999. A partir de su vasta experiencia como intérprete consigue una riqueza de conocimientos que Joan es capaz de transmitir a otros bailarines. Posee una increíble comprensión de la técnica masculina y sus habilidades de pareja son insuperables, es notable su musicalidad y su innato sentido del ritmo. Además Joan es asistente al coreógrafo en Giselle de Joaquín De Luz (junto a Pino Alosa) y representa el papel de Wilfred en dicha producción. Mucha suerte Joan, ¡Que nuestros caminos vuelvan a encontrarse pronto! Giselle y Albretch recorren las calles de Oviedo Como ya es costumbre en nuestras giras, ayer sacamos a los protagonistas de nuestro ballet, Giselle (Giada Rossi) y Albretch (Alessandro Riga) a los enclaves más representativos de la ciudad de Oviedo. Sus calles, su catedral o el patio de butacas del Teatro Campoamor fueron el escenario de una sesión de fotos donde nuestros protagonistas cobran más vida que nunca. Con este proyecto buscamos acercar la danza a la ciudadanía, algo que hoy es más importante que nunca. Así se presentó Giselle Joaquín De Luz, director de la CND, se reunió con los medios de prensa asturianos en el Teatro Campoamor para hablar de Giselle. Como coreógrafo y director de escena, nadie mejor que él para explicar las claves de esta Giselle con acento español que tantos éxitos está cosechando. Le acompañaron Óliver Díaz, director musical, Cosme Marina, director artístico del Teatro Campoamor y autoridades del Ayuntamiento de Oviedo. Los bailarines Giada Rossi y Alesandro Riga posaron para los fotógrafos al finalizar el encuentro con la prensa. Yoko Taira vuelve a sus raíces Yoko Taira, querida maestra repetidora y bailarina de la CND, vuelve al teatro que la vio nacer, el Campoamor de Oviedo. A los 13 años se marchaba a Madrid para proseguir con su formación y comenzar una brillante carrera profesional que inició en la Compañia Nacional de Danza solo 3 años más tarde. Ayer volvió a pisar las tablas del Campoamor, no solo como maestra repetidora, sino además con un papel protagonista en nuestra Giselle, la madre, que borda por su calidad interpretativa y sus matices dramáticos. Imágenes de Giselle + información giras
- "La Danza del Ave Fénix" por Rubén Olmo
Inolvidable interpretación de nuestro actual director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo, bailando su coreografía “La danza del Ave Fénix” en el acto de homenaje a las Víctimas del Terrorismo. Sonaban los acordes de la música de Guridi con la Orquesta Nacional de España en directo. Y allí apareció Rubén, caminando por un pasillo lateral, dirigiendo sus pasos hacia semejante reto. Iba a bailar ante el rey, la reina, los mandatarios nacionales e internacionales, los familiares de las víctimas… Las cámaras de Radio Televisión Española retransmitían el acto. Avanzaba con paso solemne, era un hombre solo sobre el que se posaban miles de ojos… Y se lanzó al vuelo con las alas de su mantón blanco. No hubo más. No le hacía falta. Su danza nos traspasó de inmediato con enorme expresividad. Su cara era la viva imagen del dolor, pero ni un solo ápice de su cuerpo permaneció inerte, hasta las manos le temblaban. Su mantón blandió en el aire las alas de la paloma blanca símbolo de la Paz. Transfiguró con la belleza de su baile tanto dolor en esperanza. Por momentos, recordaba a aquellos actores que inmortalizó el cine expresionista, o incluso grandes mimos como Georges Wague (Espectro en “El Amor Brujo” de Antonia Mercé). Y es que Rubén sabe, cómo solo lo saben los genios, ser vanguardia, exceder a todos los tópicos y emocionar, mostrando al mundo la gran elegancia de la danza española. MERCEDES ALBI
- Día Internacional de la Mujer, vídeo felicitación de la Compañía Nacional de Danza
SORORIDAD Juntas Bailamos Creamos Respiramos Juntas Nos reconocemos Nos apoyamos Nos escuchamos Juntas Nos enseñamos Nos motivamos Nos inspiramos COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA Director: Joaquín de Luz Día Internacional de la Mujer 2021 Dirección artística: Mar Aguiló Grabación y realización de vídeo: Alba Muriel Música: Aire Iluminación: Juan García Bailarines: Helena Balla Elisabet Biosca Natalia Butragueño Ana Calderón Cristina Casa Celia Dávila Elena Diéguez Kayoko Everhart Sara Fernández López Manuela Ferreira Martina Giuffrida Tamara Juárez Sara Khatiboun Natalia Muñoz Daniella Oropessa Haruhi Otani Nora Peinador Laura Pérez Hierro Shani Peretz Pauline Perraut Ana Ramos Giada Rossi Miranda Silveira Irene Ureña Ion Agirretxe Alessandro Audisio José Alberto Becerra Juan José Carazo Mario Galindo Marcos Montes Milos Patiño Anthony Pina Benjamin Poirier Alessandro Riga Iker Rodríguez Toby William Mallitt Muchas gracias por la difusión.
- Entrevista a Jonatan Miró cerrando las puertas del Villa Rosa
Hemos ido al Villa Rosa para hablar con Jonatan Miró, que ha sido el director artístico de este emblemático tablao hasta este momento en que ya no se puede continuar. Me abre la puerta y mis ojos tienen que acostumbrarse a esa nueva oscuridad que inunda la sala. Las sillas y los taburetes están recogidos sobre las mesas. Sin embargo, la belleza del lugar permanece intacta. Todo parece dormido, como si el hada maléfica de los cuentos lo hubiera hechizado. Aquí derramaron arte figuras de leyenda: Imperio Argentina, la Niña de los Peines, Miguel de Molina, Juanito Valderrama, Chaquetón, Fosforito, el Estampío, el Habichuela, Antonio Mairena y tantos y tantos otros; y entre sus asiduos se contaban desde Hemingway hasta Alfonso XIII, pasando por Ava Gardner o Luis Miguel Dominguín. Directores de cine como Fernando Trueba o Pedro Almodóvar rodaron en su interior, decorado en estilo arábigo andaluz, con arcos inspirados en la Alhambra, artesonados y azulejería, obra de los mejores ceramistas madrileños. Jonatan parece tranquilo, resignado… Tal vez tenga deseos de dejar atrás la pesadilla de los últimos tiempos. La lucha no ha servido, ninguna autoridad política respondió a la llamada de auxilio de un sector que agoniza. Primero fue el Café de Chinitas, luego Casa Patas, ahora el Villa Rosa… ¿Cuántos más? La sangría continúa y el corazón flamenco de la cuidad muere, se apaga su latido. La penumbra y el silencio del adiós lo invaden todo. -Jonatan, ¿Es ésto definitivo?¿No hay solución? -No, ya no hay vuelta atrás. En el caso del Villa Rosa llevamos once meses y pico sin ingresos, asumiendo todos los gastos: alquiler del local, suministros; los trabajadores estuvimos aguantando en un ERE, pero finalmente el empresario que lo regenta se ha visto obligado a tirar la toalla porque se arruinaba. -¿No habéis recibido ayuda? -El flamenco ha sido siempre autosuficiente y no hemos necesitado ayuda de nadie, pero ahora que sí la hemos necesitado, no hemos recibido nada de nada. -¿A quién la solicitasteis? -Como no respondían a nuestras cartas, fuimos a manifestarnos frente al Ministerio de Cultura, y hasta hicimos allí una pequeña performance donde bailé con Inmaculada Aranda, firmamos un manifiesto y solicitamos una reunión con el ministro… No solo no nos recibieron, sino que ni siquiera nos contestaron. -¿No habéis podido continuar? Es algo que deja atónito. Un lugar tan hermoso y lleno de arte... -Se ha hecho todo lo posible. En marzo nos cumplía la renovación del contrato de alquiler del local y mi jefe, Jesús Rodríguez, estaba motivado para tirar “palante” como fuese. Aquí invirtió mucho dinero para ponerlo en marcha en esta nueva etapa que comenzó en 2011. Pero los gastos nos han comido. No hay salida. La situación es insostenible. -¿Muchos recuerdos? -Imagínate. A mí me llamaron para venir a bailar 15 días... Y los días se convirtieron en años. -¿Cuándo te incorporaste al Villa Rosa? -Fue hace más de diez años, cuando el local empezó una nueva etapa a partir de que José Rodríguez comenzase a regentarlo. Él quería un colmao, una taberna que conservara las esencias de su pasado flamenco, pero no conocía la estructura de funcionamiento de los tablaos. Funcionaba tipo caseta de feria, era un local de puertas abiertas. Estaba abarrotado de gente. Así que yo me encargué de estructurarlo y dotarlo de una organización como ha funcionado hasta ahora. Fuimos creciendo en calidad y nivel de actuaciones… Nos habíamos posicionado en un lugar muy importante en el mundo de los tablaos. ¿Recuerdos?… Tengo tantos. Parte de mi vida queda entre estas paredes. -Pero el Villa Rosa tiene una historia muy antigua, ¿Cuándo se fundó? -Fue en el año 1911, era una freiduría tipo taberna andaluza. Pero Antonio Chacón, que trabajaba en Los Gabrieles, tuvo una disputa y se vino para aquí. Creó entonces el emblemático Villa Rosa. -En Barcelona también hubo un Villa Rosa ¿Por qué se llamaban igual? ¿Qué vinculación tenían? -El de Barcelona lo fundó el guitarrista Miguel Borrull, que pienso, con toda probabilidad, que se inspiró en el de Madrid, porque la arquitectura y la decoración eran también muy similares y lo abrió unos años después de este. Llegó a tener también mucha fama, pero la diferencia era que el de Barcelona sí era café-cantante y en el de Madrid no hubo escenario, sino colmao, se trabajaba en los cuartos privados que hay abajo. Venía gente muy selecta y se hacían fiestas privadas. Lo frecuentaba el rey Alfonso XIII, políticos, aristócratas, gente muy selecta. No podía entrar cualquiera. He investigado su historia, incluso he tenido el privilegio de conocer algún nonagenario ¡que había frecuentado el local en aquellos tiempos! Recuerdo que Blas Vega me contó que aquí se sabía cuando se entraba pero nunca se sabía cuando se salía… y que existía una especie de pacto de silencio de que todo lo que sucedía entre estos muros, aquí se quedaba. -Me han contado que tienes una gran colección de objetos relacionados con Carmen Amaya. -Llevo muchos años coleccionando. Me he ocupado de buscar, investigar y reunir, visitando anticuarios, teatros de Estados Unidos, he recopilado por pura pasión, y no solo de Carmen Amaya, también de Antonio el Bailarín, Antonia Mercé, Argentinita, Manuela Vargas… -Espero que algún día me enseñes tu colección y hacemos un reportaje sobre ella. -Claro que sí. -A veces he comprado cosas solo para preservarlas y que no se perdieran. -Ahora están subiendo mucho de precio, casi ya no se pueden comprar. Y es que tengo la sensación de que se dan cuenta del valor de las cosas cuando ya es demasiado tarde… -Pues sí, y entonces ya no hay remedio. Dejar este lugar tan bonito, con esta historia detrás y tanto arte que lo ha pisado, me parece una herida irreparable. Están dejando morir el alma de la ciudad. ¿Qué va a ser del Madrid flamenco? -Pasar, pasará en algún momento todo ésto, pero miedo da pensar qué quedará. Se ha arrasado el esfuerzo de tantos artistas, de tanta gente… Habrá quien quedará y espero que haya nuevas oportunidades para nueva gente. -Y el Villa Rosa ¿Volverá a ser un lugar flamenco? -No lo sé. La fachada está protegida, pero es lo único. -¡Qué pena! Este es un punto muy céntrico, aquí en la Plaza de Santa Ana, una de las más bonitas de Madrid. Si lo compran y convierten en un Burger King… ¿Cuáles son tus planes? -Voy a seguir con mi carrera de bailaor, la cual siempre he desarrollado de forma paralela a mi trabajo en el Villa Rosa. Esto es un doloroso paréntesis. Seguiré bailando con la Compañía de Manuel Liñán, y aunque se han caído algunas actuaciones, seguimos en la brecha. Ahora tenemos que seguir tirando, que ya es bastante. Más adelante ya pensaré en otros proyectos. -¿Te gustaría algún día tener tu propia sala? -Mucho tendrían que cambiar las circunstancias… ¿Quién sabe? MERCEDES ALBI Fotografías Eugenia Sartorius
- Entrevista a Alejandro Picciano, alma de Tango
No he querido dejar de pasar la ocasión de conversar con Alejandro Picciano, compositor, guitarrista y director artístico de la compañía La Porteña Tango, un emblemático grupo argentino con una trayectoria internacional que en sus trece años de existencia han celebrado unos 600 conciertos y recorrido más de una veintena de países de cuatro continentes… Me cuenta cosas interesantísimas sobre la danza y la idiosincrasia que rodea un estilo de arte que impregna su ser, desde la raíz bonaerense hasta su proceso vital de internacionalización. Se nota que posee la alegría, locuacidad y versatilidad que genera su amor por lo que hace. Y contagia su locura, como es estrenar en plena pandemia un nuevo espectáculo. Será el día 1 de marzo en el EDP Gran Vía a las 20 horas. “Alma de bohemio” verá la luz con un grupo formado por cuatro músicos (el mismo Alejandro con su guitarra, junto con Federico Peuvrel, Piano y coros Matías Picciano, Bandoneón y coros y la cantante Mel Fernández) y seis bailarines (Guillermo Henao, Gema Leiva, Carlos Guevara, Débora Godoy, David Suárez y Juana Escribano) que nos traen la poética de Buenos Aires con sus tangos, valses, milongas, candombes y viejos tangos camperos que se adornan con esta danza argentina que cautiva al mundo.s://youtu.be/LvoR1bgYqPY tps://youtu.be/LvoR1bgYqPY -¿Cómo empezaste a sentir el tango? -Nací en Buenos Aires y allí el tango flota en el aire impregnado cada mínima cosa de nuestra apabullante y medio desquiciada, aunque siempre fascinante, ciudad. Hay una frase muy manida que dice “el tango te espera”, que yo creo que está muy bien, pero en realidad, si creciste en Buenos Aires no podés no concebir la ciudad sin el perfume a tango que irradia, porque sin el tango no habría “alma” y sólo sería una ciudad inmensa como cualquier otra en cualquier parte del mundo y poco más que eso, muchos Coches, ruidos, caos y grandes edificios… -¿Cuál es el origen del tango? -Se investiga y escribe mucho sobre esta debatida cuestión. El Tango es una mezcla cuyo producto se conforma con múltiples protagonistas: a los descendientes de los esclavos de raza negra, se añade la música folclórica del gaucho con el bordoneo de guitarras españolas, unida a la picardía de los antiguos payadores, una mezcolanza que tuvo lugar gracias a las grandes oleadas inmigratorias de fines del siglo XIX y principios del XX. Es un estilo que imagino nacería en algún patio de los montones de conventillos donde vivía la gente apilada en una especie de Torre de Babel. La mixtura de culturas que devienen en el tango propiamente dicho es enorme. A mí en los conciertos siempre me gusta contar anécdotas al respecto, me encanta comunicar e improvisar y hacer al público partícipe de ello. -Es muy curioso que el origen de las danzas populares siempre es incierto. Pasa lo mismo con el flamenco, o incluso, la jota. Hay muchas teorías pero en realidad nadie sabe el momento exacto en que el arte cristaliza en un estilo con un lenguaje y propia denominación. -Lo que si es cierto es que proviene el alma del pueblo. Es un arte absolutamente popular en su origen, para bailar, cantar y matar las penas y cuitas de amor o por la nostalgia del terruño que se ha dejado atrás… Pero también está repleto de picardía, doble sentido y mucho humor. Imagínate que su instrumento, el bandoneón es alemán. -¿Alemán? No lo sabía. -Sobre miles de investigaciones que se han hecho lo cierto es que nunca quedó claro cómo llegó ese instrumento al Río de La Plata. Y es que los alemanes solo los fabricaban para mandarlos a Buenos Aires… Todo un desquiciante misterio. -Háblame sobre el baile del tango. -Es tan hermoso contemplar a una pareja bailando tango… que es difícil añadir algo más. Ha sido enorme el trabajo que han hecho los bailarines para que nuestra danza esté por todos los rincones del mundo. Al igual que la música y la poética tanguera, el baile consiguió ser algo extremadamente fino, complejo y elegante. En el lugar más inesperado del planeta hay una milonga y gente que se junta a bailarlo. Nosotros hemos sido invitados al término de un concierto a ver bailar milongas en el Ártico, o en el lejano oriente ruso en pueblitos perdidos en una montaña de Eslovenia, lugares donde hacía más de 20 grados bajo cero… Emocionante. -¿Por qué consideras que es mérito de los bailarines? -En general hubo un tiempo muy difícil para el tango, como fue la implantación de la música pop anglosajona en la década de los 80. Parecía que iba a barrer con todo y sonaban las mismas canciones en inglés a lo ancho y largo del universo como si no existiese nada más. El tango aguantó la embestida. Esa enorme barrera fue la lograron romper los bailarines de tango a favor del género y de la riqueza y diversidad cultural. También músicos como Astor Piazzolla, quien sufrió mucho en sus comienzos, pues fue muy denostado por los puristas del género. Ahora, justamente, se cumplen 100 años de su nacimiento, así que le dedicaremos una parte de nuestro nuevo espectáculo en su homenaje. -¿Cuál es el estado del tango clásico en la actualidad? -Desde mi humilde visión, creo que el tango que denominamos clásico logró un nivel en su “cancionística” de tal belleza que es imposible de superar. Fue una combinación que se produjo en un momento histórico concreto en la que los poetas y los músicos alcanzaron una cumbre irrepetible. Pero ello no es algo ni bueno ni malo, solo hay que saber disfrutarlo y recrearlo sin complejos, como sucede por ejemplo con el jazz de principios del siglo 20. Tenemos que sentirnos orgullosos con poetas como Disceplo, Cadicamo, Manzi, Catulo Castillo, Homero Expósito, Celedonio Flores, los Contursi, Alfredo Lepera, y tantos otros… Nos han regalado inmensa hermosura con sus palabras musicalizadas por tipos como Troilo, Mores, Cobian, Stamponi, Piana etc… Es una conjunción milagrosa que perdurará por siempre. Estos clásicos no morirán. Me alegra pensar que hoy está naciendo un niño que tarareará y silbará estos tangos que siguen vivos, sin saber ni de qué año es, ni quien lo compuso… Solamente los canturreará con emoción. Más no se lo puede pedir a una “simple” canción. -¿Hubo una época de crisis creativa en el tango? -Sí, hubo una crisis, un par de décadas duras, pero logró sobrevivir por fuerza propia. En los últimos 20 o 30 años salieron montones de músicos y bailarines muy jóvenes que lo viven y reviven con total plenitud. Lo han reinventado. En cada barrio bonaerense lo bailan e interpretan pibes muy chicos, que aman el género y sin el complejo de que es nuevo y que es viejo, lo disfrutan y ya, por el simple hecho de que para ellos todo es nuevo. -Bueno , tú tienes uno de esos talentosos chicos en la familia. -Sí, mi hijo, Matías Picciano, tiene 25 años y es el Bandoneonista de La Porteña desde los 18 años, ha hecho más de 500 conciertos con nosotros, además baila, compone y toca el piano y la guitarra muy bien. Su percepción del asunto es absolutamente natural, ellos te arrasan y les da igual, el farolito, la gomina, o el teléfono móvil o internet. Ellos hacen tango con todo eso incluido. -¿Cómo nace vuestra compañía La Porteña Tango? -En agosto hará 13 años del día que conocí al pianista Federico Peuvrel. Fue en un pequeño barecito llamado “La Cueva del Bolero”. Nos movió el puro placer de tocar y formamos un grupo inicial con un bandoneonista. Pasamos de ser un trío que tocaba en bares y pequeños centros culturales a recorrer infinidad de teatros del mundo con un show y un cuerpo de baile y cantantes. Actualmente contamos con una cantante excepcional como Mel Fernández, que se incorporó al grupo sólo hace dos años. Ahora, con el tiempo ya somos familia. Todo lo que hemos vivido juntos no podría ni explicarlo. Hemos viajado a 20 países del mundo, 5 giras en Rusia, de la mano de Tatiana Solovieva. Nos hemos recorrido creo que absolutamente todas las carreteras de España y Portugal. Hemos grabado todos nuestros discos en Argentina con la producción de un genio como Litto Nebbia. Vivimos el placer de ver crecer a nuestro hijo que se incorporó al grupo con solo 18 años. Todo fue hecho desde el corazón y con mucho esfuerzo y amor, sólo puedo sentir agradecimiento y estar feliz. Y es tanta la gente que creyó en nosotros en el camino, que sería una lista interminable. -¿Y cómo os ponéis a desafiar la pandemia y estrenáis nuevo espectáculo este lunes 1 de marzo en el Teatro EDP Gran Vía? -Apostar por estrenar un nuevo show en plena pandemia reconozco que es cosa quijotesca. Pero estamos llenos de ansiedad, orgullo y emoción, y nos lanzamos a ello. A nosotros nos mueve el público, nos nutre. Hacemos música para la gente, para que disfruten, canten, y bailen en sus asientos, para que se emocionen con la profundidad de una letra o para que contemplen una danza hermosa, pero siempre desde un lugar cercano, más allá de que a veces haya una tormenta de notas y acordes o haya espectacularidad en los bailarines. Nos gustan las emociones y conectar con el público. Tenemos todo vestuario nuevo, puesta de luces, canciones y arreglos nuevos y muchísimas ganas de mirar hacia adelante. Nuestro “late motiv” siempre ha sido : “LA NAVE VA”. MERCEDES ALBI













